VT_detail.jpg VT_detail.jpg
  • Tiempo de lectura: 1 mins

    Papiloma en perros: papilomatosis oral canina

    El papiloma en perros o papilomatosis vírica es una patología muy común en la consulta diaria del clínico veterinario, que cuenta con una presentación muy característica y un buen pronóstico para el animal.

    Etiología y transmisión del papiloma en perros

    La presencia de papilomas en perros, también conocida como papilomatosis vírica, está provocada directamente por un virus oncogénico de la familia Papovaviridae, constituyendo el 5% de las neoplasias orales más comunes en el perro.

    La transmisión de este virus es principalmente horizontal por contacto directo o fómites, que afecta principalmente a perros menores de un año de edad. Ocasionalmente se ha descrito esta enfermedad en perros adultos, donde su presentación es inespecífica en cualquier parte del cuerpo del mismo.

    Este virus no presenta contagio interespecífico, pero sí entre individuos de una misma especie, sobre todo en individuos inmunodeprimidos, ya que los perros enfermos tienen más probabilidades de adquirir infecciones oportunistas.

    Clinical report - Dermatitis atópica canina

    Por otro lado, se han encontrado casos en los que individuos sanos sin lesiones también han manifestado signos clínicos de papilomatosis oral canina, de tal manera que los animales que tienen el virus son portadores y actúan como reservorio del agente patógeno.

    Puedes descargar nuestro Clinical Research en Dermatología para tener más información sobre la dermatitis atópica canina.

    Cuadro clínico y diagnóstico

    Los signos clínicos que se manifiestan cuando el virus se ha instaurado en el animal se localizan principalmente en las membranas mucosas, destacando sobre todo la presencia de estas lesiones en la mucosa oral.

    No obstante, la aparición de estas lesiones también ha sido descrita en la lengua, labios y lagrimal, entre otros, diferenciándose en este último un tipo de presentación conocida como papilomatosis conjuntival canina.

    Otra localización de las lesiones provocadas por este agente es la piel, donde el virus desencadena el crecimiento de un tumor cutáneo benigno a partir de las células escamosas de la epidermis.

    Enfocando el artículo en la papilomatosis oral, la manifestación clínica de esta alteración consta de proliferaciones de epidermis de forma pedunculada, conocida típicamente por tener forma de “coliflor”, tanto de forma aislada como de manera múltiple a lo largo de la cavidad oral del animal.

    Aunque el cuadro clínico es muy característico, siempre hay que realizar un diagnóstico diferencial entre la papilomatosis oral con otras patologías y nunca descartar otras alteraciones, ya que la aparición de las lesiones puede estar producida por alguna enfermedad concomitante, como es el caso de la leishmaniosis canina.

    Descarga ya el Research Report de Leishmaniosis, una amplia revisión sobre el manejo de esta enfermedad en el perro.

    Los métodos diagnósticos comienzan por una exploración general del animal, añadiendo pruebas complementarias, tales como análisis hematológicos y bioquímicos, citología o biopsia de la proliferación y posterior estudio histológico.

    Tratamiento

    La mayoría de los casos en los que el animal presenta signos de papilomatosis canina no es necesario tratamiento, ya que la enfermedad remite espontáneamente en 1-3 meses.

    Por otro lado, es necesario tener en cuenta que las proliferaciones de la mucosa y de la piel pueden evolucionar a carcinoma de células escamosas, lo cual agrava el cuadro clínico y empeora el pronóstico del animal, por lo que hay que tener especial precaución con este trastorno.

    Es imprescindible controlar el crecimiento de la masa periódicamente y tomar decisiones en cuanto a su tratamiento, basado principalmente en:

    • Escisión de la masa mediante técnicas quirúrgicas convencionales o nuevas tecnologías, tales como criocirugía, electrocirugía o cirugía láser. No hay que precipitarse en la realización de una extirpación ya que, como se ha comentado anteriormente, tiende a remitir de manera espontánea.
    • Administración de medicamentos inmunomoduladores para la mejora de la inmunidad celular del animal, pudiendo emplearse, entre otras opciones, una combinación de cimetidina con levamisol. El uso de corticoides no está indicado para esta alteración.
    • Cambio de dieta para aumentar la condición corporal y el estado inmunitario del perro, sobre todo cuando la enfermedad se presenta en cachorros.

    Conclusión

    La papilomatosis oral canina es una alteración mucocutánea de origen vírico de carácter benigno y buen pronóstico, que aparece con mayor frecuencia en perros jóvenes y tiene capacidad de remitir a los pocos meses de su instauración. No obstante, es una patología que precisa ser revisada por profesionales veterinarios para evitar complicaciones.

    CTA post - contacto comercial ES