Rabia en perros:¿qué tengo que saber? | Vets & Clinics

El espacio de referencia de los veterinarios #SomosVets

Rabia en perros:¿qué tengo que saber?

La rabia en perros es una enfermedad vírica que causa un grave cuadro neurológico que puede manifestarse como rabia furiosa o rabia muda.

Medicina y cuidados veterinarios


Introducción

La rabia es una enfermedad vírica que afecta al sistema nervioso central de los animales de sangre caliente, incluidos el perro o el ser humano. Es una de las zoonosis más importantes debido a la gravedad del cuadro clínico que provoca

Accede aquí gratis al portal e-learning con casos clínicos, vídeos y mucho más

El 99% de los casos de rabia en el ser humano están causados por la mordedura de un perro infectado. La mitad de la población mundial vive en zonas endémicas y, cada año, la enfermedad provoca la muerte de alrededor de 59000 personas, principalmente niños en zonas rurales de países en desarrollo de África y Asia.1

Es una enfermedad que figura en la lista del Código Sanitario para los Animales Terrestres de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) y de declaración obligatoria a la OIE.

Etiología

El agente causante de la rabia es un virus de ARN lineal de la familia Rhabdoviridae y del género Lyssavirus. Este género engloba a doce especies distintas, siendo el virus de la rabia clásico (RABV) el más importante para la salud pública y la sanidad animal.1

Si bien muchos mamíferos pueden ser hospedadores de la rabia,2 su principal vector lo constituyen los animales carnívoros, con frecuencia perros y gatos. Otras especies de carnívoros o los quirópteros pueden estar involucrados en función del área geográfica. Así, en Europa, los murciélagos y los zorros pueden actuar como reservorios de rabia.3

La infección se transmite a través de la saliva, por la mordedura de un animal infectado. La rabia en perros tiene un periodo de incubación que puede llegar hasta los 2 años, aunque por lo general se sitúa en 3-8 semanas dependiendo del lugar de inoculación (menor duración cuanto más próxima esté la herida al SNC) y la densidad de la inervación.4

Una vez contraída la infección, la excreción de partículas víricas puede iniciarse hasta 13 días antes de la aparición de los primeros síntomas y continuar durante el periodo sintomático hasta la muerte del animal.5

Rabia en perros: cuadro clínico

El curso clínico de la rabia en perros suele durar de 5 a 7 días. Comienza con un periodo prodrómico de entre 1 o 2 días que, a menudo, pasa desapercibido y se caracteriza por un cambio repentino en el comportamiento. A este estado le sigue un periodo sintomático de unos 2 o 3 días, que puede durar hasta 5 días.5

Tras la etapa prodrómica, la infección se manifiesta de dos formas: rabia furiosa o rabia muda. Hay animales que pueden alternar ambas formas y, tras la aparición de la sintomatología, la enfermedad casi siempre es mortal. La muerte suele sobrevenir 3-7 días después de que finalice el periodo prodrómico.5

rabia_perros

En la forma furiosa de la rabia, el perro se muestra intranquilo, las pupilas están dilatadas, se produce pérdida del reflejo corneal, el animal permanece alerta, emite aullidos roncos y se muestra insensible al dolor. También puede presentar fotofobia e hidrofobia, lanzarse a objetos imaginarios y morder de forma agresiva cualquier elemento que encuentre, por lo que a menudo el hocico aparece lacerado y con heridas en las encías. El apetito está distorsionado y el perro puede ingerir piedras o tierra, entre otros. En un periodo de 1 a 4 días, esta sintomatología es sustituida por ataxia progresiva, convulsiones y parálisis ascendente.4,5

En la forma muda de la rabia, el perro permanece quieto y solamente muerde cuando es provocado. Puede esconderse, y muestra la mirada alerta de la forma furiosa. Se producen parálisis y temblores musculares, y un signo característico tardío es la parálisis de la mandíbula y la lengua, que aparece colgando de la boca. Hay hipersalivación y el perro no puede comer ni beber. La parálisis va en ascenso y la muerte acontece unos días después, por lo general debido a parálisis en los músculos respiratorios.4,5

Prevención y situación actual en España

La estrategia principal de prevención de la rabia en perros son las campañas de vacunación. Se estima que la vacunación del 70% de la población canina en los países aún infectados podría erradicar la rabia canina y, por lo tanto, los casos en el ser humano.1

Gracias a las campañas de vacunación llevadas a cabo en perros y gatos, la enfermedad se ha logrado erradicar en toda España, que ha estado libre de rabia terrestre desde el año 1978,5 a excepción de un caso de rabia importado de Marruecos en junio de 2013 y otro acaecido en 2019 en un hombre al que le mordió un gato infectado durante una estancia en el mismo país. Tan solo en Ceuta y Melilla se notifican de forma esporádica casos importados de rabia en perros y algún caballo. Sin embargo, dada la proximidad geográfica con países endémicos del norte de África (Marruecos, Argelia y Túnez), no se puede descartar la aparición de esta enfermedad en territorio español.3

En España, cada Comunidad Autónoma se rige por su propia normativa que determina los requerimientos de vacunación de los animales registrados en la comunidad y de los animales en tránsito.3 La vacunación contra la rabia es obligatoria en casi todo el territorio nacional, a excepción de Galicia, Cataluña y País Vasco donde es voluntaria, y en Asturias, que es solo obligatoria en perros “potencialmente peligrosos”.

Conclusiones

La rabia es una zoonosis de amplia distribución mundial que supone un serio problema de salud pública debido a la gravedad de su cuadro clínico que, en ausencia de tratamiento, conduce a la muerte. El principal vector de la enfermedad son los perros, en los que la enfermedad puede manifestarse en dos formas: rabia furiosa o rabia muda. La vacunación de la población canina es la principal herramienta de prevención.

Descarga el informe: Dermatitis atópica canina

Bibliografía
1. World Organisation for Animal Health, OIE (2020). Frequently Asked Questions on rabies. Acceso: 4 de febrero de 2021. <https://www.oie.int/fileadmin/Home/fr/Animal_Health_in_the_World/docs/pdf/Portail_Rage/QA_Rage_EN.pdf>
2. Greene C.E. (2012). Chapter 20: Rabies and Other Lyssavirus Infections. In: Infectious Disease of the Dog and Cat, 4th ed.,179-197. St. Louis, Missouri: Saunders Elsevier
3. Pastor J., Suárez M., Reisinho A. (Portugal), Miro G., Tabar M.D. (2020). Recomendaciones de inmunización para las enfermedades infecciosas de perros y gatos en España y Portugal. Clínica Veterinaria de Pequeños Animales; 40(1):55-76.
4. Singh R., Singh K. P., Cherian S., Saminathan M., Kapoor S., Reddy G.B.M., Panda S. Dhama K. (2017).Rabies - epidemiology, pathogenesis, public health concerns and advances in diagnosis and control: a comprehensive review. Veterinary Quarterly; 37(1):212-251.
5. Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (2013). Plan de contingencia para el control de la rabia en animales domésticos en España. Acceso: 4 de febrero de 2021. <https://www.mscbs.gob.es/profesionales/saludPublica/sanidadExterior/docs/planContingencia_control_rabia_animales_domesticos_esp_rev3_Junio2013.pdf>
Anna Romero
Máster en comunicación científica y traductora veterinaria

Coordinadora editorial revista “Clínica Veterinaria de Pequeños Animales