Riesgos asociados a las picaduras de abejas en perros

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Riesgos asociados a las picaduras de abejas en perros

Las picaduras de abejas en perros pueden causar una reacción anafiláctica grave, incluso causar la muerte del animal.

Medicina y cuidados veterinarios


Introducción

Las abejas son insectos pertenecientes al orden Hymenoptera, familia Apoidea, que incluye unas 20.000 especies distintas. Al contrario que otros insectos picadores, como las avispas o avispones, las abejas sólo pueden picar una vez, y mueren poco después de hacerlo. Las abejas (salvo las africanizadas) no son agresivas y la mayoría de las picaduras de abejas en perros son accidentales.1 Aunque la mayoría de los casos no revisten gravedad, no se debe ignorar que en determinadas situaciones las picaduras de abejas en perros pueden ser mortales. Ello puede ser consecuencia de una reacción anafiláctica, de una reacción local severa afectando la vía aérea, o de un envenenamiento masivo tras el ataque de un enjambre.

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Toxicocinética del veneno de abeja

El veneno de las abejas es una mezcla compleja de proteínas, enzimas y aminas. El componente principal es la melitina, responsable del dolor local tras la picadura y que actúa como un detergente, rompiendo la membrana celular y causando la liberación de aminas vasoactivas. Además, junto con la fosfolipasa A2, que es el componente alergénico más importante del veneno, puede provocar hemólisis intravascular. La acción de estos compuestos se ha relacionado también con el desarrollo de daño renal agudo (AKI), isquemia miocárdica y arritmias. Otros componentes del veneno de abeja incluyen el péptido 401 o péptido degranulador de mastocitos; la hialuronidasa o factor de diseminación, que altera la permeabilidad celular facilitando la penetración de los otros componentes del veneno en los tejidos; y aminas vasoactivas como histamina, apamina (con propiedades neurotóxicas), dopamina y noradrenalina.1-3

Cuadro clínico

Las picaduras de abejas en perros pueden ocasionar 4 reacciones distintas.

  • La primera, que ocurre en todos los casos, es una reacción inflamatoria y dolorosa a nivel local, causada más por los componentes vasoactivos del veneno que por un mecanismo alérgico.
  • La segunda es una reacción algo más severa, de tipo alérgico y que afecta a las regiones corporales contiguas al sitio de la picadura.
  • La tercera es una respuesta anafiláctica (hipersensibilidad tipo I), que se produce pocos minutos después de la picadura y se caracteriza por grados variables de urticaria, angioedema, náuseas, vómito, hipotensión y disnea.
  • La cuarta consiste en la aparición de una erupción cutánea entre los 3-15 días posteriores a la picadura debido a una reacción de hipersensibilidad tipo III.1-2

Además, en personas se ha descrito una reacción tóxica retardada que ocurre en las primeras 24 horas tras la picadura y que se caracteriza por hemólisis, trombocitopenia, hepatopatía y coagulación intravascular diseminada (CID).2

Pacientes que sufren un ataque por varias abejas

Perros que han sufrido un ataque masivo por abejas y que tienen muchas picaduras pueden presentar fiebre, decaimiento, parálisis facial, ataxia y otros signos neurológicos, así como heces, orina y vómito sanguinolento o de color marrón oscuro. A nivel laboratorial puede haber leucocitosis, trombocitopenia inmunomediada, anemia hemolítica inmunomediada, y evidencia de AKI.1,2,4,5 Aunque se considera muy raro, se ha descrito también la presencia de CID y hemoabdomen consecuencia de la picadura de abejas en un perro.6

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Tratamiento de las picaduras de abejas en perros

Muchas de las reacciones causadas por las picaduras de abejas en perros remiten sin tratamiento en pocas horas. En cualquier caso, en estos pacientes puede ser beneficiosa la aplicación de frío local para controlar la inflamación y reducir el malestar. A pesar de la aparente levedad del cuadro clínico, es aconsejable que el propietario tenga al perro bajo observación durante 24 horas por si aparece alguna reacción posterior.

  • En casos de afectación regional se puede considerar la administración de antihistamínicos y/o glucocorticoides.
  • En pacientes que se presentan con signos de hipotensión se indica fluidoterapia endovenosa y monitorización de la función renal por la posible aparición de AKI.
  • Por último, en casos de anafilaxia se indica la administración de adrenalina, fluidoterapia a dosis de shock, antihistamínicos y glucocorticoides, así como mantener la permeabilidad de la vía aérea y oxigenoterapia. No se indica la administración de antibióticos salvo que exista sospecha de sepsis.1,2

Prevención

En la medida de lo posible, y sobre todo en animales que desarrollan cuadros graves, es importante tratar de evitar la exposición futura al veneno de abejas. Por ello, se desaconseja acudir a zonas donde abunden las plantas con flor, así como evitar dejar restos de comida cerca de donde está el animal, porque pueden atraen otros himenópteros.1 En pacientes con antecedentes de anafilaxia en los que se considera que hay riesgo de exposición futura, puede valorarse la elaboración de inmunoterapia específica a partir de veneno de abeja como un modo de evitar la presentación de cuadros clínicos graves a posteriori.7

Conclusiones

En su mayoría, las picaduras de abejas en perros no representan un problema grave para la salud del animal. Sin embargo, no podemos olvidar que en determinados casos es posible que las picaduras causen un cuadro de anafilaxia grave o la muerte del animal. Por lo tanto, cuando nos consulten por esta situación o si atendemos un perro en consulta que ha sido picado por una abeja, siempre es importante actuar con precaución y recomendar una cierta vigilancia del perro durante las 24 horas siguientes.

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Bibliografía
1.     Fitzgerald KT, Flood AA. (2006). Hymenoptera stings. Clin Tech Small Anim Pract; 21: 194-204.
2.     Buckley GJ, Corrie C, Bandt C, et al. (2017). Kidney injury in a dog following bee sting-associated anaphylaxis. Can Vet J; 58: 265-269.
3.     Oliveira EC, Pedroso PM, Meirelles AE, et al. (2007). Pathological findings in dogs after multiple Africanized bee stings. Toxicon. 2007; 49: 1214-1218.
4.     Thomas E, Mandell DC, Waddell LS. (2013). Survival after anaphylaxis induced by a bumblebee sting in a dog. J Am Anim Hosp Assoc; 49: 210-215.
5.     Nakamura RK, Fenty RK, Bianco D. (2013). Presumptive immune-mediated thrombocytopenia secondary to massive Africanized bee envenomation in a dog. J Vet Emerg Crit Care (San Antonio); 23: 652-656.
6.     Caldwell DJ, Petras KE, Mattison BL, et al. (2018). Spontaneous hemoperitoneum and anaphylactic shock associated with Hymenoptera envenomation in a dog. J Vet Emerg Crit Care (San Antonio); 28: 476-482.
7.      Ewing TS, Dong C, Boord MJ, et al. (2022). Adverse events associated with venomous insect immunotherapy and clinical outcomes in 82 dogs (2002-2020). Vet Dermatol; 33: 40-e14.
Oscar Cortadellas
Profesor Asociado Departamento Medicina y Cirugía Animal

HOSPITAL CLINICO VETERINARIO

UNIVERSIDAD CEU CARDENAL HERRERA