Síndrome vestibular en gato: etiología diagnóstico y tratamiento

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Síndrome vestibular en gato: etiología diagnóstico y tratamiento

El pronóstico del síndrome vestibular en gato depende principalmente de cuál sea su etiología.

Medicina y cuidados veterinarios


Introducción

El sistema vestibular (SV) es el componente del sistema nervioso encargado de regular el sentido del equilibrio. Desde un punto de vista anatómico en el SV se distingue una porción central, localizada en el cerebro, y una periférica localizada en el oído interno.

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El SV detecta la posición de la cabeza en reposo, así como su aceleración, deceleración y movimientos de rotación. Además, coordina los movimientos de la cabeza con los de los ojos, tronco y miembros. Por ello, la disfunción del SV, referida comúnmente como síndrome vestibular, se caracteriza por una combinación de alteraciones en la marcha, en la posición de la cabeza y cuerpo, y en el movimiento de los ojos.1,2

Causas de síndrome vestibular en gatos

El síndrome vestibular en gatos puede ser congénito o adquirido.

  • El síndrome vestibular congénito se ha descrito en razas orientales (siamés, tonquinés y birmano) y sus manifestaciones clínicas son ya evidentes en el momento del nacimiento o a las pocas semanas de vida. Puede presentarse asociado a sordera u a otras malformaciones congénitas.2
  • El síndrome vestibular adquirido es la forma más común de enfermedad vestibular en gato. Un estudio reciente ha reportado que los 7 diagnósticos más frecuentes en gatos con síndrome vestibular son: otitis media/interna, síndrome vestibular idiopático, neoplasias intracraneales, pólipos del oído medio, peritonitis infecciosa felina, deficiencia de tiamina y empiema intracraneal.3
  • Por lo que hace al síndrome vestibular periférico, la causa más frecuente es la otitis media/interna. Hay que tener presente que la otitis media “per se” no causa signos vestibulares. Por lo tanto, si un paciente con otitis presenta enfermedad vestibular debe haber también afectación del oído interno. Por otra parte, la presencia de una membrana timpánica intacta no excluye una posible otitis como causa del síndrome vestibular.1
  • La enfermedad vestibular idiopática es otra causa frecuente de síndrome vestibular periférico en el gato. Sin embargo, y al contrario que ocurre en el perro, la enfermedad vestibular idiopática en el gato se presenta en animales de cualquier edad.2
  • Otras posibles causas de síndrome vestibular periférico incluyen los pólipos nasofaríngeos y otofaríngeos, que generalmente afectan a gatos jóvenes (1-5 años), neoplasias auriculares y la ototoxicidad causada por diversos fármacos (como aminoglicósidos, furosemida, quimioterápicos derivados del platino, salicilatos y muchos detergentes y soluciones alcohólicas). Por ello, se recomienda que estos agentes no se usen en casos de sospecha o confirmación de perforación del tímpano.1,2 
  • Las causas del síndrome vestibular central felino incluyen neoplasias intracraneales, enfermedades infecciosas que afectan al sistema nervioso central (p. ej. toxoplasmosisperitonitis infecciosa felina), meningoencefalitis (infecciosas o no), deficiencia de tiamina, toxicidad por metronidazol y enfermedad cerebrovascular. Aunque la otitis interna es causa de síndrome vestibular periférico, sus complicaciones pueden desembocar en una enfermedad vestibular central.1,4,5

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Manifestaciones clínicas y diagnóstico del síndrome vestibular en gato

Los signos clínicos del síndrome vestibular pueden ser de origen central o periférico. Es importante diferenciar unos de otros, porque los pacientes con síndrome vestibular central tienen un pronóstico mucho más desfavorable que los que presentan afectación periférica. Generalmente la enfermedad suele ser unilateral, pero en ocasiones la afección puede ser bilateral.2

Los signos más frecuentes incluyen: inclinación/ladeamiento de la cabeza, (hacia el lado de la lesión, salvo que haya una lesión vestibular central paradójica), nistagmo, estrabismo vestibular ipsilateral (desviación ventrolateral del globo ocular con mayor exposición de la esclerótica al extender la cabeza y el cuello, y que se resuelve al volver la cabeza a posición neutra), y ataxia vestibular.1,2

Síndrome vestibular periférico unilateral

Se caracteriza por presentar:

  1. Ataxia asimétrica y pérdida de equilibrio en ausencia de paresia o déficit propioceptivo,
  2. Nistagmo horizontal o rotacional, espontáneo o posicional, con la fase rápida dirigida al lado contralateral a la lesión, y sin cambios de dirección con el movimiento de la cabeza.
  3. Además, y según la causa subyacente puede haber síndrome de Horner.1,2

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Síndrome vestibular periférico bilateral

Se caracteriza por la ausencia de inclinación de la cabeza y nistagmo patológico y pérdida del reflejo vestíbulo-ocular. Los animales afectados suelen andar con paso dubitativo, agachados, y pueden caer hacia ambos lados. Suelen presentar amplios movimientos laterales de la cabeza para mantener la fijación visual.2

Síndrome vestibular central

Además de los signos vestibulares suelen estar presentes otras manifestaciones de enfermedad neurológica, como disminución del nivel de conciencia, hemiparesia espástica, déficits en los nervios craneales V-XII o déficit propioceptivo en el lado de lesión. La presencia de hemi/tetraparesia en un animal con signos vestibulares, nistagmo vertical espontáneo o nistagmo patológico que cambia de dirección son indicadores de enfermedad vestibular central.1,2

Por último, la presencia de enfermedad vestibular paradójica (ladeamiento de la cabeza en un paciente con déficit de reacción postural contralateral a la dirección de la inclinación de la cabeza) es siempre indicativa de un origen central de la lesión.2

Una vez completado el examen físico, examen otoscópico y valoración neurológica del paciente, para establecer la causa del síndrome vestibular puede ser necesaria la realización de análisis de sangre y orina, pruebas serológicas, radiografía/ecografía de las bullas, cultivo y antibiograma, miringotomía, citología de aspirados con aguja fina, biopsia, tomografía computarizada o resonancia magnética.2

Tratamiento

El tratamiento del síndrome vestibular en gato se basa en la identificación y corrección de la causa primaria. Si esto no es posible, en algunas ocasiones se ha recurrido a la administración de glucocorticoides por su efecto antiinflamatorio o al diazepam como ansiolítico.

El síndrome vestibular congénito no tiene tratamiento, pero los animales afectados suelen compensar bien esta disfunción.2

Conclusiones

Es importante que el cínico sepa reconocer los signos clínicos del síndrome vestibular en gatos. Una vez hecho, y en base a los resultados del examen físico, en muchas ocasiones será posible diferenciar si estamos ante un paciente con enfermedad central o periférica. De este modo podremos establecer un pronostico más preciso de la enfermedad y valorar la necesidad de remisión a un neurólogo para completar la evaluación diagnóstica y poder plantear las opciones de tratamiento más adecuadas. 

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Bibliografía
1. Kent M, Platt SR, Schatzberg SJ. (2010). The neurology of balance: function and dysfunction of the vestibular system in dogs and cats. Vet J; 185: 247-258.
2. Rossmeisl JH Jr. (2010). Vestibular disease in dogs and cats. Vet Clin North Am Small Anim Pract 40: 81-100.
3. Grapes NJ, Taylor-Brown FE, Volk HA, et al. (2021). Clinical reasoning in feline vestibular syndrome: which presenting features are the most important? J Feline Med Surg; 23: 669-678.
4. Moore SA, Bentley RT, Carrera-Justiz S, et al. (2019). Clinical features and short-term outcome of presumptive intracranial complications associated with otitis media/interna: a multi-center retrospective study of 19 cats (2009-2017). J Feline Med Surg; 21:148-155.
5. Negrin A, Cherubini GB, Lamb C, et al. (2010). Clinical signs, magnetic resonance imaging findings and outcome in 77 cats with vestibular disease: a retrospective study. J Feline Med Surg; 12: 291-299.
Oscar Cortadellas
Profesor Asociado Departamento Medicina y Cirugía Animal

HOSPITAL CLINICO VETERINARIO

UNIVERSIDAD CEU CARDENAL HERRERA