Triaditis felina y pancreatitis: Causas y tratamiento

El espacio de referencia de los veterinarios #SomosVets

Triaditis felina y pancreatitis: Causas y tratamiento

Entre el 50 y el 56 % de los gatos con pancreatitis sufre triaditis. Analizamos las posibles causas de esta afección y las pautas de tratamiento más adecuadas según la sintomatología del caso.

Medicina y cuidados veterinarios

La pancreatitis en los gatos se consideraba una enfermedad poco habitual, pero en realidad es el trastorno más frecuente del páncreas exocrino en el gato. Si no se aplica el tratamiento adecuado, puede provocar una morbilidad y mortalidad significativas. De hecho, la pancreatitis suele acompañarse de diferentes enfermedades que afectan a otros órganos, aunque no se ha podido dilucidar si esas patologías son una consecuencia directa de la pancreatitis o el resultado de los mismos procesos patológicos que la han producido.

Tratamiento de la diarrea y vómitos en felinos DESCARGA GRATIS EL INFORME  COMPLETO 

Además de comorbilidades como la diabetes mellitus, el tromboembolismo pulmonar y la lipidosis hepática, la pancreatitis se ha asociado a la triaditis, una inflamación del páncreas, el hígado y el intestino delgado. Este problema afecta a entre el 50-56 % de los gatos diagnosticados con pancreatitis y al 32-50 % de aquellos que sufren colangitis y enfermedad hepática inflamatoria, como indicó un estudio realizado en la Universidad de Cornell1.

Etiología de la triaditis felina y la pancreatitis

Para explicar la etiología de la triaditis felina y la pancreatitis se manejan diferentes hipótesis, como explica la Dra. Carolina Arenas en su Webinar sobre las enfermedades del páncreas exocrino en el gato. Se hace referencia a una relación con trastornos biliares como la colangitis y la enfermedad inflamatoria intestinal, como constató un estudio realizado en la Universidad Aristóteles de Tesalónica2, los cuales podrían tener su origen en un trastorno del sistema inmunitario.

También se sospecha de diferentes agentes parasitarios y víricos, como el calicivirus. Además, en algunos casos la triaditis felina y la pancreatitis se han relacionado con traumatismos abdominales, isquemia, tumores del páncreas, obstrucción de los conductos pancreáticos, hipercalcemia aguda, intoxicación por organofosforados y el consumo de ciertos medicamentos.

Dada la complejidad de los mecanismos fisiopatológicos que se encuentran en su origen, es probable que estas afecciones sean multicausales; o sea, que se deban a un grupo heterogéneo de afecciones que desencadenan una respuesta inflamatoria e inmunitaria en el gato y terminan afectando las bacterias entéricas.

Tratamiento de la triaditis felina

El tratamiento de la triaditis felina consiste fundamentalmente en medidas de apoyo. En caso de deshidratación, algo común en la pancreatitis debido a los vómitos, diarrea o por no beber suficiente agua, hay que aplicar una fluidoterapia intravenosa para mantener la perfusión tisular general y pancreática, evitando que el paciente entre en shock hipovolémico.

Para los vómitos se debe usar un antiemético, teniendo en cuenta que los antagonistas dopaminérgicos suelen ser menos efectivos, por lo que se recomienda recurrir a los antagonistas del receptor 5-HT3, antagonistas de los receptores α2-adrenérgicos y antagonistas de los receptores NK1, como señala un artículo publicado en la revista Veterinary Focus3.

Cuando se presenta un episodio agudo de pancreatitis, es recomendable utilizar analgésicos aunque no se detecte dolor clínicamente, según señaló un estudio realizado en la Universidad de Texas A&M4. Se puede valorar el uso de opioides inyectables y luego utilizar parches transdérmicos de fentanilo.

Para la inflamación se pueden administrar corticoesteroides como la prednisolona, prednisona o dexametasona durante un periodo de 8 a 10 semanas. Según el caso, puede ser necesario utilizar protectores gástricos como el omeprazol o la famotidina dos veces al día y comenzar un ciclo de vitamina B12 durante seis semanas, ya que la pancreatitis suele cursar con una deficiencia de la misma.

También es importante que el animal siga una dieta adecuada que le proporcione las proteínas que necesita. Dado que estos pacientes suelen mostrar inapetencia, es recomendable no forzar la alimentación sino recurrir a estimulantes del apetito como la mirtazapina o ciproheptadina. Como regla general, no es necesario limitar las grasas, como señaló un estudio publicado en la revista In Practice5, aunque se recomienda eliminar posibles antígenos e incluir probióticos para estimular la microbiota intestinal.

1.     Simpson, K. W. (2015) Pancreatitis and triaditis in cats: causes and treatment. J Small Anim Pract; 56(1): 40-49.
2.     Fragkou, F. C. et. Al. (2016) Prevalence and Clinicopathological Features of Triaditis in a Prospective Case Series of Symptomatic and Asymptomatic Cats. J Vet Intern Med; 30(4):1031-1045.
3.     Xenoulis, P. & Steiner, J. (2009) Pancreatitis Felina. Veterinary Focus; 19(2): 11-19.
4.     Zoran, D. L. (2006) Pancreatitis in cats: diagnosis and management of a challenging disease. J Am Anim Hosp Assoc; 42(1): 1-9.
5.     Warman, S. & Harvey, A. (2007) Feline pancreatitis: current concepts and treatment guidelines. In Practice; 29: 470-477.

 

Descarga el informe: Dermatitis atópica canina