Oftalmología veterinaria: secuestro corneal felino

El secuestro corneal felino es una patología ocular que comienza con la aparición de unas placas de color marrón o negro en el epitelio y estroma corneal (capas más superficiales de la córnea). Es una lesión exclusiva de la especie felina y el caballo.
oftalmologia veterinaria
Imagen de Vets Affinity

¿Qué es un secuestro corneal?

Se trata de degeneraciones de colágeno pigmentadas, y lo más habitual es que aparezcan en gatos adultos, afectando a un ojo o a ambos. Estas placas pueden irse oscureciendo con el avance de la enfermedad, así como también pueden ir profundizando y llegar a perforar la córnea, pudiendo derivar incluso en  la pérdida del ojo.


 

¿Qué lo produce?

Aunque parece tener un componente genético, afectando sobre todo a razas como los persas, los siameses o los sphinxs, hay otros factores que pueden desencadenarlo, como:

  • Infección por herpesvirus, ya que es habitual que provocan conjuntivitis o úlceras asociadas al virus.
  • Defectos de lubricación del ojo.
  • Factores ulcerativos o que irritan la córnea: por ejemplo gatos que vivan en zonas climatológicamente agresivas o gatos que padezcan de entropión (el borde palpebral se encuentra invaginado hacia la córnea, haciendo que las pestañas estén en continuo roce con la superficie ocular).
  • Traumatismos.

 

↓ Accede aquí gratis al portal e-learning con casos clínicos, vídeos y mucho  más ↓

 

Cuando se produce una alteración de la córnea como consecuencia de cualquiera de estas causas y en lugar de cicatrizar, se produce una necrosis de la zona, estamos ante un secuestro corneal.

 

Síntomas

Lo más habitual es que empecemos a sospechar de secuestro corneal ante una úlcera que no cicatriza o cuando aparecen cambios de color en la misma, pero el principal síntoma es el dolor, el animal mantiene el ojo cerrado o a medio cerrar (blefaroespasmo) y puede dificultarnos mucho su exploración. La fotofobia, la protrusión del tercer párpado y el lagrimeo excesivo o una secreción mucopurulenta pueden estar también presentes. Puede confundirse con un cuerpo extraño o con otro tipo de patología ocular.

 

Pruebas diagnósticas

Debe explorarse el ojo con una linterna de luz blanca, con lo que visualizamos una mancha oscura, sobre un lecho de neovascularización. El test de Schirmer nos permitirá la valoración de la cantidad de lágrima producida por el ojo afectado. Tras la aplicación de un colirio anestésico o incluso de una ligera sedación podremos medir la presión intraocular con un tonómetro de aplanamiento y explorar en profundidad el ojo con una lámpara de hendidura. La toma de una muestra conjuntival para la confirmación por PCR de la infección por herpesvirus es el método más fiable para un diagnóstico etiológico del secuestro.

 

Tratamiento

Lo primero que se debe hacer es tratar la causa. No podemos eliminar el factor genético pero si podemos corregir quirúrgicamente un entropión o lubricar el ojo si existe un defecto de este tipo. Una vez corregida la causa predisponente a la ulceración podemos tratar el secuestro corneal de dos maneras, mediante tratamiento médico y mediante tratamiento quirúrgico.

El tratamiento médico consiste en tratar la úlcera, mediante colirios, terapia antibiótica, lentillas o pomadas oftálmicas. Un tratamiento antivírico asociado puede ser de ayuda.

El tratamiento quirúrgico está enfocado a la extracción del secuestro. Debemos tener en cuenta que el secuestro puede ir profundizando de capa en la córnea, por lo que una perforación es una posibilidad real, tanto si no hacemos nada como durante una queratectomía superficial, por lo que se debe valorar bien todos los escenarios y realizar una adecuada exploración del ojo con una lámpara de hendidura. Por supuesto el pronóstico siempre será más favorable cuanto antes empecemos a tratar.

 

¿Por qué esas placas necróticas se tiñen de marrón o negro?

En un estudio realizado con muestras de córnea de doce gatos afectados de secuestro corneal se realizaron diferentes técnicas de bioanálisis, y se observaron diferencias en el tipo de lípidos de las lágrimas de los ojos control con respecto a los ojos afectados, pero finalmente, por microscopía óptica se observaron partículas de melanina, evidenciando que la causante del color es la melanina.

 

Accede a la plataforma de e-learning exclusiva para veterinarios de Affinity Vets y amplía tu formación en las áreas terapéuticas de tu interés.

 

Posts relacionados:

 

e-learning

Añadir nuevo comentario

CAPTCHA
Esta pregunta es necesaria para saber que no eres un robot y tu comentario no es spam
6 + 9 =
Resuelva este simple problema matemático y escriba la solución; por ejemplo: Para 1+3, escriba 4.
Descubre nuestras guías
Recibe las últimas novedades y consejos en veterinaria
fisiopatología gastrointestinal: estructura y funcionamiento