Abstracts

Toxicidad por rodenticidas anticoagulantes en 19 perros y 3 gatos

Reitemeyer S, Khon B, Brunnberg L

ESVIM 2000

 

Objetivo: Los anticoagulantes rodenticidas inhiben la enzima vitamina K-epoxi-reductasa e impiden así la carboxilación de los factores de coagulación II, VII, IX, X. El objetivo del estudio es describir de froma retrospectia la evolución de 22 animales a los que se diagnosticó una intoxicación por rodenticidas anticoagulantes.

 

Animales: Se evaluaron 22 animales que incluían 19 perros y 3 gatos.

 

Procedimiento: Se escogían a los animales, según los siguientes criterios, si la ingestión del rodenticida era posible o fue observada, si el animal mostraba signos atribuibles a los efectos del rodenticida anticoagulante, y si había alteraciones de las pruebas de coagulación que mejoraban durante la terapia. Se recogió información de los signos clínicos, hemogramas, bioquímica sanguínea, radiografías y ecografías, terapia y evolución.

 

Resultados: Se presentaron un total de 19 perros y 3 gatos con síntomas clínicos de intoxicación por rodenticidas coagulantes. Los síntomas clínicos más comunes fueron letargia (16 perros y 3 gatos), palidez de mucosas ( 13 perros y 3 gatos) y disnea (11 perros y 2 gatos). En 14 perros y 2 gatos se observó además, hemorragia en cavidades o hematomas subcutáneos, mientras que en 5 perros y 1 gato se observó hemorragia superficial. Los hallazgos radiográficos y ecográficos en perros fueron infiltración pulmonar (n=9), pleural (n=8=) y efusiones abdominales (n=7). La anemia se observó en 16/19 perros ( hematocrito 10-37%; media=21%) y en todos los gatos (10-17%). La trombocitopenia se encontró en 10 perros y un gato. Antes de la terapia todos los animales tenían prolongaciones de los tiempos TP (40->100 seg en perros y 50 ->100 en gatos) y APTT ( 20->100 en perros, y 32 - >100 en gatos). En los 7 perros donde se evaluó la concentración de Fibrinógenmo, estaba normal o elevado (1.9-6 g/l) y los PDF eran negativos. Inicialmente todos los animales recibieron Vitamina K1 ( 3-5 mg/Kg vía subcutánea) una vez, seguida de la administración oral o subcutánea de 1.5-3 mg/kg dos veces al día, durante el segundo y tercer día. La dosis de mantenimiento era de 1-2 mg/kg dos veces al día. En 6 perros se realizó transfusión de plasma fresco congelado y en 13 perros una combinación de transfusión de sangre entera y plasma fresco congelado. A los 3 gatos se les realizó una transfusión de sangre entera. Los tiempos de coagulación (TP y APTT) se normalizaron en 20 animales entre los días 1-3 de la terapia.

 

Conclusiones y relevancia clínica: La tasa de supervivencia fue del 86% (20/23), por lo tanto, el uso de transfusiones en algunos casos, y la vitamina K1 llevan a un pronóstico favorable.