Abstracts

Evaluación de las concentraciones de cobalamina sérica en gatos con signos de enfermedad gastrointestinal<br />

Kook PH, Lutz S, Sewell AC, et al
Schweiz Arch Tierheilkd 2012;154: 479-486

Introducción: En este trabajo se revisaron los registros médicos de 261 gatos que presentaban enfermedad gastrointestinal y en los que se midió la concentración de cobalamina sérica. Además, se estableció un intervalo de referencia para la cobalamina (305 - 1.967ng / L) usando 22 gatos adultos sanos.
Resultados: Un total de 108 de 261 gatos (41,4%) tenían hipocobalaminemia; 69 gatos (26,4%) tenían concentraciones de cobalamina por debajo del límite de detección del ensayo (<150 ng / L, grupo A) y 39 (15%) tenían concentraciones entre 150 - 304ng / L (grupo B). Los restantes 153 (58,6%) tenían concentraciones normales de cobalamina (grupo C). La diarrea fue el signo clínico más común en gatos con hipocobalaminemia. Mientras que vómitos o anorexia fueron los signos más comunes en gatos normocobalaminémicos. Solamente los gatos con ambos signos, vómitos y diarrea, fueron más propensos a tener hipocobalaminemia que los gatos con otros signos clínicos (ratio odds: 2,879, IC 95%, 1,313 a 6,310). La concentración sérica de cobalamina se correlacionó negativamente con la edad del paciente y positivamente con el índice de condición corporal. Los gatos del grupo A tuvieron una mayor recuento de neutrófilos (p = 0,0009) y VCM (p = 0,0064), y menor hematocrito (p = 0,0018) y concentración de albúmina (p = 0,0037) que los gatos en los otros grupos. No hubo diferencias entre los gatos de los grupos B y C con respecto a los recuentos hematológicos y perfiles metabólicos. Entre los diagnósticos realizados en 125 gatos (A:69,6%, B: 59%, C: 35,3%), el linfoma y la enteropatía inflamatoria fueron los más comunes. Se diagnosticó linfoma en el 31,2% (A: 53,8%, B:15,4%, C: 30,8%) y enteropatía inflamatoria en el 22,4% (A: 35,7%, B: 7,1%, C: 57,2%) de los gatos.
Importancia clínica: La hipocobalaminemia es un problema frecuente en gatos con enfermedad gastrointestinal. La cobalamina debe ser medida de forma rutinaria en la enfermedad gastrointestinal felina, ya que su concentración en suero puede influir en la elección de procedimients diagnósticos adicionales.