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Abstracts

Características clínicas, los hallazgos en procedimiento de imagen y evolución a largo plazo de perros con meningoencefalocele meningocele craneal

Lazzerini K, Gutierrez-Quintana R, José-López R, McConnell F, Gonçalves R, McMurrough J, De Decker S, Muir C, Priestnall SL, Mari L, Stabile F, De Risio L, Loeffler C, Tauro A, Rusbridge C, Rodenas S, Añor S, de la Fuente C, Fischer A, Bruehschwein A, Pen
J Vet Intern Med. 2017 Feb 28
  • El término meningoencefalocele (MEC) se refiere a una herniación de tejido cerebral y meninges a través de un defecto en el cráneo, mientras que un meningocele (MC) es una hernia de solo las meninges. El objetivo del estudio era describir las características clínicas, los hallazgos en la resonancia magnética (RM) y evolución de perros con MC y MEC. Se diseñó un estudio retrospectivo, descriptivo y multicéntrico, donde se revisaron los registros clínicos de 13 instituciones y se identificaron 22 perros diagnosticados con MC o MEC. Se registraron y evaluaron la reseña del animal, la historia clínica, los hallazgos neurológicos y las características de RM, así como el tratamiento y la evolución.
  • La mayoría de los perros afectados se presentaron con una edad temprana (mediana, 6,5 meses, rango, 1 mes - 8 años). Los motivos de consulta más frecuentes fueron convulsiones y anomalías de la conducta. El MEC intranasal fue más común que el MC parietal. La resonancia magnética identificó un realce meníngeo del tejido sobresaliente en el 77% de los casos. Se observó porencefalia en todos los casos con MC parietal. El análisis del líquido cefalorraquídeo (LCR) identificó anormalidades leves en 4 de 11 casos. No se realizó cirugía en ningún perro afectado. Diecisiete perros fueron tratados médicamente y las convulsiones se controlaron adecuadamente con fármacos antiepilépticos en 10 perros. Los perros con MEC intranasal y signos neurológicos leves tenían un pronóstico regular con tratamiento médico.
  • Aunque poco frecuente, el MC y el MEC deberían considerarse, según los autores, como un diagnóstico diferencial en perros jóvenes con convulsiones o alteraciones en el comportamiento. El tratamiento médico es una opción válida, con un pronóstico regular, cuando los signos neurológicos son leves