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Abstracts

Manejo medico de keratitis ulcerosa profunda en gatos: 13 casos

Martin de Bustamante MG, Good KL, Leonard BC, Hollingsworth SR, Edwards SG, Knickelbein KE, Cooper AE, Thomasy SM, Maggs DJ.
J Feline Med Surg. 2018 May 1
  • En esta serie de casos, se describen 13 gatos diagnosticados con queratitis ulcerosa profunda y que se manejaron médicamente con éxito sin procedimientos de injerto.
  • El tratamiento típico que se utilizó consistía en la aplicación tópica frecuente de suero y antibióticos (generalmente una fluoroquinolona y una cefalosporina). Siete gatos también recibieron antibióticos sistémicos. La analgesia se logró utilizando diversas combinaciones de atropina tópica y buprenorfina sistémica, robenacoxib o corticosteroides. Seis gatos fueron hospitalizados por un período mediano de 2.5 (rango 1-8) días, generalmente debido a la administración frecuente de medicamentos.
  • La mediana del tiempo de seguimiento fue 41.5 (rango: 9-103) días. La mediana del número de exámenes de revisión fue 4 (rango: 2-6). La mediana del tiempo para la re-epitelización corneal fue de 21 (rango: 9-103) días. La mediana de la duración de los antibióticos tópicos fue de 29,5 (rango: 16-103) días. La mediana de la duración del uso del collar isabelino fue de 28 (rango: 13-73) días. En el momento de escribir este artículo, en 10 gatos, no se habían recomendado nuevos exámenes; la mediana del tiempo entre los exámenes iniciales y finales en estos gatos fue de 35 (rango: 20-103) días. Todos los gatos conservaron los globos oculares afectados y aparentemente, no molestaban y había visión en el último examen de revisión.
  • Los autores muestran que el manejo médico agresivo es altamente exitoso en estos gatos seleccionados con queratitis ulcerosa profunda, y se puede llegar a tener un globo ocular cosméticamente aceptable, aparentemente cómodo y con visión. Sin embargo, la terapia es bastante intensiva, que implica la administración frecuente de múltiples medicamentos tópicos y, a veces, vía sistémica, y requiere múltiples visitas veterinarias durante muchas semanas. Es recomendable, por lo tanto, derivar estos casos a un oftalmólogo veterinario para considerar la necesidad o no quirúrgica, ya que no todos los casos pueden ser susceptibles de la terapia médica.