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Endocrinología

ABSTRACTS

Administración de Insulina Lispro junto a electrolitos para el tratamiento de la cetoacidosis diabética en gatos

Anderson JD, Rondeau DA, Hess RS.
J Vet Intern Med. 2019 Jul;33(4):1593-1601

  • Actualmente faltan protocolos para la corrección de deficiencias de electrolitos en gatos con cetoacidosis diabética (CAD) y no existen datos acerca de la infusión intravenosa a ritmo continuo (Intravenous continuous rate infusion IVCRI) de lispro a una dosis inicial de 0.09 U / kg / h y el uso de cloruro de sodio al 0.9% (NaCl) para la reanimación con fluidos en gatos con CAD.
  • El objetivo del estudio era caracterizar el uso de IVCRI de lispro a una dosis inicial de 0.09 U / kg / h y el uso de NaCl para la reanimación, y al mismo tiempo explorar protocolos para la suplementación de electrolitos en gatos con CAD.
  • Se seleccionaron 12 gatos con CAD de una población de gatos de un hospital universitario para un estudio aleatorizado, controlado, y ciego. Se asignaron al azar 6 gatos a cada grupo, un grupo de tratamiento con insulina lispro (LITG) y un grupo de tratamiento con insulina regular (RITG). Todos los gatos recibieron reanimación con fluidos en IVCRI con NaCl. Para tratar las deficiencias de electrolitos, se utilizaron soluciones con concentraciones de electrolitos superiores a las publicadas en reportes anteriores.
  • La mediana del tiempo hasta alcanzar la concentración de glucosa en sangre (BG) <250 mg / dL fue significativamente menor en los gatos del grupo LITG (mediana de 7 horas, 2-10 horas) que el RITG (mediana de 12.5 horas, 8-20 horas; P = .02 ) Dos gatos tenían hipoglucemia no clínica (BG = 40 mg / dL). El cambio más rápido en 157 mediciones de las concentraciones de sodio corregido fue de 0.7 mmol / L / h. Las concentraciones bajas de sodio, potasio, fósforo y magnesio en suero fueron más de 3 veces más comunes que las concentraciones de estos electrolitos por encima de lo normal, a pesar de la suplementación con fluidos con altas concentraciones de electrolitos.
  • Los autores concluyen que la administración de Lispro en una dosis inicial de 0.09 U / kg / h junto a NaCl administrado para reanimación con fluidos son seguros y efectivos para el tratamiento de CAD en gatos.
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Actividad de la renina plasmática y la concentración de aldosterona en plasma en perros con shunts portosistémicos adquiridos

Sakamoto Y, Sakai M, Sato K, Watari T.
J Vet Intern Med. 2019 Nov 14.

  • En humanos con hipertensión portal (HP) asociada a enfermedad hepática se activa el sistema renina-angiotensina-aldosterona (RAAS). Sin embargo, la participación del RAAS en perros con HP intrahepática no está clara.
  • El objetivo de este estudio retrospectivo era medir la actividad de la renina plasmática (ARP) y la concentración de aldosterona en plasma (PAC) en perros con HP (hepatitis crónica [CH] e hipoplasia primaria de la vena porta [PHPV]), perros con shunt portosistémico congénito extrahepático (EH-CPSS), y perros sanos y para determinar si el RAAS está activado en perros con HP. Se incluyeron 27 perros con shunts portosistémicos adquiridos (APSC; 15 perros con CH, 12 perros con PHPV), 9 perros con EH-CPSS y 10 perros sanos.
  • La actividad de renina en plasma fue significativamente mayor en el grupo CH (mediana, 4.4 ng / mL / h) que en el grupo con EH-CPSS (mediana, 1.0 ng / mL / h; P <.01) y el sano (mediana, 1.1 ng / ml / h; P <.01) grupos. No se encontraron diferencias significativas entre el grupo de PHPV (mediana, 2.2 ng / mL / h) y otros grupos. La concentración de aldosterona en plasma fue significativamente mayor en los grupos CH (mediana, 111.0 pg / ml) y PHPV (mediana, 89.5 pg / ml) que en los grupos EH-CPSS (mediana, 1.0 pg / ml; P <.001, P <. 01, respectivamente) y grupos sanos (mediana, 14.5 pg / mL; P <.001, P <.05, respectivamente).
  • En base a estos resultados, los autores sugieren que la activación del RAAS contribuye a la fisiopatología de la HP intrahepática en perros, lo que sugeriría que la espironolactona, no solo puede ser eficaz para el tratamiento de la ascitis, sino también para la supresión de la HP intrahepática.
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Complicaciones y resultados asociados a la tiroidectomía unilateral con un tumor tiroideo de ocurrencia natural en perros: 156 casos (2003-2015)

J Am Vet Med Assoc. 2019 Oct 15;255(8):926-932
Reagan JK, Selmic LE, Fallon C, Sutton B, Lafferty M, Ben-Aderet D, Culp WTN, Liptak JM, Duffy D, Simons M, Boston S, Lana S.

  • El objetivo del estudio era describir las complicaciones y los resultados en los perros sometidos a tiroidectomía unilateral para el tratamiento de tumores de tiroides.
  • En un estudio retrospectivo multiinstitucional se incluyeron 156 perros sometidos a tiroidectomía unilateral por un tumor tiroideo de ocurrencia natural en el periodo 2003 a 2015. La información recogida para cada perro, de los historiales médicos incluyó complicaciones perioperatorias, resultados a corto plazo (supervivencia hasta el alta hospitalaria versus no supervivencia) y resultados a largo plazo (tiempo de supervivencia).
  • En 31 de los 156 perros (19,9%) se produjeron complicaciones en el período perioperatorio. La hemorragia fue la complicación intraoperatoria más frecuente (12 [7.7%] perros). Cinco de 156 (3.2%) de estos 12 perros con hemorragia intraoperatoria recibieron una transfusión de sangre. Inmediatamente después de la cirugía, la complicación más común fue la neumonía por aspiración (5 [3.2%] perros). Ciento cincuenta y tres de 156 (98.1%) perros que se sometieron a tiroidectomía unilateral sobrevivieron hasta ser dados de alta del hospital. Ciento trece perros se perdieron en el seguimiento. A partir de los datos disponibles, la mediana del tiempo de supervivencia fue de 911 días (intervalo de confianza del 95%, 704 a 1.466 días).
  • Los resultados de este estudio indican que la tiroidectomía unilateral en perros con un tumor tiroideo natural se asocia con una tasa de mortalidad perioperatoria del 1,9% y una tasa de complicaciones del 19,9%. La hemorragia y la neumonía por aspiración fueron las complicaciones más comunes. No es raro que los perros sometidos a tiroidectomía unilateral para el tratamiento de tumores de tiroides muestren un buena supervivencia a largo plazo.
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Efectos de la adición de glucosa a muestras de orina en la gravedad específica de la orina en perros y gatos

Behrend EN, Botsford AN, Mueller SA, Hofmeister EH, Lee HP.
Am J Vet Res. 2019 Oct;80(10):907-911

  • El objetivo de este estudio fue evaluar los efectos de la adición de glucosa a la orina de perros y gatos en la gravedad específica de la orina (USG) y determinar si la glucosuria afecta la evaluación de la capacidad de concentración renal.
  • Se seleccionaron muestras de orina de 102 perros y 59 gatos.  Se creó un pool de orinas para cada especie para crear muestras de diferentes USGs. Se añadió glucosa a una alícuota de cada pool (concentración final de 2.400 mg/dl) y luego se hicieron diluciones seriadas de cada pool. Se midió la USG en todas las muestras. La diferencia en la USG atribuible a la adición de glucosa se calculó restando la USG de la muestra no alterada (con glucosa) de la USG de la muestra después de la adición de glucosa.
  • La adición de glucosa a las muestras de orina aumentó la USG. Hubo una relación significativa entre la USG de la muestra no diluida y las diferencias en la USG cuando se agregaba glucosa para obtener concentraciones de 300, 600, 1,200 y 2,400 mg / dL en orina canina y concentraciones de 600, 1,200 y 2,400 mg / dL en orina felina Cuanto más concentrada era la orina antes de la adición de glucosa, menos cambio hubo en la USG. Los cambios en la USG atribuibles a la adición de glucosa no fueron clínicamente importantes.
  • En base a estos datos, se concluye que una glucosuria sustancial produce unas alteraciones mínimas en la gravedad específica de las muestras de orina canina y felina. Por lo tanto, la USG se puede usar para evaluar la capacidad de concentración renal, incluso en muestras con glucosuria. 
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Suplementación con levotiroxina en perras hipotiroideas durante el embarazo

Cecere J, Purswell B, Panciera D.
Theriogenology. 2019 Sep 23;142:48-53

  • El hipotiroidismo es la enfermedad endocrina más común en perros y se ha demostrado que, en muchas razas, es de naturaleza hereditaria. Estudios previos en perras con hipotiroidismo inducido experimentalmente han documentado una disminución de la fertilidad, disminución de la viabilidad de los cachorros al nacer, aumento de la mortalidad periparto y reducción del peso al nacer en los cachorros nacidos de perras hipotiroideas. En medicina humana, las mujeres hipotiroideas tienen una mayor demanda de tiroxina exógena durante la gestación para mantener concentraciones plasmáticas de hormonas tiroideas normales y producir niños neuropsicológicamente normales.
  • Este estudio se realizó para determinar si, durante el embarazo en perras, hay una necesidad similar a humanos de aumentar las dosis de levotiroxina para mantener un estado eutiroideo.
  • Se obtuvieron muestras sanguíneas de seis perras con hipotiroidismo inducido experimentalmente que estaban recibiendo terapia estándar de reemplazo de hormona tiroidea y de cuatro perras control eutiroideas. Las pruebas de función tiroidea realizadas en estas muestras incluyeron medición de tiroxina total (T4), T4 libre (fT4), hormona estimulante de la tiroides (TSH) y 3,5,3'-triyodotironina (T3 que se midieron desde la ovulación hasta el final del embarazo.
  • Todas las perras engendraron camadas normales. Las perras eutiroideas no tuvieron alteraciones significativas en sus concentraciones hormonales durante el embarazo. Ninguna de las perras hipotiroideas con tratamiento tuvo signos clínicos de hipotiroidismo durante todo el estudio. En las perras con tratamiento, las concentraciones séricas de T4 y fT4 estuvieron elevadas en múltiples puntos durante la gestación en comparación con la ovulación.
  • Los resultados de este estudio indican que la suplementación estándar con levotiroxina es adecuada para mantener un estado eutiroideo durante el embarazo en perras con hipotiroidismo inducido experimentalmente. Además, en perros eutiroideos, no se encontró ninguna evidencia de que los perfiles de hormonas tiroideas se alteren durante la gestación.
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El hipotiroidismo y su asociación con enfermedades biliares hepáticas adicionales en perros: un estudio retrospectivo de casos y controles

A.R. Codea; C. Popovici; A. Mureşan; D. Neagu; A. Biris; D.I. Marcutan; R. Lăcătuş; I. Cimpoieş; O. Sarpataki; I.M. Cismaru; M.V. Mircean
29 ° Congreso ECVIM-CA, 2019

El hipotiroidismo puede tener una implicación importante en el retraso del vaciamiento de la vesícula biliar y se debería investigar su papel en la patogénesis del mucocele de la vesícula biliar y otras enfermedades biliares extrahepáticas.

El objetivo de este estudio es evaluar la incidencia de enfermedades biliares extrahepáticas en perros hipotiroideos.

  • ​Se examinaron retrospectivamente los registros médicos de 63 perros diagnosticados con hipotiroidismo para detectar la presencia o ausencia de enfermedad biliar extrahepática (mucocele, colecistitis, colelitiasis y masas de vesícula biliar). 
  • En 49 perros (77.7%) se detectaron elevaciones séricas de gamma glutamil transferasa, fosfatasa alcalina, alanina aminotransferasa y bilirrubina total, vesículas biliares agrandadas, patrones vesiculares de estriado fino o estrellado inmóvil, paredes de la vesícula biliar engrosadas, presencia de barro biliar o masa hiperecogénica en vesícula biliar. Los perros mayores y las razas pequeñas estaban sobrerrepresentados. La mayoría de los perros presentaron signos clínicos no específicos, como vómitos, anorexia y letargo, diarrea y / o fiebre. Después de exámenes ecográficos, y valoración macroscópica / histológica y cultivos bacterianos, se diagnosticó enfermedad biliar extrahepática en 34 perros (53,9%) entre las que se incluyeron mucocele de la vesícula biliar (n = 21 perros), colelitiasis (n = 8 perros) y colecistitis (n = 5 perros) La incidencia del mucocele de la vesícula biliar fue la más alta (33,3%) seguida de colelitiasis (12,6%) y colecistitis (7,9%).

Este estudio sugiere que los perros hipotiroideos que se presentan por enfermedad aguda con evidencia laboratorial de enfermedad hepatobiliar deben someterse a una evaluación más extensa para detectar la presencia de enfermedades biliares extrahepáticas como el mucocele biliar, la colelitiasis y la colecistitis.

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Investigación de la concentración sérica de cortisol como potencial marcador de pronóstico en perros hospitalizados: un estudio observacional prospectivo en un hospital veterinario de atención primaria

Yuki M, Aoyama R, Hirano T, Tawada R, Ogawa M, Naitoh E, Kainuma D, Nagata N.
BMC Vet Res. 2019 May 24;15(1):170

  • Aunque el número perros enfermos tratados en hospitales es muy significativo, existe cierto desconocimiento en los marcadores pronósticos en perros.
  • El objetivo de este estudio fue investigar la capacidad de la concentración sérica de cortisol (SCC) para predecir el pronóstico de perros enfermos.
  • Una vez excuidos perros que requerían cirugías, perros con datos insuficientes, los que se les dio el alta en menos de 24 horas y los perros con medicaciones o enfermedades que pudieran afectar las concentraciones de cortisol, se incluyó un conjunto de 67 perros con enfermedades que requerían tratamiento hospitalario. Se les midió los recuentos de neutrófilos y linfocitos, la concentración de glucosa en sangre y la SCC, a las 0 y 24 h después de la hospitalización. Se averiguó la supervivencia durante 30 días desde el momento de la hospitalización y los perros se dividieron en un grupo de sobrevivientes y un grupo de no sobrevivientes.
  • En general, el recuento de neutrófilos a las 24 h, la SCC a las 24 h, el incremento de la SCC de 0 a 24 h (Inc-SCC) y la tasa del incremento de la SCC de 0 a 24 h (R-Inc-SCC) fueron significativamente mayores en el grupo de no sobrevivientes que en el grupo de sobrevivientes. El área bajo los valores de la curva ROC para el recuento de neutrófilos a las 24 h, la SCC a las 24 h, el Inc-SCC y la R-Inc-SCC fue de 0,695, 0,72, 0,63 y 0,66, respectivamente. Usando el área más alta bajo el valor de la curva ROC, la sensibilidad y la especificidad de la SCC a un nivel de corte de 6.6 μg / dL para predecir la mortalidad fueron 89.5 y 61.9%, respectivamente. Además, las curvas de Kaplan-Meier confirmaron una influencia pronóstica significativa de la SCC a las 24 h.
  • Los autores concluyen que la SCC como marcador de estrés es un biomarcador útil para predecir el pronóstico de los perros con enfermedades que requieren tratamiento hospitalario.
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Incidentaloma suprarrenal: características clínicas e histopatológicas

Viviani De Marco; Rodrigo Ubukata; Isabella Sant'Anna; Marcia Kahvegian; Sara Galac
Procc ACVIM 2019

  • El Incidentaloma suprarrenal (AI) se define como una masa suprarrenal incidentalmente descubierta en un perro del que no se sospecha que tenga una enfermedad suprarrenal.
  • Este estudio retrospectivo, informa sobre datos clínicos e histopatológicos en 22 perros con IA, detectados por ecografía abdominal. La mayoría de los perros no tenían signos clínicos, excepto obesidad en dos perros. La ecografía abdominal se realizó como parte del examen general de salud o por razones no médicas. Las características en la ecografía sugestivas de un IA fueron una forma suprarrenal anormal, estructura heterogénea, aumento del grosor suprarrenal (> 10 mm) y / o expansión hacia los vasos sanguíneos.
  • Hubo 15 hembras (14 castradas) y 7 machos (7 castrados). Su edad media ± SEM fue de 11 ± 2 años. La raza más prevalente fue Lhasa Apso (7), seguida de Shih Tzu, Maltés y Dachshund (2). La mediana del peso corporal fue de 7 kg (rango, 4 a 32 kg). El análisis de orina reveló una buena capacidad de concentración de la orina con una gravedad media específica de 1.040 (rango, 1.015 a 1.050) y sin glucosuria. En el análisis sanguíneo completo no hubo nada remarcable, excepto un aumento leve de la fosfatasa alcalina, el colesterol y los triglicéridos, en algunos perros. La prueba de supresión con dosis bajas de dexametasona fue negativa en todos los perros. La mediana de la concentración basal de cortisol fue de 1.8 μg / dl (rango, 0.8 a 2.7 μg / dl) y 0.4 μg / dl (rango, 0.15 a 0.9 μg / dl) a las 8 horas. Hubo 19 IA unilaterales y 3 bilaterales siendo el mayor diámetro una oscilación entre 1,1 y 5,6 cm. En estos perros con IA unilateral, la glándula suprarrenal contralateral tenía una estructura y forma normales y el grosor suprarrenal no estaba aumentado. Todos los perros se sometieron a una adrenalectomía unilateral. En tres perros con IA bilaterales, solo se eliminó la masa suprarrenal mayor. La histopatología reveló adenoma adrenocortical en siete perros (dos bilaterales), carcinoma adrenocortical en diez perros (uno bilateral) y un feocromocitoma maligno en cinco perros.
  • Este es el primer informe sobre características clínicas e histopatológicas de los IA en un grupo considerable de perros. Las hembras de razas pequeñas y de edad avanzada fueron las más afectadas. La mayoría de los IA eran de origen adrenocortical, sin embargo, el feocromocitoma también debería considerarse como un diagnóstico diferencial.
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¿La esterilización, conduce al desarrollo del hipertiroidismo en gatos? Un estudio epidemiológico

Joana Aguiar; Lucy Davison; Rob Fowkes; Nick Cave; Harriet Syme
Procc ACVIM 2019

  • A pesar de que el hipertiroidismo es la endocrinopatía felina más común y afecta a más del 10% de los gatos mayores de 9 años, su etiología aún no se comprende del todo. La hormona estimulante de la tiroides (TSH), hormona luteinizante (LH) y hormona foliculoestimulante (FSH) son hormonas glucoproteicas estructuralmente relacionadas y en las que se ha demostrado reactividad cruzada entre ellas y sus receptores. Las concentraciones de FSH y LH aumentan como consecuencia de la esterilización y se piensa que esto podría impulsar el desarrollo del hipertiroidismo felino.
  • El objetivo del estudio era determinar si hay una mayor incidencia de hipertiroidismo en gatos esterilizados. A partir de gatos de una colonia para estudios de nutrición, se incluyeron gatos de que tenían 9 años o más, o que habían sido diagnosticados con hipertiroidismo. Se analizaron los datos respecto a sexo, si estaban esterilizados o no y la edad de la esterilización, estado de hipertiroidismo y la fecha de su diagnóstico.
  • De los 166 gatos incluidos, 51 gatos desarrollaron hipertiroidismo (20 enteros [19 hembras, 1 macho]; 31 esterilizados [8 hembras, 23 machos]) y 115 siguieron siendo eutiroideos (45 enteros [38 hembras, 7 machos]; 70 esterilizados [20 hembras, 50 machos]). No se encontraron diferencias entre los gatos eutiroideos e hipertiroideos con respecto a si estaban o no esterilizados (P = 0,99) o la edad en la que se esterilizaron (P = 0,75). La edad al diagnóstico de hipertiroidismo no fue diferente en los gatos esterilizados (11.7 ± 1.4) y enteros (11.1 ± 1.2 años; P = 0.18). No se encontró diferencia respecto a la edad a la que se diagnosticó del hipertiroidismo entre gatos esterilizados antes (P = 0,56; intervalo de confianza (IC) del 95% [0,61 a 2,4]) o después de los 12 meses de edad (P = 0,97; IC 95% [0,61 a 2,4])
  •  En este estudio no se pudo demostrar una mayor incidencia de hipertiroidismo en gatos esterilizados o una asociación entre la edad de esterilización y el desarrollo de hipertiroidismo.
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Insulina lispro y suplementación con electrolitos para el tratamiento de la cetoacidosis diabética en gatos

Anderson JD, Rondeau DA, Hess R.
J Vet Intern Med. 2019 May 27

  • Hasta ahora no se había reportado el uso de una infusión intravenosa de tasa continua (IVCRI) de insulina lispro a una dosis inicial de 0.09 U / kg / h, junto a cloruro sódico al 0.9% (NaCl) para reanimación, en gatos con cetoacidosis diabética (DKA). Además, no existen por ahora unos protocolos para la corrección de deficiencias de electrolitos en gatos con DKA.
  • El objetivo de este estudio era caracterizar el uso de lispro en IVCRI a una dosis inicial de 0.09 U / kg / h y el uso de NaCl para la reanimación. También se pretenden explorar los protocolos para la suplementación de electrolitos en gatos con DKA.
  • Se incluyeron 12 gatos con DKA obtenidos de la población de gatos de un hospital universitario y se diseñó un estudio aleatorizado, controlado y ciego. Se asignaron los gatos al azar en dos grupos, un grupo (n=6) se le administró tratamiento con insulina lispro (LITG) y al otro grupo (n=6) un tratamiento de insulina regular (RITG). Todos los gatos recibieron reanimación con fluidos con ClNa en IVCRI. Para tratar las deficiencias de electrolitos, se utilizaron soluciones con concentraciones de electrolitos superiores a las publicadas con anterioridad.
  • El tiempo medio para alcanzar la concentración de glucosa en sangre (BG) <250 mg / dL fue significativamente más corto en el grupo con LITG (media de 7 horas, 2-10 horas) que en el grupo con RITG (mediana de 12.5 horas, 8-20 horas; P = 0.02 ). Dos gatos tuvieron hipoglucemia no clínica (BG = 40 mg / dL). El cambio más rápido observado en 157 mediciones de las concentraciones de sodio corregidas fue de 0.7 mmol / L / h. A pesar de la suplementación con fluidos con altas concentraciones de electrolitos, fueron unas 3 veces más comunes las concentraciones séricas de sodio, potasio, fosfato y magnesio bajas que las concentraciones superiores a la normalidad.
  • Los autores concluyen que la insulina Lispro a una dosis inicial de 0.09 U / kg / h y la administración de NaCl para la reanimación con fluidos es seguro y eficaz para el tratamiento de la DKA en gatos.