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Endocrinología

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El hipotiroidismo y su asociación con enfermedades biliares hepáticas adicionales en perros: un estudio retrospectivo de casos y controles

A.R. Codea; C. Popovici; A. Mureşan; D. Neagu; A. Biris; D.I. Marcutan; R. Lăcătuş; I. Cimpoieş; O. Sarpataki; I.M. Cismaru; M.V. Mircean
29 ° Congreso ECVIM-CA, 2019

El hipotiroidismo puede tener una implicación importante en el retraso del vaciamiento de la vesícula biliar y se debería investigar su papel en la patogénesis del mucocele de la vesícula biliar y otras enfermedades biliares extrahepáticas.

El objetivo de este estudio es evaluar la incidencia de enfermedades biliares extrahepáticas en perros hipotiroideos.

  • ​Se examinaron retrospectivamente los registros médicos de 63 perros diagnosticados con hipotiroidismo para detectar la presencia o ausencia de enfermedad biliar extrahepática (mucocele, colecistitis, colelitiasis y masas de vesícula biliar). 
  • En 49 perros (77.7%) se detectaron elevaciones séricas de gamma glutamil transferasa, fosfatasa alcalina, alanina aminotransferasa y bilirrubina total, vesículas biliares agrandadas, patrones vesiculares de estriado fino o estrellado inmóvil, paredes de la vesícula biliar engrosadas, presencia de barro biliar o masa hiperecogénica en vesícula biliar. Los perros mayores y las razas pequeñas estaban sobrerrepresentados. La mayoría de los perros presentaron signos clínicos no específicos, como vómitos, anorexia y letargo, diarrea y / o fiebre. Después de exámenes ecográficos, y valoración macroscópica / histológica y cultivos bacterianos, se diagnosticó enfermedad biliar extrahepática en 34 perros (53,9%) entre las que se incluyeron mucocele de la vesícula biliar (n = 21 perros), colelitiasis (n = 8 perros) y colecistitis (n = 5 perros) La incidencia del mucocele de la vesícula biliar fue la más alta (33,3%) seguida de colelitiasis (12,6%) y colecistitis (7,9%).

Este estudio sugiere que los perros hipotiroideos que se presentan por enfermedad aguda con evidencia laboratorial de enfermedad hepatobiliar deben someterse a una evaluación más extensa para detectar la presencia de enfermedades biliares extrahepáticas como el mucocele biliar, la colelitiasis y la colecistitis.

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Investigación de la concentración sérica de cortisol como potencial marcador de pronóstico en perros hospitalizados: un estudio observacional prospectivo en un hospital veterinario de atención primaria

Yuki M, Aoyama R, Hirano T, Tawada R, Ogawa M, Naitoh E, Kainuma D, Nagata N.
BMC Vet Res. 2019 May 24;15(1):170

  • Aunque el número perros enfermos tratados en hospitales es muy significativo, existe cierto desconocimiento en los marcadores pronósticos en perros.
  • El objetivo de este estudio fue investigar la capacidad de la concentración sérica de cortisol (SCC) para predecir el pronóstico de perros enfermos.
  • Una vez excuidos perros que requerían cirugías, perros con datos insuficientes, los que se les dio el alta en menos de 24 horas y los perros con medicaciones o enfermedades que pudieran afectar las concentraciones de cortisol, se incluyó un conjunto de 67 perros con enfermedades que requerían tratamiento hospitalario. Se les midió los recuentos de neutrófilos y linfocitos, la concentración de glucosa en sangre y la SCC, a las 0 y 24 h después de la hospitalización. Se averiguó la supervivencia durante 30 días desde el momento de la hospitalización y los perros se dividieron en un grupo de sobrevivientes y un grupo de no sobrevivientes.
  • En general, el recuento de neutrófilos a las 24 h, la SCC a las 24 h, el incremento de la SCC de 0 a 24 h (Inc-SCC) y la tasa del incremento de la SCC de 0 a 24 h (R-Inc-SCC) fueron significativamente mayores en el grupo de no sobrevivientes que en el grupo de sobrevivientes. El área bajo los valores de la curva ROC para el recuento de neutrófilos a las 24 h, la SCC a las 24 h, el Inc-SCC y la R-Inc-SCC fue de 0,695, 0,72, 0,63 y 0,66, respectivamente. Usando el área más alta bajo el valor de la curva ROC, la sensibilidad y la especificidad de la SCC a un nivel de corte de 6.6 μg / dL para predecir la mortalidad fueron 89.5 y 61.9%, respectivamente. Además, las curvas de Kaplan-Meier confirmaron una influencia pronóstica significativa de la SCC a las 24 h.
  • Los autores concluyen que la SCC como marcador de estrés es un biomarcador útil para predecir el pronóstico de los perros con enfermedades que requieren tratamiento hospitalario.
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Incidentaloma suprarrenal: características clínicas e histopatológicas

Viviani De Marco; Rodrigo Ubukata; Isabella Sant'Anna; Marcia Kahvegian; Sara Galac
Procc ACVIM 2019

  • El Incidentaloma suprarrenal (AI) se define como una masa suprarrenal incidentalmente descubierta en un perro del que no se sospecha que tenga una enfermedad suprarrenal.
  • Este estudio retrospectivo, informa sobre datos clínicos e histopatológicos en 22 perros con IA, detectados por ecografía abdominal. La mayoría de los perros no tenían signos clínicos, excepto obesidad en dos perros. La ecografía abdominal se realizó como parte del examen general de salud o por razones no médicas. Las características en la ecografía sugestivas de un IA fueron una forma suprarrenal anormal, estructura heterogénea, aumento del grosor suprarrenal (> 10 mm) y / o expansión hacia los vasos sanguíneos.
  • Hubo 15 hembras (14 castradas) y 7 machos (7 castrados). Su edad media ± SEM fue de 11 ± 2 años. La raza más prevalente fue Lhasa Apso (7), seguida de Shih Tzu, Maltés y Dachshund (2). La mediana del peso corporal fue de 7 kg (rango, 4 a 32 kg). El análisis de orina reveló una buena capacidad de concentración de la orina con una gravedad media específica de 1.040 (rango, 1.015 a 1.050) y sin glucosuria. En el análisis sanguíneo completo no hubo nada remarcable, excepto un aumento leve de la fosfatasa alcalina, el colesterol y los triglicéridos, en algunos perros. La prueba de supresión con dosis bajas de dexametasona fue negativa en todos los perros. La mediana de la concentración basal de cortisol fue de 1.8 μg / dl (rango, 0.8 a 2.7 μg / dl) y 0.4 μg / dl (rango, 0.15 a 0.9 μg / dl) a las 8 horas. Hubo 19 IA unilaterales y 3 bilaterales siendo el mayor diámetro una oscilación entre 1,1 y 5,6 cm. En estos perros con IA unilateral, la glándula suprarrenal contralateral tenía una estructura y forma normales y el grosor suprarrenal no estaba aumentado. Todos los perros se sometieron a una adrenalectomía unilateral. En tres perros con IA bilaterales, solo se eliminó la masa suprarrenal mayor. La histopatología reveló adenoma adrenocortical en siete perros (dos bilaterales), carcinoma adrenocortical en diez perros (uno bilateral) y un feocromocitoma maligno en cinco perros.
  • Este es el primer informe sobre características clínicas e histopatológicas de los IA en un grupo considerable de perros. Las hembras de razas pequeñas y de edad avanzada fueron las más afectadas. La mayoría de los IA eran de origen adrenocortical, sin embargo, el feocromocitoma también debería considerarse como un diagnóstico diferencial.
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¿La esterilización, conduce al desarrollo del hipertiroidismo en gatos? Un estudio epidemiológico

Joana Aguiar; Lucy Davison; Rob Fowkes; Nick Cave; Harriet Syme
Procc ACVIM 2019

  • A pesar de que el hipertiroidismo es la endocrinopatía felina más común y afecta a más del 10% de los gatos mayores de 9 años, su etiología aún no se comprende del todo. La hormona estimulante de la tiroides (TSH), hormona luteinizante (LH) y hormona foliculoestimulante (FSH) son hormonas glucoproteicas estructuralmente relacionadas y en las que se ha demostrado reactividad cruzada entre ellas y sus receptores. Las concentraciones de FSH y LH aumentan como consecuencia de la esterilización y se piensa que esto podría impulsar el desarrollo del hipertiroidismo felino.
  • El objetivo del estudio era determinar si hay una mayor incidencia de hipertiroidismo en gatos esterilizados. A partir de gatos de una colonia para estudios de nutrición, se incluyeron gatos de que tenían 9 años o más, o que habían sido diagnosticados con hipertiroidismo. Se analizaron los datos respecto a sexo, si estaban esterilizados o no y la edad de la esterilización, estado de hipertiroidismo y la fecha de su diagnóstico.
  • De los 166 gatos incluidos, 51 gatos desarrollaron hipertiroidismo (20 enteros [19 hembras, 1 macho]; 31 esterilizados [8 hembras, 23 machos]) y 115 siguieron siendo eutiroideos (45 enteros [38 hembras, 7 machos]; 70 esterilizados [20 hembras, 50 machos]). No se encontraron diferencias entre los gatos eutiroideos e hipertiroideos con respecto a si estaban o no esterilizados (P = 0,99) o la edad en la que se esterilizaron (P = 0,75). La edad al diagnóstico de hipertiroidismo no fue diferente en los gatos esterilizados (11.7 ± 1.4) y enteros (11.1 ± 1.2 años; P = 0.18). No se encontró diferencia respecto a la edad a la que se diagnosticó del hipertiroidismo entre gatos esterilizados antes (P = 0,56; intervalo de confianza (IC) del 95% [0,61 a 2,4]) o después de los 12 meses de edad (P = 0,97; IC 95% [0,61 a 2,4])
  •  En este estudio no se pudo demostrar una mayor incidencia de hipertiroidismo en gatos esterilizados o una asociación entre la edad de esterilización y el desarrollo de hipertiroidismo.
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Insulina lispro y suplementación con electrolitos para el tratamiento de la cetoacidosis diabética en gatos

Anderson JD, Rondeau DA, Hess R.
J Vet Intern Med. 2019 May 27

  • Hasta ahora no se había reportado el uso de una infusión intravenosa de tasa continua (IVCRI) de insulina lispro a una dosis inicial de 0.09 U / kg / h, junto a cloruro sódico al 0.9% (NaCl) para reanimación, en gatos con cetoacidosis diabética (DKA). Además, no existen por ahora unos protocolos para la corrección de deficiencias de electrolitos en gatos con DKA.
  • El objetivo de este estudio era caracterizar el uso de lispro en IVCRI a una dosis inicial de 0.09 U / kg / h y el uso de NaCl para la reanimación. También se pretenden explorar los protocolos para la suplementación de electrolitos en gatos con DKA.
  • Se incluyeron 12 gatos con DKA obtenidos de la población de gatos de un hospital universitario y se diseñó un estudio aleatorizado, controlado y ciego. Se asignaron los gatos al azar en dos grupos, un grupo (n=6) se le administró tratamiento con insulina lispro (LITG) y al otro grupo (n=6) un tratamiento de insulina regular (RITG). Todos los gatos recibieron reanimación con fluidos con ClNa en IVCRI. Para tratar las deficiencias de electrolitos, se utilizaron soluciones con concentraciones de electrolitos superiores a las publicadas con anterioridad.
  • El tiempo medio para alcanzar la concentración de glucosa en sangre (BG) <250 mg / dL fue significativamente más corto en el grupo con LITG (media de 7 horas, 2-10 horas) que en el grupo con RITG (mediana de 12.5 horas, 8-20 horas; P = 0.02 ). Dos gatos tuvieron hipoglucemia no clínica (BG = 40 mg / dL). El cambio más rápido observado en 157 mediciones de las concentraciones de sodio corregidas fue de 0.7 mmol / L / h. A pesar de la suplementación con fluidos con altas concentraciones de electrolitos, fueron unas 3 veces más comunes las concentraciones séricas de sodio, potasio, fosfato y magnesio bajas que las concentraciones superiores a la normalidad.
  • Los autores concluyen que la insulina Lispro a una dosis inicial de 0.09 U / kg / h y la administración de NaCl para la reanimación con fluidos es seguro y eficaz para el tratamiento de la DKA en gatos.

 

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Hallazgos clínicos y clinico-patológicos en perros diagnosticados de hiperadrenocorticismo espontáneo canino en centros veterinarios de atención primaria (2013 - 2014)

Bennaim M, Centola S, Ramsey I, Seth M.

  • El objetivo de este estudio fue informar de los hallazgos clínicos y clínico-patológicos en el hiperadrenocorticismo espontáneo (HAC) canino y evaluar la relación entre el tamaño del paciente y estos hallazgos .
  • Se realizó un cuetionario entre veterinarios de atención primaria para recopilar información sobre los casos diagnosticados con HAC canino espontáneo. Los criterion de inclusión fueron una prueba de estimulación con ACTH y / o una prueba de supresión con dexametasona en dosis bajas compatible con HAC. Los criterios de exclusión incluyeron, la existencia de enfermedades sistémicas concurrentes, cualquier signo clínico  no asociado típicamente con HAC, una ratio cortisol:creatinina en orina dentro del intervalo de referencia, administración de esteroides durante los 3 meses anteriores al diagnóstico, tratamiento con cualquier fármaco que pudiera producir signos clínicos de HAC y un tratamiento del HAC canino espontáneo en curso. Se identificaron 62 casos. 
  • Las prevalencias de algunos signos clínicos fueron similares a los que se han informado históricamente. No se identificó asociación entre el peso del paciente y los diversos signos clínicos. El recuento de plaquetas se correlacionó negativamente con el peso (P = .005, r2 = 0.3). Las actividades de alanina aminotransferasa (P = .016, r2 = 0.17) y fosfatasa alcalina (P = .05, r2 = 0.0014) se correlacionaron positivamente con la ratio de signos clínicos. En este grupo de perros, los signos clìnicos no fueron significativamente diferentes entre los perros ≤20 kg y los perros> 20 kg. 
  • Según los datos del estudio, las prevalencias de los diversos hallazgos clínicos parecen ser similares a las que se han informado históricamente. Los perros con más signos clínicos tendían a tener una mayores actividades de alanina aminotransferasa y fosfatasa alcalina.
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Concentraciones esperadas y valores atípicos de Tiroxina total en 531.765 gatos en los Estados Unidos (214-2015)

Lottati M, Aucoin D, Bruyette DS.
PLoS One. 2019 Mar 6;14(3

  • Unas concentraciones por encima del intervalo de referencia estándar (RI) de tiroxina (TT4) son diagnósticos para el hipertiroidismo, sin embargo, algunos gatos hipertiroideos tienen valores de TT4 dentro del RI. Descubrir unas concentraciones de TT4 atípicas debería ser útil para identificar el hipertiroidismo.
  • El objetivo de este estudio era determinar la distribución esperada de la concentración de TT4 en una gran población de gatos (531,765) con un estado de salud desconocido para identificar concentraciones inesperadas de TT4 (valores atípicos) y determinar si esta concentración cambia con la edad. Se diseñó un estudio retrospectivo basado en la población de una base de datos electrónica de resultados de laboratorio para identificar mediciones únicas de TT4 entre enero de 2014 y julio de 2015.
  • Todos los gatos entre la edad de 1 y 9 años (n = 141,294) tuvieron la misma distribución esperada de concentración de TT4 (0.5-3.5ug / dL), y los gatos con un valor de TT4> 3.5ug / dL se determinaron como valores atípicos inesperados. Hubo un aumento estadísticamente significativo, pronunciado y progresivo tanto en el número total, como en porcentaje, de valores atípicos en la población felina en función de la edad. La mayor proporción en el porcentaje de valores atípicos se produjo entre los 7 y los 14 años, lo que fue hasta 4,6 veces la tasa observada entre los 3 y los 7 años.
  • En este estudio, las concentraciones de TT4> 3.5ug / dL representan valores atípicos de la distribución esperada de la concentración de TT4. Además, la edad tiene una fuerte influencia en la proporción de gatos. Estos hallazgos sugieren que los pacientes con concentraciones de TT4> 3.5ug / dL deben ser evaluados más de cerca para el hipertiroidismo, particularmente entre las edades de 7 y 14 años. Este hallazgo podría ser útil para la identificación temprana del hipertiroidismo en pacientes con edad de riesgo
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Cambios en la función renal y tiroidea después de la tiroidectomía bilateral en gatos

Covey HL, Chang YM, Elliott J, Syme HM.
J Vet Intern Med. 2019 Feb 13

  • El hipotiroidismo iatrogénico podría empeorar el pronóstico de los gatos con enfermedad renal crónica (ERC) azotémica después de la tiroidectomía. Es sabido que las concentraciones variables de tiroxina influyen en la utilidad de la creatinina para evaluar la función renal y hay un número limitado de estudios sobre la dimetilarginina simétrica (SDMA) en gatos con cambios en el estado de la tiroides.
  • El objetivo del estudio es evaluar si el estado de la tiroides es estable 6 meses después de la tiroidectomía y que la SDMA y la creatinina se asocian linealmente sin ser influenciadas por la concentración total de tiroxina (tT4). Se realizaron búsquedas en los registros electrónicos de 2 centros veterinarios utilizando el término "tiroidectomía" y se detectaron 81 gatos que se habían sometido a una tiroidectomía bilateral. Se llevó a cabo un análisis transversal retrospectivo que evaluaba las concentraciones de hormona tiroidea de 68 gatos en los 6 meses posteriores a la cirugía y un estudio longitudinal del estado de la tiroides en 23 gatos con> 18 meses de seguimiento posterior a la tiroidectomía. Se evaluaron las asociaciones de peso corporal, tT4 y concentraciones de creatinina en la concentración de SDMA.
  • Se pudo realizar seguimiento dentro de los 6 meses a 68 gatos. Quince gatos (22%) tenían hipertiroidismo persistente o recurrente y 33 gatos (49%) tenían hipotiroidismo. A 23 gatos eutiroideos / hipotiroideos se les pudo realizar un seguimiento a largo plazo (595-1955 días); 4 gatos (17%) permanecieron hipotiroideos, 19 gatos (83%) eran eutiroideos (a menudo de forma transitoria) y 9 gatos (44%) desarrollaron hipertiroidismo recurrente. La SDMA y la creatinina se asociaron linealmente, pero los gatos hipertiroideos tuvieron concentraciones más altas de SDMA, en relación con la creatinina (p = 0,003).
  • El estudio concluye que, durante años después de la tiroidectomía bilateral, los gatos tienen cambios en la función tiroidea, con una alta incidencia de hipertiroidismo recurrente. Tanto la SDMA como la creatinina se ven afectadas por las concentraciones de tiroxina, y el efecto es mayor en los gatos hipertiroideos
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Evaluación de la hipertrigliceridemia como mediador entre las enfermedades endocrinas y pancreatitis en perros

Kim H(1), Kang JH, Heo TY, Kang BT, Kim G, Chang D, Na KJ, Yang MP.
J Am Anim Hosp Assoc. 2019 Mar/Apr;55(2):92-100

  • El papel de la hipertrigliceridemia (HTG) secundaria a enfermedades endocrinas en la aparición de pancreatitis en perros no ha sido completamente investigado.
  • El objetivo de este estudio fue evaluar la HTG como mediadora entre las enfermedades endocrinas y la pancreatitis en perros. Se diseñó un estudio retrospectivo de casos y controles. Se revisaron las historias clínicas de perros con diagnóstico reciente de pancreatitis aguda entre 2012 y 2014 para evaluar si la presencia o ausencia de hiperadrenocorticismo (HAC), diabetes mellitus (DM) e hipotiroidismo.
  • En perros con pancreatitis, las probabilidades de HAC (P <.001) y DM (P <.001) fueron 4.5 y 12.4 veces mayores que en los perros sin pancreatitis, respectivamente. La HTG influenciaba significativamente la asociación entre la DM y la pancreatitis, pero no entre la HAC y la pancreatitis.
  • Los autores sugieren que la prevalencia de DM o HAC en perros con pancreatitis aguda puede ser mayor. Además, se apunta que la HTG resultante de la DM podría estar asociada con pancreatitis de presentación aguda. Se requerirían estudios adicionales de cohortes de gran tamaño para confirmar estos hallazgos y para aclarar las asociaciones entre las enfermedades endocrinas y la pancreatitis.
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Investigación de la disfunción adrenal y tiroidea en perros con diagnóstico ecográfico de formación de mucocele en la vesícula biliar

Aicher KM, Cullen JM, Seiler GS, Lunn KF, Mathews KG, Gookin JL.
PLoS One. 2019 Feb 27;14(2

  • La formación de mucocele en la vesícula biliar (MVB) es una enfermedad emergente en perros caracterizada por una aumento de la secreción por el epitelio de la vesícula biliar de gránulos condensados ​​de mucina capaces de formar gel y la formación de un moco anormalmente espeso que puede llevar a la obstrucción del conducto biliar o la ruptura de la vesícula biliar. La enfermedad se asocia con una alta morbilidad y mortalidad y se desconoce su patogenia. Los perros afectados tienen una probabilidad significativamente mayor de diagnóstico concurrente de hiperadrenocorticismo, hipotiroidismo e hiperlipidemia. No está claro si estas endocrinopatías representan procesos de enfermedad primaria que coinciden y que exacerban la formación de MVB en perros predispuestos, o si es el reflejo de un trastorno concurrente del metabolismo endocrino y lipídico.
  • En este estudio, se investiga la hipótesis de que los perros con formación de MVB pueden tener una alta prevalencia de anomalías ocultas y atípicas en la función de las glándulas tiroides y suprarrenal cortical, que sugerirían la presencia de una alteración endocrina.
  • Se llevó a cabo un estudio de casos y controles de perros con y sin diagnóstico ecográfico de la formación de MVB  donde se valoró la función cortical suprarrenal midiendo esteroides de origen suprarrenal en suero, antes y después de la administración de cosyntropin sintético, las concentraciones séricas de hormona tiroideas, y la suficiencia de yodo mediante la medición de las proporciones de yodo en orina: creatinina (UICR). Asimismo, se revisaron los exámenes histológicos de tejido tiroideo de perros archivados y las mediciones de yodo orgánico de la glándula tiroides tanto en perros con formación de MVB como en perros control (no relacionados con la formación de MVB).
  • Los perros con formación de MVB demostraron una respuesta exagerada de cortisol a la estimulación suprarrenal con cosintropina. Un 10% de los perros con formación de MVB cumplió con los criterios de laboratorio para el diagnóstico sospechoso o definitivo de hiperadrenocorticismo. Un número significativamente mayor de perros con formación de MVB tuvo aumentos basales de dehidroepiandrosterona sérica (DHEAS) en comparación con los perros de control. Un alto porcentaje de perros con formación de MVB (26%) cumplió con los criterios laboratoriales para el diagnóstico de hipotiroidismo, siendo negativos para la detección de anticuerpos anti-tiroglobulina. Los perros con formación de MVB tenían la ratio UICR significativamente más alta que los perros control. El examen de tejido tiroideo de otro grupo con formación de MVB no relacionado no demostró evidencia histológica de tiroiditis o diferencias significativas en el contenido de yodo orgánico.
  • Los hallazgos del estudio sugieren que los perros con formación de MVB muestran una mayor capacidad para la síntesis de cortisol y elevaciones delimitadas de DHEAS como un indicio potencial de la patogénesis subyacente de esta enfermedad. En los perros con formación de MVB, la alta prevalencia de disfunción tiroidea con ausencia de tiroiditis autoinmune sugiere un metabolismo alterado de la hormona tiroidea, aunque no se puede excluir una influencia de alguna enfermedad no tiroidea. La UICR alta en perros con formación de MVB tiene por ahora una importancia indeterminada, pero puede ser de interés para estudios posteriores.