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Gastroenterología

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Uso de dietas hidrolizadas en perros con vómitos y/o diarrea en gatos que atienden centros veterinarios de atención primaria

Kathrani A, Church DB, Brodbelt DC, Pegram C(2), O'Neil DG.
J Small Anim Pract. 2020 Sep 7

  • El objetivo del estudio era describir las respuestas de los gatos a los que se les había prescrito una dieta hidrolizada con o sin medicación concomitante para vómitos y/o diarrea crónicos de etiología indeterminada.
  • A partir de la base de datos de VetCompass, se buscaron registros anónimos de 512.213 gatos que atendieron a cuidado veterinario en el Reino Unido en 2016 usando términos de busca relevantes para dietas hidrolizadas. Se identificaron 5569 gatos con evidencia de recibir una dieta hidrolizada y se revisaron aleatoriamente los registros de 5000 (90%) acerca de indicaciones gastrointestinales, medicación previa y concurrente, y respuesta después de la intervención con dieta hidrolizada. Se definió como respuesta deficiente la evidencia de haber tenido que administrar tratamiento antibiótico o glucocorticoide para los vómitos/diarrea en las visitas posteriores al inicio de la dieta o la muerte por signos gastrointestinales durante al menos 6 meses de seguimiento. Quedaron 977 gatos a los que se les prescribió una dieta hidrolizada para el vómito/diarrea crónica
  • De los 977 gatos, a 697 (71%) se les prescribió primero la dieta sin antibióticos o glucocorticoides concurrentes mientras que 280 (29%) recibieron la dieta con estos medicamentos al inicio. El 34% de los gatos del primer grupo y el 61% del segundo tuvieron una respuesta deficiente. Los gatos mayores de 6 años y los gatos a los que se les recetó antibiótico y/o glucocorticoides para el vómito/diarrea antes y simultáneamente con la dieta tuvieron mayores probabilidades de una respuesta deficiente.
  • Aunque este estudio esté sujeto a muchas variaciones en las observaciones que podrían ser reflejo de la gravedad de los signos clínicos o los hábitos de prescripción de los veterinarios, el estudio sugiere que en gatos con vómitos/diarrea crónicos es conveniente probar primero una dieta hidrolizada como única terapia cuando el abordaje diagnóstico no revela una causa, antes de recurrir a la terapia con antibióticos y/o glucocorticoides para los casos que responden mal.
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Hepatitis asociada a la acumulación del cobre: Un estudio retrospectivo de 17 casos

Rodrigues A, Leal RO, Girod M, Dally C, Guery E, Gomes E, Hernandez J.
Open Vet J. 2020 Aug;10(2):128-134

  • La hepatitis asociada a la acumulación del cobre (HAC) es una enfermedad hepática crónica bien documentada en los perros. En algunas razas, la enfermedad es el resultado de un defecto hereditario en el metabolismo del cobre. En otras, no está claro si su acumulación es una condición primaria o secundaria. Cada vez hay más informes sobre la acumulación de cobre en las razas de perros que no están genéticamente predispuestas.
  • El objetivo del estudio era describir la epidemiología, los hallazgos clínicos y de laboratorio, las técnicas de biopsia hepática y la respuesta al tratamiento en perros con HAC.   Se realizó un estudio retrospectivo, basado en los registros médicos de perros con HAC en un Hospital de Referencia Veterinaria en París, Francia. El diagnóstico de HAC estaba confirmado por tinción positiva de rodanina en el tejido hepático obtenido por medio de biopsia. De los registros médicos se extrajeron los siguientes datos: edad en el momento de la presentación, sexo, raza, motivo de consulta, resultados de la ecografía abdominal (US) y patrón de tinción con rodanina.
  • Se identificaron un total de 17 perros. La edad media de presentación fue de 8 años (4-11). No se encontró ninguna predisposición sexual. Los Terriers (4/17) y los Pastores Alemanes (3/17) estuvieron sobre representados. Se identificaron 2 American Staffordshire Terriers y y 2 Beauceron, que no habían aparecido anteriormente en otros informes de casos de HAC. Los signos clínicos de los perros afectados no eran específicos. En 5/17 perros se identificaron aumento de las enzimas hepáticas de forma circunstancial. En la ecografía se observó con frecuencia (5/17) un hígado heterogéneo y moteado. Se realizaron biopsias de hígado percutáneas ecoguiadas en 10/17 perros, por laparoscopia en 6/17 y por laparotomía en 1/17. El patrón de tinción de rodanina fue centrilobular (zona 3) en 8/17 perros y periportal (zona 1) en 3/17 perros. En 6/17 perros se consideró multifocal.
  • El estudio sugiere que un aumento de las enzimas hepáticas circunstancial puede ser el único hallazgo clínico en perros con hepatitis asociada al cobre, lo que refleja la progresión silenciosa de esta enfermedad. En la mayoría de los casos el patrón de tinción de rodanina fue centrilobular, sugiriendo la condición primaria de la enfermedad. Los resultados de este estudio son consistentes con la literatura actual existente, que informa que los Terriers y las Pastores Alemanes están predispuestos a la HAC. Esta es la primera descripción de la HAC en los perros Beauceron y American Staffordshire Terrier.
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Evolución clínica de 23 perros con carcinoma pancreático exocrino

Vet Comp Oncol. 2020 Aug 17
Pinard CJ, Hocker SE, Weishaar KM.

  • El carcinoma pancreático exocrino es poco común en el perro y la literatura veterinaria que hay sobre la enfermedad es mínima.
  • En este estudio se revisan 23 casos de carcinoma pancreático exocrino canino de manera retrospectiva para obtener información sobre la presentación clínica, el comportamiento del tumor y la supervivencia asociados a la enfermedad.
  • Los signos clínicos que se presentaron fueron inespecíficos e incluyeron anorexia, letargo, vómitos y dolor abdominal. La media general de supervivencia fue de sólo un día, pero este dato estaba realmente influenciado por el gran número de perros que fueron sacrificados poco después del diagnóstico. En el 78% de los casos se detectó metástasis en el momento del diagnóstico, lo que certifica la naturaleza agresiva de esta neoplasia. Ni la metástasis de los ganglios linfáticos, ni el tamaño del tumor, ni la ubicación del mismo tuvieron algún impacto en la supervivencia general. Sólo un paciente era diabético anteriormente, a diferencia de lo que ocurre en personas y felinos.
  • Este estudio retrospectivo reafirma la necesidad de realizar protocolos de detección temprana para optimizar el control de la enfermedad. Todavía no se han aclarado los beneficios de la terapia con cirugía o radiación y la quimioterapia adyuvante en los perros con carcinoma pancreático exocrino.
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Un estudio retrospectivo de enfermedades de las glándulas salivales en 179 perros (2010-2018)

Lieske DE, Rissi DR.
J Vet Diagn Invest. 2020 Jul;32(4):604-610

  • Mientras en medicina humana, las enfermedades de las glándulas salivales están bien caracterizadas, no es así en perros ya que son poco frecuentes.
  •  En este estudio se describen las características clínicas y patológicas de 179 biopsias de glándulas salivales caninas presentadas al Laboratorio de Diagnóstico Veterinario de Atenas de 2010 a 2018.
  • La edad media de los perros afectados era de 8,5 años; no se evidenció ninguna predisposición de sexo o raza. El principal motivo de la presentación de la muestra fue la hinchazón regional (107 casos; 59,7%).
  • Las glándulas salivales extraorales o mayores, se vieron afectadas en 125 casos (69,8%), y las glándulas salivales orales o menores, se vieron afectadas en 43 casos (24% de los casos). En 11 casos (6,1%) no se había especificado la localización de la lesión (extraoral u oral).
  • Los diagnósticos incluyeron sialoadenitis inespecífica (89 casos; 49,7%), glándula salival normal (42 casos; 23,4%), neoplasia (36 casos; 20,1%), lipomatosis de las glándulas salivales (7 casos; 3,9%), sialometaplasia necrotizante (4 casos; 2,2%) y hemorragia traumática (1 caso; 0,5%). La mayoría de los casos de sialoadenitis (63 casos), neoplasia (23 casos) y lipomatosis (5 casos), así como todos los casos de sialometaplasia necrotizante y el único caso de hemorragia traumática, afectaron a las glándulas extraorales. La mayoría de las neoplasias (32 casos, 88,8% de los tumores) eran epiteliales y malignas, seguidas de los tumores de células redondas (2 casos; 5,5%), un carcinosarcoma (1 caso; 2,7%) y un tumor de histogénesis indeterminada (1 caso; 2,7%).
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Anormalidades del tracto digestivo superior en perros con rinitis linfoplasmocítica idiopática crónica.

Gianella P, Roncone S, Ala U, Bottero E, Cagnasso F, Cagnotti G, Bellino C.
J Vet Intern Med. 2020 Jul 3

  • La rinitis linfoplasmocítica idiopática crónica (CILPR) es un trastorno inflamatorio común de etiología desconocida que afecta a la cavidad nasal de los perros. El diagnóstico se hace por exclusión de otras causas de enfermedad nasal y todavía faltan protocolos terapéuticos específicos. En medicina humana se ha postulado que hay una relación entre la CILPR y algunos signos clínicos gastrointestinales, y se ha observado la remisión de los signos respiratorios después de ensayos clínicos con medicamentos para trastornos gastrointestinales.
  • El objetivo del estudio era describir la historia, la presentación clínica, las anormalidades endoscópicas e histopatológicas de las vías respiratorias y digestivas concurrentes, y evaluar la mejoría de los signos respiratorios después del tratamiento de los signos gastrointestinales.
  • Se diseñó un estudio prospectivo que para la inclusión se debía disponer de la siguiente información: signos clínicos respiratorios y digestivos, anomalías endoscópicas de las vías respiratorias y del tracto digestivo, evaluación histológica de biopsia respiratoria y del tracto gastrointestinal, y respuesta clínica a las diferentes estrategias de tratamiento. Se incluyeron 25 perros con CILPR.
  • Un total de 22 perros tuvieron lesiones gastrointestinales endoscópicas, mientras que 13 perros tuvieron signos gastrointestinales concurrentes. La mayoría de las anomalías endoscópicas esofágicas y duodenales se clasificaron como moderadas o graves. La evaluación histológica de las vías respiratorias y gastrointestinales identificó principalmente una inflamación crónica. En la mayoría de los perros tratados sólo por signos gastrointestinales se observó una remisión o una mejora marcada de los signos respiratorios, hasta 12 meses después de la endoscopia. No se encontraron asociaciones significativas entre los tratamientos y la información de seguimiento.
  • Los autores concluyen que en algunos perros con CILPR coexisten anomalías nasales y del tracto digestivo superior. Se debe tener precaución al interpretar la mejoría de los signos clínicos nasales ya que no hay protocolos terapéuticos estandarizados. Se necesitarían estudios adicionales para explorar la posibilidad de que exista una relación causa-efecto entre los dos procesos.
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Extracción endoscópica de cuerpos extraños gástricos y esofágicos en 52 gatos

Dollo V, Chambers G, Carothers M.
J Small Anim Pract. 2020 Jan;61(1):51-56

  • El objetivo del estudio era evaluar los resultados y las principales complicaciones en gatos que requirieron la extracción de cuerpos extraños por vía esofágica y gástrica.
  • Se revisaron retrospectivamente los registros médicos de 52 gatos con cuerpos extraños gástricos y esofágicos a los que se les practicó una extracción endoscópica de cuerpos extraños durante un período de 13 años (2006 a 2018) para caracterizar los signos clínicos y radiográficos, los hallazgos endoscópicos, los resultados y las principales complicaciones.
  • La recuperación endoscópica de los cuerpos extraños fue exitosa en 49 de los 52 gatos (94,2%). Las radiografías confirmaron el material extraño en 24 de los 50 gatos (48%). Se produjeron complicaciones importantes en ocho de los 52 gatos (15,4%) que incluyeron, derrame pleural (n=2), neumonía por aspiración (n=2), retirada infructuosa de cuerpo extraño con la endoscopia (n=3), formación de una estenosis esofágica (n=3) y paro cardiopulmonar (n=1). Los gatos con cuerpos extraños esofágicos tenían más probabilidades de sufrir complicaciones importantes que los que tenían cuerpos extraños gástricos.
  • Los autores sugieren que la extracción endoscópica de cuerpos extraños en gatos está asociada a buenos resultados generales y una baja tasa de complicaciones. Estos resultados ayudan a poner en contexto los resultados de la eliminación endoscópica de cuerpos extraños en gatos.
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Hallazgos ecográficos y prevalencia de un presunto edema de la pared gástrica en perros con hipoalbuminemia

Murakami M, Heng HG, Lim CK, Parnell NK, Sola M.
J Vet Intern Med. 2020 Jul

  • Hasta la fecha no se han reportado características ecográficas de edema de la pared gástrica en perros con hipoalbuminemia.
  • El objetivo del estudio era describir la prevalencia y las características ecográficas del engrosamiento de la pared gástrica en perros con hipoalbuminemia y valorar la correlación con las concentraciones de albúmina sérica.
  • Se incluyeron 42 perros con ecografía abdominal y diagnóstico de hipoalbuminemia (<2,3 g/dl). Se realizó una búsqueda retrospectiva en los registros médicos de 2018 a 2019 y se examinaron los estudios de las ecografías y se consideró >5 mm como engrosamiento de la pared gástrica. Los cambios ecográficos en la pared gástrica que se registraron fueron el grosor, la apariencia de las capas, la ecogénesis, la ecotextura, la distribución de las lesiones y la presencia de derrame peritoneal. También se valoraron exámenes ecográficos en serie y los resultados histopatológicos, si se disponía de ellos. Se comparó la concentración media de albúmina sérica de los perros con y sin engrosamiento de la pared gástrica.
  • Se observó engrosamiento de la pared gástrica en 9 perros con hipoalbuminemia, dando una prevalencia del 21,4% (intervalos de confianza del 95% 7,4-35,4%). El grosor medio de la pared gástrica fue de 10.0 ± 2.0 mm. En los 9 perros, se observó la capa de mucosa conservada y un engrosamiento de la capa submucosa. En la capa submucosa engrosada de 5 perros se observó una apariencia en tres capas. Se observó un engrosamiento difuso de la pared en 6 perros. Los 9 perros tenían efusión peritoneal. En 3 perros se observaron cambios de engrosamiento de la pared gástrica en ecografías posteriores (rango 4-70 días). Se confirmó histopatológicamente edema de la pared gástrica en 2 perros a partir de la necropsia. No hubo correlación entre la concentración de albúmina sérica de los perros y el grosor de la pared gástrica.
  • Los hallazgos de este estudio indicaron que el edema de la pared gástrica es un hallazgo común en perros con hipoalbuminemia. Sin embargo, las concentraciones de albúmina sérica no se correlacionaron con el grosor de la pared gástrica.
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Prevalencia y caracterización del hipoadrenocorticismo en perros con signos de enfermedad gastrointestinal crónica: un estudio multicéntrico

Hauck C, Schmitz SS, Burgener IA, Wehner A, Neiger R, Kohn B, Rieker T, Reese S, Unterer S.
J Vet Intern Med. 2020 Jun 23.

  • Los perros con hipoadrenocorticismo (HA) muestran frecuentemente signos de enfermedad gastrointestinal (SGD) pero se desconoce cuál es su prevalencia.
  • Los objetivos de este estudio fueron determinar la prevalencia de HA en perros con SGD crónicos e identificar las variables clínicas y de laboratorio para HA en esta población.
  • Se diseñó un estudio de prevalencia multicéntrico con perros prospectivamente inscritos con SGD de más de 3 semanas de duración. Se incluyeron 151 perros con SGD crónicos. Se midió la concentración sérica de cortisol basal en cada perro, y si era <3 μg/dL se procedió a una prueba de estimulación con ACTH (ACTHST)
  • La concentración de cortisol en suero basal fue <3 μg/dL en 80/151 (53%) perros, <2 μg/dL en 42/151 (28%) perros, y < 1 μg/dL en 9/151 (6%) perros. En 6/151 perros se diagnosticó HA basado en resultado concentración sérica de cortisol con ACTHST < 2 μg/dL, lo que significó una prevalencia del 4%. No hubo diferencias en la historia clínica, el examen físico y las variables de laboratorio entre los perros con HA y aquellos con otras causas de SGD crónicos. En 4/6 perros con HA, hubo melena o hematoquecia que indicaba pérdida de sangre gastrointestinal. En ningún perro se observó hiperkalemia, hiponatremia o ambas.
  • Según estos resultados, la prevalencia de HA entre los perros con SGD crónicos es mayor que en la población general, por lo que sería recomendable, realizar una prueba de función suprarrenal como prueba estándar en perros con SGD crónicos para diferenciar entre HA y enteropatías crónicas.
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Signos gastrointestinales simultáneos en perros hipotiroideos

George Lubas; Eleonora Gori; Giada Paolinelli; Paola Gianella; Alessio Pierini; Veronica Marchetti
Procc ACVIM 2020

  • Hasta la fecha, se dispone de pocas observaciones sobre la prevalencia y las características de los signos gastrointestinales (GI) en perros hipotiroideos.
  • Los objetivos del estudio eran (1) evaluar los signos GI concurrentes en perros hipotiroideos; (2) analizar las características clínico-patológicas y ecográficas de los perros hipotiroideos con y sin signos GI, y (3) analizar el seguimiento de los signos GI después del tratamiento con hormonas tiroideas.
  • Se revisaron retrospectivamente los registros médicos de los perros hipotiroideos de dos hospitales veterinarios. Los perros fueron clasificados como hipotiroideos si las concentraciones de TT4 o fT4 eran bajas/normales junto a  una TSH normal/alta o una respuesta a la prueba de estimulación con TSH inadecuada. Se recogieron datos sobre la historia clínica, los signos gastrointestinales (vómitos, diarrea, estreñimiento), los parámetros hematológicos y bioquímicos y ecografía abdominal. Los perros hipotiroideos se dividieron en función de si presentaban al menos un signo gastrointestinal (grupo gastrointestinal y grupo no gastrointestinal).
  • Se incluyeron un total de 166 perros (grupo GI, n=45, 27%; grupo no GI, n=121, 73%). Los perros del grupo GI mostraron náuseas (42%), vómitos (40%), estreñimiento (22%), diarrea del intestino grueso (40%), diarrea del intestino delgado (4%) y diarrea inespecífica (40%). No se encontró ninguna diferencia significativa entre los grupos GI y no GI en cuanto a los parámetros hematológicos o bioquímicos. En la ecografía, el grupo GI tuvo una frecuencia de afectación del intestino grueso (20%) significativamente mayor que el grupo no gastrointestinal (P=0,03). Veintisiete perros del grupo GI tuvieron un revisión dentro de las 3-4 semanas desde el comienzo del tratamiento. Veintiún de los 27 perros GI tuvieron una resolución de los signos GI en la revisión (P=0.0001).
  • En este estudio, la mayoría de los perros hipotiroideos que tenían signos gastrointestinales concurrentes eran debido a la implicación del intestino grueso. Con el tratamiento, estos signos gastrointestinales concurrentes en los perros hipotiroideos parecen reducirse.
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Infección por Giardia duodenalis en perros afectados con enteropatía crónica primaria

Perrucci S, Berrilli F, Procopio C, Di Filippo MM, Pierini A, Marchetti V.
Open Vet J. 2020 Apr;10(1):74-79

  • La enteropatía crónica primaria (ECP) canina incluye un grupo heterogéneo de enfermedades caracterizadas por signos gastrointestinales crónicos.
  • El objetivo de este estudio era evaluar la concurrencia de la infección por Giardia duodenalis en perros afectados por ECP.
  • Se incluyeron 47 perros afectados de ECP de diferente edad y sexo. Para cada perro, se evaluó la frecuencia de la defecación, la consistencia de las heces, y eventuales anormalidades fecales. También se evaluó un índice de puntuación clínica de la severidad de la CE (índice de actividad de enteropatía crónica clínica), y se clasificó el tipo de enteropatía de forma retrospectiva. Para el análisis parasitológico, se examinaron muestras fecales frescas recogidas de cada perro mediante frotis frescos teñidos con Lugol, por técnica de flotación y un inmunoensayo rápido. Mediante análisis moleculares se identificaron los genotipos de la Giardia duodenalis. Se evaluaron estadísticamente las diferencias de los parámetros clínicos entre los perros positivos y negativos para G. duodenalis.
  • Entre los perros con ECP, 16 de los 47 (34%) perros fueron considerados positivos para G. duodenalis y se identificaron los ensamblajes C y D. No se observaron diferencias estadísticas según los tipos de ECP entre los grupos de perros G. duodenalis-positivos y G. duodenalis-negativos. El índice clínico de la gravedad de la ECP fue indicativo de formas clínicas significativamente menos severas en los perros G. duodenalis-positivos (p = 0,037).
  • Los resultados obtenidos en este estudio muestran que G. duodenalis puede estar presente en los perros afectados por ECP, y que se necesitan más investigaciones para aclarar la verdadera importancia de una presentación clínica leve en los perros afectados por ECP positivos a G. duodenalis.