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Gastroenterología

ABSTRACTS

Prevalencia y caracterización del hipoadrenocorticismo en perros con signos de enfermedad gastrointestinal crónica: un estudio multicéntrico

Hauck C, Schmitz SS, Burgener IA, Wehner A, Neiger R, Kohn B, Rieker T, Reese S, Unterer S.
J Vet Intern Med. 2020 Jun 23.

  • Los perros con hipoadrenocorticismo (HA) muestran frecuentemente signos de enfermedad gastrointestinal (SGD) pero se desconoce cuál es su prevalencia.
  • Los objetivos de este estudio fueron determinar la prevalencia de HA en perros con SGD crónicos e identificar las variables clínicas y de laboratorio para HA en esta población.
  • Se diseñó un estudio de prevalencia multicéntrico con perros prospectivamente inscritos con SGD de más de 3 semanas de duración. Se incluyeron 151 perros con SGD crónicos. Se midió la concentración sérica de cortisol basal en cada perro, y si era <3 μg/dL se procedió a una prueba de estimulación con ACTH (ACTHST)
  • La concentración de cortisol en suero basal fue <3 μg/dL en 80/151 (53%) perros, <2 μg/dL en 42/151 (28%) perros, y < 1 μg/dL en 9/151 (6%) perros. En 6/151 perros se diagnosticó HA basado en resultado concentración sérica de cortisol con ACTHST < 2 μg/dL, lo que significó una prevalencia del 4%. No hubo diferencias en la historia clínica, el examen físico y las variables de laboratorio entre los perros con HA y aquellos con otras causas de SGD crónicos. En 4/6 perros con HA, hubo melena o hematoquecia que indicaba pérdida de sangre gastrointestinal. En ningún perro se observó hiperkalemia, hiponatremia o ambas.
  • Según estos resultados, la prevalencia de HA entre los perros con SGD crónicos es mayor que en la población general, por lo que sería recomendable, realizar una prueba de función suprarrenal como prueba estándar en perros con SGD crónicos para diferenciar entre HA y enteropatías crónicas.
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Signos gastrointestinales simultáneos en perros hipotiroideos

George Lubas; Eleonora Gori; Giada Paolinelli; Paola Gianella; Alessio Pierini; Veronica Marchetti
Procc ACVIM 2020

  • Hasta la fecha, se dispone de pocas observaciones sobre la prevalencia y las características de los signos gastrointestinales (GI) en perros hipotiroideos.
  • Los objetivos del estudio eran (1) evaluar los signos GI concurrentes en perros hipotiroideos; (2) analizar las características clínico-patológicas y ecográficas de los perros hipotiroideos con y sin signos GI, y (3) analizar el seguimiento de los signos GI después del tratamiento con hormonas tiroideas.
  • Se revisaron retrospectivamente los registros médicos de los perros hipotiroideos de dos hospitales veterinarios. Los perros fueron clasificados como hipotiroideos si las concentraciones de TT4 o fT4 eran bajas/normales junto a  una TSH normal/alta o una respuesta a la prueba de estimulación con TSH inadecuada. Se recogieron datos sobre la historia clínica, los signos gastrointestinales (vómitos, diarrea, estreñimiento), los parámetros hematológicos y bioquímicos y ecografía abdominal. Los perros hipotiroideos se dividieron en función de si presentaban al menos un signo gastrointestinal (grupo gastrointestinal y grupo no gastrointestinal).
  • Se incluyeron un total de 166 perros (grupo GI, n=45, 27%; grupo no GI, n=121, 73%). Los perros del grupo GI mostraron náuseas (42%), vómitos (40%), estreñimiento (22%), diarrea del intestino grueso (40%), diarrea del intestino delgado (4%) y diarrea inespecífica (40%). No se encontró ninguna diferencia significativa entre los grupos GI y no GI en cuanto a los parámetros hematológicos o bioquímicos. En la ecografía, el grupo GI tuvo una frecuencia de afectación del intestino grueso (20%) significativamente mayor que el grupo no gastrointestinal (P=0,03). Veintisiete perros del grupo GI tuvieron un revisión dentro de las 3-4 semanas desde el comienzo del tratamiento. Veintiún de los 27 perros GI tuvieron una resolución de los signos GI en la revisión (P=0.0001).
  • En este estudio, la mayoría de los perros hipotiroideos que tenían signos gastrointestinales concurrentes eran debido a la implicación del intestino grueso. Con el tratamiento, estos signos gastrointestinales concurrentes en los perros hipotiroideos parecen reducirse.
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Infección por Giardia duodenalis en perros afectados con enteropatía crónica primaria

Perrucci S, Berrilli F, Procopio C, Di Filippo MM, Pierini A, Marchetti V.
Open Vet J. 2020 Apr;10(1):74-79

  • La enteropatía crónica primaria (ECP) canina incluye un grupo heterogéneo de enfermedades caracterizadas por signos gastrointestinales crónicos.
  • El objetivo de este estudio era evaluar la concurrencia de la infección por Giardia duodenalis en perros afectados por ECP.
  • Se incluyeron 47 perros afectados de ECP de diferente edad y sexo. Para cada perro, se evaluó la frecuencia de la defecación, la consistencia de las heces, y eventuales anormalidades fecales. También se evaluó un índice de puntuación clínica de la severidad de la CE (índice de actividad de enteropatía crónica clínica), y se clasificó el tipo de enteropatía de forma retrospectiva. Para el análisis parasitológico, se examinaron muestras fecales frescas recogidas de cada perro mediante frotis frescos teñidos con Lugol, por técnica de flotación y un inmunoensayo rápido. Mediante análisis moleculares se identificaron los genotipos de la Giardia duodenalis. Se evaluaron estadísticamente las diferencias de los parámetros clínicos entre los perros positivos y negativos para G. duodenalis.
  • Entre los perros con ECP, 16 de los 47 (34%) perros fueron considerados positivos para G. duodenalis y se identificaron los ensamblajes C y D. No se observaron diferencias estadísticas según los tipos de ECP entre los grupos de perros G. duodenalis-positivos y G. duodenalis-negativos. El índice clínico de la gravedad de la ECP fue indicativo de formas clínicas significativamente menos severas en los perros G. duodenalis-positivos (p = 0,037).
  • Los resultados obtenidos en este estudio muestran que G. duodenalis puede estar presente en los perros afectados por ECP, y que se necesitan más investigaciones para aclarar la verdadera importancia de una presentación clínica leve en los perros afectados por ECP positivos a G. duodenalis.
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Valoración retrospectiva de la relevancia clínica de las biopsias quirúrgicas de los ganglios linfáticos abdominales en gatos: 51 casos (2014-2018)

Corrêa LM, Demetriou JL.
J Feline Med Surg. 2020 May 18

  • Los objetivos de este estudio fueron evaluar la biopsia quirúrgica de los ganglios linfáticos abdominales en gatos tomada en el momento de la laparotomía exploratoria y evaluar cualquier beneficio adicional de la histopatología en comparación con la citología de estos ganglios.
  • En un centro veterinario se llevó a cabo un estudio retrospectivo de gatos a los que se les hizo una ecografía abdominal y biopsias de ganglios linfáticos abdominales como parte de una laparotomía exploratoria (2014-2018). Se revisaron los registros clínicos para identificar signos clínicos presentes, abordajes médicos realizados, valoraciones de ecografías, citologías, hallazgos quirúrgicos e histopatología.
  • Se incluyeron 51 gatos. En total, se hicieron biopsias a 60 ganglios linfáticos abdominales. En el momento de la cirugía 44 gatos tenían un evidente aumento del tamaño de los ganglios linfáticos abdominales, y 9/44 fueron reportados como ganglios linfáticos de tamaño normal en la ecografía, incluyendo un gato que fue posteriormente diagnosticado con linfoma. En 19 casos se realizó aspiración ecoguiada. En 5/19 gatos se diagnosticó neoplasia partir de la biopsia, pero sólo 1/5 se había identificado correctamente con la citología. Los resultados de las histopatologías fueron hiperplasia reactiva (n = 41), metástasis tumoral (n = 11), linfadenitis (n = 6), no concluyente (n = 1) y normal (n = 1). Los diagnósticos finales más comunes fueron la enfermedad inflamatoria del intestino (n = 17/51) y el linfoma gastrointestinal (n = 10/51). Había 15 gatos con enfermedad neoplásica, y las biopsias de los ganglios linfáticos abdominales confirmaron metástasis en 10 y descartaron la afectación ganglionar en 5.
  • Los autores sugieren que la biopsia quirúrgica de ganglios linfáticos abdominales agrandados o normales en gatos proporciona información adicional a la citología de estos ganglios, y en la mayoría de los casos se asocia con un diagnóstico histológico positivo. Parece que, con la citología de ganglios linfáticos abdominales sola, existe la posibilidad de subdiagnosticar neoplasias.
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Evaluación ecográfica del efecto de la metoclopramida, la eritromicina y la exenatida en el vaciado gástrico de fase sólida en gastos sanos

Husnik R, Gaschen FP, Fletcher JM, Gaschen L.
J Vet Intern Med. 2020 Jun 8.

  • Los datos disponibles sobre el efecto de los fármacos modificadores de la motilidad gastrointestinal en los gatos son limitados. La mayoría de las recomendaciones sobre el uso y la dosificación de estos fármacos se basan en la experiencia clínica colectiva.
  • El objetivo del estudio era evaluar los efectos de la metoclopramida, la eritromicina y el hipoglucemiante exenatida en el vaciado gástrico (gastric emptying: GE) y la motilidad gástrica en comparación con placebo. Se testó la hipótesis de que la metoclopramida y la eritromicina tendrían efectos gástricos procinéticos, mientras que la exenatida prolongaría los tiempos de GE y disminuiría el índice de motilidad (MI) de las contracciones antrales.
  • Se incluyeron 8 gatos domésticos sanos de pelo corto. En un diseño prospectivo, aleatorio, doble ciego, los gatos recibieron placebo, metoclopramida, eritromicina o exenatida durante 2 días, seguidos de un período mínimo de lavado de 5 días. Cada gato tuvo 4 evaluaciones ecográficas separadas. Se compararon los tiempos del GE y MI por ecografía con el placebo.
  • La tasa de GE fue significativamente más rápida después de la administración de metoclopramida y eritromicina cuando se comparó con el placebo. Se encontraron diferencias significativas en todas las fracciones del GE después de la administración de la eritromicina y en todas menos una fracción del GE después de la metoclopramida en comparación con el placebo. La tasa de GE en la primera mitad de la curva del GE fue significativamente más lenta después de la administración de la exenatida. El área total bajo la curva para el Ml fue significativamente mayor después de la administración de metoclopramida y eritromicina que después del placebo.
  • Según los datos obtenidos, los autores concluyen que la metoclopramida y la eritromicina acortan los tiempos de GE y aumentan el IM de las contracciones antrales, y por lo tanto aportan un efecto procinético en el estómago de los gatos sanos, mientras que al contrario, la exenatida causa un retraso al inicio del GE.
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Cuerpos extraños esofágicos en gatos: hallazgos clínicos y anatómicos

Abd Elkader NA, Emam IA, Farghali HA, M DS, Salem NY.
PLoS One. 2020 Jun 2;15(6

  • El modelo anatómico de felino podría ayudar a comprender las relaciones entre los hallazgos clínicos y las características anatómicas, y el transcurso de los cuerpos extraños que pasan por el esófago.
  • Este estudio tenía dos objetivos 1) evaluar los cuerpos extraños en el esófago de pacientes felinos mediante un examen físico, radiológico y endoscópico, y cómo su ubicación influye sobre los planes de tratamiento y las complicaciones. 2) De que forma los ángulos agudos anatómicos del esófago felino contribuyen al atrapamiento de cuerpos extraños. En este estudio se incluyeron 35 gatos; 30 de ellos tenían signos clínicos de cuerpo extraño esofágico y se utilizaron cinco gatos para el estudio anatómico.
  • Los gatos con signos clínicos de cuerpo extraño esofágico fueron sometidos a un completo examen clínico y radiológico. La radiografía permitió identificar la ubicación y la naturaleza del cuerpo extraño en los 30 gatos afectados. El sitio con mayor incidencia de atrapamiento de cuerpos extraños fue la entrada del esófago, caudal a la faringe (63,3%), seguido de la entrada torácica (26,7%) y la región cervical media del esófago (10%). Se identificaron dos tipos de cuerpos extraños: agujas de coser (25/30) y hueso (5/30). Se aplicaron regímenes terapéuticos de acuerdo con la naturaleza y la ubicación del cuerpo extraño y las complicaciones asociadas. La eliminación del cuerpo extraño se logró mediante pinzas de Rochester en 17/30 casos, mediante una intervención quirúrgica completa en 8/30 casos y endoscopia en 5/30 casos.
  • Los resultados de este estudio sugieren que la localización del cuerpo extraño está fuertemente relacionada tanto con el tipo de cuerpo extraño ingerido como con las características anatómicas del esófago del gato. El esófago felino tiene una variedad de ángulos agudos que facilitan el atrapamiento de cuerpos extraños rígidos lineales y angulares. Las imágenes radiográficas siguen siendo la modalidad de diagnóstico más frecuentemente utilizada para determinar el lugar de alojamiento y la naturaleza de los cuerpos extraños radiopacos. En general, la tasa de complicaciones fue baja (6/30).
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Hallazgos clínicos y evolución de 153 perros con intususcepción intestinal tratada quirúrgicamente

Vet Surg. 2020 May 16
Larose PC, Singh A, Giuffrida MA, Hayes G, Moyer JF, Grimes JA, Runge J, Curcillo C, Thomson CB, Mayhew PD, Bernstein R, Dominic C, Mankin KT, Regier P, Case JB, Arai S, Gatineau M, Liptak JM, Bruce C.

  • El objetivo del estudio era describir las características perioperatorias y la evolución de los perros tratados quirúrgicamente por intususcepción intestinal.
  • En este estudio retrospectivo multicéntrico se incluyeron 153 perros con propietario con intususcepción intestinal confirmada en los que se les había realizado un tratamiento quirúrgico. Se revisaron los registros médicos para obtener datos demográficos y clínicos, incluyendo las complicaciones quirúrgicas (grado 1-4). El seguimiento se realizó mediante una entrevista telefónica con los propietarios y los veterinarios que los remitieron.
  • Los perros tenían una edad media de 10 meses (rango, 2-156), y la localización más común de la intususcepción fue ileocólica (66/153 [43%]). La mayoría de los casos no tenían una causa identificable (104/155 [67%]). La resección y anastomosis intestinal (IRA) se realizó en 129 de 153 (84%) perros; la enteroplicación se realizó en 28 de 153 (18%) perros, incluyendo 13 con y 15 sin IRA. Se produjeron complicaciones intraoperatorias en 10 de los 153 (7%) perros, todas ellas relacionadas con daños intestinales durante el intento de reducción manual. La duración media del seguimiento después del alta fue de 334 días (rango intercuartílico, 15-990; rango, 1-3302). En 53 de 153 (35%) perros hubo complicaciones postoperatorias, incluyendo 22 de 153 (14%) con eventos graves (grado 3 o 4). Las complicaciones postoperatorias más comunes fueron la diarrea, la regurgitación y la peritonitis séptica; en 4 de 153 (3%) perros se repitió la intususcepción, todas dentro de las 72 horas postoperatorias. La tasa de mortalidad postoperatoria a los catorce días fue del 6%.
  • En la mayoría de los perros de este estudio, el tratamiento quirúrgico de la intususcepción intestinal fue curativo, incluso cuando no se identificó una causa subyacente. Las complicaciones quirúrgicas fueron comunes, incluyendo un 14% de riesgo de complicaciones a corto plazo que amenazaban la vida. Por lo tanto, el tratamiento quirúrgico de la intususcepción intestinal ofrece un excelente pronóstico, pero se deben considerar las potenciales complicaciones que amenazan la vida.
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Las radiografías abdominales en serie de seguimiento no aumentan de forma significativa la precisión en el diagnóstico de la obstrucción mecánica intestinal por cuerpos extraños ocultos en perros y gatos

Elser EB, Mai W, Reetz JA, Thawley V, Bagshaw H, Suran JN.
Vet Radiol Ultrasound. 2020 Apr 30

  • Las radiografías abdominales se utilizan comúnmente en perros y gatos que presentan signos gastrointestinales. Cuando las radiografías abdominales iniciales son equívocas, repectoa a la presencia o ausencia de obstrucción mecánica gastrointestinal, se pueden recomendar radiografías abdominales en serie de seguimiento. Hasta la fecha no se ha realizado ninguna revisión bibliográfica y no hay ningún estudio publicado para evaluar la utilidad clínica de las radiografías abdominales realizadas en serie en estos casos.
  • El propósito de este estudio es determinar si las radiografías abdominales de seguimiento aumentan la precisión en el diagnóstico de la obstrucción mecánica.
  • Se realizó un estudio de cohorte prospectivo en perros y gatos con propietario con preocupación clínica por obstrucción mecánica gastrointestinal y en los que las radiografías abdominales iniciales no fueron concluyentes para la presencia de la obstrucción. Las radiografías abdominales de seguimiento se realizaron entre 7 y 28 horas después de las radiografías iniciales y se utilizó una ecografía abdominal realizada dentro de las 3 h del estudio de seguimiento como prueba de referencia. Se incluyeron un total de 57 pacientes (40 perros y 17 gatos); 19 de los 57 casos (11 perros y 8 gatos) estaban realmente obstruidos mecánicamente, todos con cuerpos extraños no radiopacos. Cuatro revisores (2 radiólogos, 1 residente de radiología, 1 intensivista) valoraron por separado y en ciego el estudio radiográfico inicial, y el combinado inicial y el de seguimiento, en cuanto al diagnóstico de la obstrucción mecánica. Para ningún observador no hubo cambios significativos en la precisión (P = 0,058- 0,87) para el diagnóstico de la obstrucción mecánica.
  • Los autores concluyen que, en casos de obstrucción mecánica gastrointestinal oculta, las radiografías de seguimiento no aportan un aumento significativo en la precisión diagnóstica. Deberían considerarse otras opciones diagnósticas (por ejemplo, la ecografía abdominal) cuando las radiografías abdominales no sean concluyentes para el diagnóstico de la obstrucción mecánica en perros y gatos.
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Comparación de los hallazgos clínicos en 293 perros con sospecha de pancreatitis aguda: Presentaciones clínicas diferentes según la afectación difusa, del lóbulo derecho o del izquierdo

Berman CF, Lobetti RG, Lindquist E.
J S Afr Vet Assoc. 2020 Apr 21;91

  • La pancreatitis es una condición clínica común observada en animales de compañía en la que no está descrita la correlación de la región del páncreas afectada con la presentación de signos clínicos.
  • Se realizó este estudio retrospectivo sobre los resultados clínicos en 293 perros con sospecha de pancreatitis en función de la historia clínica, los signos clínicos, las pruebas de laboratorio y la ecografía abdominal. Basándose en la ecografía, los perros se dividieron en tres grupos: grupo 1: 41 perros con cambios ecográficos compatibles con pancreatitis en el lóbulo izquierdo del páncreas; grupo 2: 105 perros con cambios ecográficos compatibles con pancreatitis en el lóbulo derecho del páncreas; y grupo 3: 147 perros con evidencia ecográfica de pancreatitis difusa.
  • No se observaron diferencias significativas en cuanto a edad, raza y sexo. Se observó, de forma estadísticamente significativa, la presencia de dolor en el grupo 3, falta de apetito en los grupos 2 y 3, y vómitos y diarrea en el grupo 3. Aunque es esperable que en la pancreatitis difusa el dolor se produzca con mayor frecuencia, no es un signo clínico común y esto podría representar una forma más grave de la enfermedad cuando el páncreas se ve afectado de forma difusa. El vómito fue más frecuente que la diarrea, y ambos signos clínicos earn más frecuentes en los perros con pancreatitis difusa, lo que podría atribuirse a la afectación del tracto gastrointestinal. La falta de apetito era más frecuente en los perros con pancreatitis difusa y en el lóbulo derecho. Una posible explicación podría atribuirse al hecho de que el duodeno tiene muchos receptores y se denomina "órgano de las náuseas".

 

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Concentraciones séricas bajas de zinc en los perros con enteritis linfocítica-plasmocitaria y sus asociaciones con la gravedad de la enfermedad y el pronóstico

Sakai K, Hatoya S, Furuya M, Shimamura S, Nabetani T, Tani H, Shimada T.
J Vet Med Sci. 2020 Apr 16

  • Los pacientes humanos con enfermedad inflamatoria intestinal pueden tener un peor pronóstico si cursan con concentraciones séricas bajas de zinc (hipocinemia). En perros, los datos sobre las concentraciones séricas de zinc existentes de los perros con enteritis linfocítica-plasmocitaria (LPE) son limitados.
  • El propósito de este estudio fue investigar la concentración sérica de zinc en perros con LPE y su influencia en la gravedad y el pronóstico de la enfermedad.
  • Se reclutaron 35 perros con LPE a los que se les midió la concentración sérica de zinc utilizando espectrometría de absorción atómica.
  • Se observó hipocinemia en 18/35 (51%) perros con LPE. La concentración sérica de zinc estaba inversamente correlacionada con la gravedad histológica y clínica. Las supervivencias globales fueron significativamente más cortas en los perros con hipocinemia que en los que no la tenían.
  • Los hallazgos de este estudio sugieren que la concentración sérica de zinc es un biomarcador útil para la gravedad y el pronóstico de la LPE en los perros.