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Gastroenterología

ABSTRACTS

Evaluación de parámetros ecográficos como factores de pronóstico en gatos con pancreatitis. Un estudio retrospectivo de 42 gatos

Tierarztl Prax Ausg K Kleintiere Heimtiere. 2018 Dec;46(6):386-392
Moser K, Mitze S, Teske E, Stockhaus C.

  • La pancreatitis en gatos puede presentar diferentes cursos clínicos y se han descrito unos rangos de signos clínicos que pueden ser desde asintomáticos o leves e inespecíficos, a enfermedad grave con disfunción multiorgánica o incluso muerte. A veces es difícil evaluar el pronóstico de estos gatos en base a los hallazgos clínicos, diagnósticos de laboratorio y diagnóstico por imagen. No existen muchos estudios donde se hayan examinado el resultado y los factores pronósticos para los gatos con pancreatitis. En los gatos que presentan signos de pancreatitis, se utilizan con frecuencia la fPLI (inmunorreactividad de la lipasa pancreática felina) y la ecografía, en la que se han descrito diferentes parámetros ecográficos asociados con pancreatitis, para establecer un diagnóstico.
  • El objetivo de este estudio retrospectivo fue determinar si ciertos parámetros ecográficos se correlacionan con la gravedad y la evolución final de los gatos con pancreatitis.
  • Se incluyeron 42 gatos, con al menos dos signos clínicos consistentes con pancreatitis y valores de fPLI aumentados (> 5.3 µg / l). De su información, se examinaron los siguientes parámetros ecográficos: espesor, superficie y ecogenicidad del páncreas, ecogenicidad del tejido adiposo peripancreático y la presencia de ascitis. Los gatos que sobrevivieron los primeros 30 días fueron clasificados como sobrevivientes y aquellos que murieron dentro de los 30 días se clasificaron como no sobrevivientes.
  • Se encontraron cambios ecográficos en 33/42 gatos (79%). Las anormalidades ecográficas más frecuentes fueron grasa peripancreática hiperecoica (55%), tejido pancreático hipoecoico (45%) y un páncreas engrosado (36%). No hubo correlación significativa entre los cambios ecográficos y la evolución final de los gatos. No se encontraron diferencias significativas en la concentración de fPLI entre los dos grupos. La concentración de fPLI se correlacionó significativamente con el pronóstico.
  • Los autores sugieren que ni la presencia ni la intensidad de los cambios ecográficos se correlacionan con la evolución final de los gatos con pancreatitis. Contrariamente a esto, el valor de fPLI sí que es un factor pronóstico negativo, como ya se había descrito anteriormente en otros estudios.
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Asociación entre la anemia hemolítica inmunomediada (IMHA) y la pancreatitis aguda en perros

Gianesini; M. Drigo; A. Zoia
29º Congreso ECVIM-CA, 2019 G.

  • En humanos, ratas y gatos existen evidencias que sugieren que la pancreatitis aguda es una complicación de la hemólisis, incluida la hemólisis que ocurre en la anemia hemolítica inmunomediada (IMHA). Este estudio investiga la asociación entre IMHA y pancreatitis en perros. 
  • Se diseñó un estudio retrospectivo que incluyó 3 grupos de 95 perros emparejados por edad, raza y estado sexual: perros con IMHA (grupo-1), perros clínicamente sanos (grupo-2), perros enfermos sin IMHA (grupo- 3). Los criterios para incluir los perros en el grupo 1 eran un hematocrito <30% (intervalo de referencia [RI], 38.6–54.5%) y test de Coomb’s positivo. El diagnóstico de pancreatitis aguda se basó en concentraciones de amilasa y lipasa por encima del rango de referencia (> 1101 mg / dl y > 725 mg / dl, respectivamente), concentración de Proteína C reactiva > 3.0 mg / dl (RR, 0.01–0.22), y anorexia y / o vómitos. Se comparó la frecuencia de la pancreatitis entre los tres grupos. Los perros con IMHA con y sin pancreatitis tuvieron un seguimiento de 7 días, después de la admisión. Cuando algún perro con IMHA sin pancreatitis desarrolló pancreatitis, se cambió al grupo IMHA con pancreatitis y también con un seguimiento de 7 días después del evento de pancreatitis. Se calculó la hemoglobina plasmática libre (Hbpf) en los perros con IMHA con pancreatitis (en el momento del diagnóstico de pancreatitis) y sin pancreatitis (en el momento de la presentación) (Hbfp = Hbtot - [RBC x CHCM x MCV] / 1000) y se comparó entre los grupos. Mediante el análisis de curva ROC se trató de identificar el mejor valor de corte de Hbfp para discriminar a los perros IMHA con y sin pancreatitis. Se calculó el riesgo relativo (RR) de desarrollar pancreatitis en perros con IMHA y ≥ el índice de Youden de la concentración de Hbfp. Finalmente, se evaluó la mortalidad a los 7 días entre perros IMHA con y sin pancreatitis. 
  • En la presentación, la frecuencia de pancreatitis fue significativamente (p = 0.0013) mayor en perros con IMHA (12/95) en comparación con los perros control (0/95 grupo-2 y 5/95 grupo-3, respectivamente). Durante el período de seguimiento de 7 días, otros 9 perros con IMHA desarrollaron pancreatitis. Los perros IMHA con pancreatitis (n = 21) tuvieron una Hbpf significativamente (p = 0.0067) más alta (mediana = 0.17 g / dL, rango, 0.0– 1.55) en comparación con los perros IMHA sin pancreatitis (n = 74; mediana = 0.0 g / dL, rango, 0.0–2.89). El índice de Youden para Hbpf fue de 0.08 g / dL (sensibilidad = 61.9%, especificidad = 75.7%; AUC = 0.672, IC 95%, 0.569-0.765; p = 0.0096). En perros con IMHA, una concentración de Hbpf ≥0.08 g / dL resultó en un mayor riesgo de pancreatitis (RR = 2.54, IC 95%, 1.51–4.29). No hubo diferencias en la mortalidad (p = 0.211) entre perros IMHA con (8/21) y sin (18/74) pancreatitis. 
  • Los autores sugieren que los perros con IMHA tienen un mayor riesgo de pancreatitis. Varios perros desarrollaron pancreatitis después de ser diagnosticados con IMHA, esto puede sugerir que IMHA puede causar pancreatitis y que la Hbfp podría ser un desencadenante de esta pancreatitis.
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Los perros con síndrome de diarrea hemorrágica aguda que no reciben antibióticos tienen un buen pronóstico a pesar de una alta pucntuación AHDS inicial e inflamación sistémica

F.S. Moberg; C.R. Bjørnvad; C. Lorentzen; N.M. Zyskind; L.R. Jessen;
29 ° Congreso ECVIM-CA, 2019

El síndrome de diarrea hemorrágica aguda (AHDS) en perros, se trata a menudo con antibióticos debido al riesgo potencial de translocación bacteriana del tracto gastrointestinal al torrente sanguíneo. Sin embargo, estudios recientes indican que los antibióticos no son siempre necesarios. De acuerdo con las guías danesas de uso de antibióticos para animales de compañía del 2012, no se recomiendan los antibióticos para el tratamiento de rutina de AHDS, sino que solo están indicados en perros hospitalizados con afección general grave y signos de inflamación sistémica (SIRS) / sepsis.

  • El objetivo de este estudio fue evaluar la gravedad de la enfermedad y el resultado final en perros hospitalizados con diarrea hemorrágica aguda que no recibieron antibióticos.
  • Se diseñó un estudio retrospectivo, observacional basado en la información obtenida de registros médicos de perros con diarrea hemorrágica aguda de etiología desconocida, hospitalizados en el Hospital Universitario durante el período febrero 2014 a octubre 2018. Para cada paciente, se valoró su reseña, enfermedades concurrentes, la clínica de la enfermedad en el momento de la hospitalización y durante los días consecutivos, el tratamiento antes y durante la hospitalización, los días de hospitalización / eutanasia y los resultados de laboratorio. La enfermedad clínica se calificó de acuerdo con el sistema de puntuación AHDS de 0 a 18 y se registraron el número de criterios de SIRS (taquicardia [HR> 120], taquipnea [RR> 40], hiper o hipotermia [T> 39.0 ° C o <37.5 ° C ], leucocitosis [WBC> 18 x 109 / L], leucopenia [WBC < 5 x 109 / L], neutrófilos en banda y / o hipoglucemia [glucosa <4 mmol / L]). Se excluyeron 162 perros debido a la sospecha de enfermedad inducida por fármacos (vacuna (s) [N = 4], anestésicos [N = 5], corticosteroides o AINE [N = 81]), cuerpo extraño alimentario (N = 5) o tratamiento con antibióticos durante la hospitalización (N = 128). Se incluyeron 128 perros donde no se encontró una causa obvia de la diarrea y que solo recibieron tratamiento de soporte (fluidoterapia intravenosa N = 128; antieméticos N = 98; gastroprotectores N = 107). 
  • El 98% (125/128) de los perros sobrevivió al alta. Dos perros fueron sacrificados debido a limitaciones financieras y la renuencia del propietario a continuar con el tratamiento debido a la edad avanzada y un perro braquicéfalo sufrió una crisis respiratoria con paro respiratorio que no respondió a la reanimación. Los 125 perros sobrevivientes fueron hospitalizados durante un promedio de 1.7 días (rango 1-4 días) con una puntuación media de AHDS de 12 en el momento de la hospitalización (rango 4-16). La puntuación media de AHDS después de 24 horas de hospitalización fue de 5,5 (rango 0-14). El 29% (37/128) de los perros cumplieron ≥ 2 SIRS criterios durante la hospitalización. Ninguno de los 128 perros presentó desviación izquierda degenerativa de los neutrófilos. 
  • Los resultados de este estudio sugieren que la terapia antimicrobiana en perros con diarrea hemorrágica aguda no es siempre necesaria, incluso cuando se cumplen 2 o más criterios de SIRS.
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El hipotiroidismo y su asociación con enfermedades biliares hepáticas adicionales en perros: un estudio retrospectivo de casos y controles

A.R. Codea; C. Popovici; A. Mureşan; D. Neagu; A. Biris; D.I. Marcutan; R. Lăcătuş; I. Cimpoieş; O. Sarpataki; I.M. Cismaru; M.V. Mircean
29 ° Congreso ECVIM-CA, 2019

El hipotiroidismo puede tener una implicación importante en el retraso del vaciamiento de la vesícula biliar y se debería investigar su papel en la patogénesis del mucocele de la vesícula biliar y otras enfermedades biliares extrahepáticas.

El objetivo de este estudio es evaluar la incidencia de enfermedades biliares extrahepáticas en perros hipotiroideos.

  • ​Se examinaron retrospectivamente los registros médicos de 63 perros diagnosticados con hipotiroidismo para detectar la presencia o ausencia de enfermedad biliar extrahepática (mucocele, colecistitis, colelitiasis y masas de vesícula biliar). 
  • En 49 perros (77.7%) se detectaron elevaciones séricas de gamma glutamil transferasa, fosfatasa alcalina, alanina aminotransferasa y bilirrubina total, vesículas biliares agrandadas, patrones vesiculares de estriado fino o estrellado inmóvil, paredes de la vesícula biliar engrosadas, presencia de barro biliar o masa hiperecogénica en vesícula biliar. Los perros mayores y las razas pequeñas estaban sobrerrepresentados. La mayoría de los perros presentaron signos clínicos no específicos, como vómitos, anorexia y letargo, diarrea y / o fiebre. Después de exámenes ecográficos, y valoración macroscópica / histológica y cultivos bacterianos, se diagnosticó enfermedad biliar extrahepática en 34 perros (53,9%) entre las que se incluyeron mucocele de la vesícula biliar (n = 21 perros), colelitiasis (n = 8 perros) y colecistitis (n = 5 perros) La incidencia del mucocele de la vesícula biliar fue la más alta (33,3%) seguida de colelitiasis (12,6%) y colecistitis (7,9%).

Este estudio sugiere que los perros hipotiroideos que se presentan por enfermedad aguda con evidencia laboratorial de enfermedad hepatobiliar deben someterse a una evaluación más extensa para detectar la presencia de enfermedades biliares extrahepáticas como el mucocele biliar, la colelitiasis y la colecistitis.

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Consecuencias a largo plazo del síndrome de diarrea hemorrágica aguda en perros

29º Congreso ECVIM-CA, 2019
E. Kaufmann; K. Busch; J.S. Suchodolski; B.D. Ballhausen; F. Neuerer; K. Hartmann; S. Unterer

  • La destrucción de la barrera intestinal y la disbiosis en la microbiota, especialmente alrededor del momento del destete, representan mecanismos importantes para la sensibilización alérgica. Debido a ello, el 42% de los perros jóvenes que sobreviven a una infección por parvovirus canino (CPV) desarrollan trastornos gastrointestinales crónicos más adelante en sus vidas, pero se desconoce si los perros adultos con lesiones intestinales graves también tienen un mayor riesgo de desarrollar trastornos gastrointestinales crónicos.
  • El objetivo de este estudio fue evaluar si los perros con síndrome de diarrea hemorrágica aguda (AHDS) tienen una mayor prevalencia de enteropatías crónicas más adelante en sus vidas. Se incluyeron 40 perros diagnosticados con AHDS, para los cuales había disponible un seguimiento de al menos 12 meses. También se incluyó un grupo de control histórico de 67 perros sin antecedentes de gastroenteritis para determinar la evaluación del riesgo. Se pidió a los dueños de los perros que completaran un cuestionario y se compararon los porcentajes de perros con signos de enteropatías crónicas en ambos grupos.
  • No hubo diferencias significativas entre los perros con AHDS y los perros control con respecto al desarrollo de enteropatías crónicas (AHDS 22.5%; controles 12.0%; p = 0.177) durante el tiempo de observación (AHDS: mediana 4 años, rango 1-12 años; controles: mediana 5 años, rango 1–12 años).
  • Los resultados de este estudio sugieren que los perros que experimentan un episodio de AHDS no tienen un mayor riesgo de desarrollar enfermedad gastrointestinal crónica más adelante en sus vida, que es diferente al riesgo que tiene los perros jóvenes con infección por CPV. Por lo tanto, el momento de la vida en el que ocurre la disfunción de la barrera intestinal podría representar un factor de riesgo principal
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Evaluación retrospectiva de factores asociados con el grado de esofagitis, tratamiento, y evolución en perros que se presentaron para la extracción de cuerpos extraños esofágicos (2004-2014):114 casos

Bongard AB, Furrow E, Granick JL.
J Vet Emerg Crit Care (San Antonio). 2019 Aug 26

  • El objetivo de este estudio era caracterizar una población de perros que se presentaron para la extracción de cuerpos extraños esofágicos y evaluar los factores asociados con el grado de esofagitis y complicaciones menores y mayores que existieron. 
  • Se hizo una evaluación retrospectiva de los perros que se sometieron a extracción de un cuerpo extraño esofágico entre enero de 2004 y diciembre de 2014 de la base de datos de un Hospital universitario. Los datos recopilados de 114 perros incluyeron reseña del animal, historia clínica, signos clínicos, hallazgos del examen físico, duración y ubicación del cuerpo extraño, grado de esofagitis, éxito de extracción de cuerpo extraño, colocación de sonda de alimentación y resultados clínicos. Se contactó a los propietarios para obtener algunos datos de resultados no disponibles en el registro médico. Los datos se analizaron para la predisposición de raza, si la duración o el tipo de cuerpo extraño se asociaba con el grado de esofagitis o las complicaciones, y los factores asociados con la colocación de la sonda de alimentación.
  • La tasa de éxito general para la extracción de cuerpos extraños mediante esofagoscopia fue del 95% con una tasa de complicaciones del 22%. Los perros de raza pequeña estaban sobrerrepresentados. Los perros con la presencia de un cuerpo extraño durante> 24 h tuvieron significativamente más probabilidades de tener esofagitis grave (P <0.001) y complicaciones mayores (P = 0.0044). El tipo de cuerpo extraño no predijo el grado de esofagitis o complicaciones, aunque los anzuelos mostraron una mayor probabilidad de requerir extirpación quirúrgica (P = 0.033). Se colocaron sondas de alimentación (15 gastrostomía, 1 nasoesofágica) en el 14% de los perros y la probabilidad de colocar las sondas fue mayor si el cuerpo extraño estuvo presente durante más de 24 h (P <0,001).
  • Los resultados de este estudio concuerdan con estudios previos en que los cuerpos extraños esofágicos, adecuadamente identificados y extirpados endoscópicamente, tienen un buen pronóstico, particularmente si han estado presentes durante ≤24 h
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Amoxicilina-clavulánico en perros con diarrea aguda: Alteración mínima de la composición del microbioma intestinal

Melanie Werner; Alison Manchester; Jan Suchodolski; Jonathan Lidbury; Jörg Steiner; Katrin Hartmann; Stefan Unterer
Procc ACVIM 2019

  • Frecuentemente se usa un tratamiento antibiótico a corto plazo con amoxicilina-clavulánico en perros con diarrea aguda. Estudios anteriores ya han mostrado disbiosis significativas inducidas por tilosina y metronidazol, sin embargo, el impacto de amoxicilina-clavulánico en la microbiota intestinal no se ha expuesto todavía por completo.
  • Este estudio evaluó la influencia de amoxicilina-clavulánico en el microbioma intestinal de perros con diarrea aguda.
  • Se asignaron aleatoriamente 16 perros con diarrea aguda a un grupo de tratamiento (AG; amoxicilina-clavulánico 12.5–25 mg / kg PO q12h durante 7 días) o grupo placebo (PG; lactosa en polvo q12h durante 7 días). Durante 10 días se evaluaron unas puntuaciones fecales. Las muestras fecales se recogieron los días 0, 6 y 30. Mediante biología molecular se analizaron las bacterias totales y 8 grupos bacterianos específicos (Faecalibacterium, Fusobacterium, Turicibacter, E. coli, Streptococcus, Blautia, C. hiranonis). Se calculó un valor numérico, el Índice de Disbiosis (ID). Los resultados se compararon entre los grupos AG, PG y 8 perros sanos (HG).
  • En el día 0, los perros con diarrea mostraron menor abundancia de Faecalibacterium en comparación con los perros sanos (p = 0.027). No hubo diferencias significativas en el ID entre perros con diarrea (mediana [rango]: -1.44 [-5.31 a +5.45]) y la HG (-4.58 [-7.49 a +1.95]; p> 0.999). Al comparar los grupos de perros con diarrea, no se observaron diferencias en el ID (p> 0,999), los taxones bacterianos evaluados (p> 0,949) o las puntuaciones fecales (p> 0,999) entre AG y PG. Los perros con diarrea aguda tratados con amoxicilina-clavulánico no mostraron una mejoría más rápida de la consistencia de las heces en comparación con el grupo placebo (PG).
  • Los perros con diarrea mostraron unas alteraciones mínimas de la microbiota intestinal, pero el tratamiento con amoxicilina-clavulánico no influyó significativamente en el microbioma de las bacterias intestinales.
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Factores asociados a la dehiscencia y la tasa de mortalidad después de una cirugía gastrointestinal en perros

Gill SS, Buote NJ, Peterson NW, Bergman PJ.
J Am Vet Med Assoc. 2019 Sep 1;255(5):569-573

  • Este estudio trata de identificar los factores asociados con las tasas de dehiscencia y mortalidad después de la cirugía gastrointestinal en perros.
  • Se incluyeron 170 perros propiedad de clientes que se sometieron a cirugía gastrointestinal de 2010 a 2016, y se les revisaron los registros médicos para recopilar información sobre el estado físico preoperatorio (raza, sexo, edad, peso corporal, clasificación ASA (Sociedad Americana de Anestesiólogos [ASA])),  estado de emergencia y concentración de lactato plasmático), factores intraoperatorios (indicación de cirugía, tipo de cirugía y si se identificó peritonitis bacteriana o no) y factores posoperatorios (desarrollo de dehiscencia y estado de supervivencia a las 2 semanas después de la cirugía). Los factores preoperatorios e intraoperatorios fueron evaluados para asociaciones entre sí y para factores postoperatorios.
  • Los análisis univariados revelaron que la concentración de lactato plasmático preoperatorio aumentaba con el aumento de la clasificación ASA, y fueron significativamente más altas para los no sobrevivientes (media ± DE, 4.6 ± 3.7 mmol / L) que para los sobrevivientes (2.4 ± 1.7 mmol / L). El análisis multivariado que valoraba la edad, el peso corporal y la concentración de lactato en plasma reveló que los perros con una clasificación ASA ≥ 3 tenían más probabilidades de desarrollar dehiscencia después de la cirugía gastrointestinal que los perros con una clasificación ASA más baja (OR, 17.77; intervalo de confianza del 95%, 2.17 a 144.06). El análisis multivariado también reveló que los perros con una clasificación ASA ≥ 3 o una alta concentración de lactato tenían menos probabilidades de sobrevivir que otros perros.
  • Los hallazgos de este estudio con respecto a la clasificación ASA y la concentración preoperatoria de lactato plasmático y sus asociaciones con el resultado final podrían ser útiles para determinar y proporcionar una atención perioperatoria óptima a perros que requieren cirugía gastrointestinal, así como informar a los propietarios sobre el pronóstico.

 

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Un estudio cruzado aleatorizado, controlado sobre la prevención de los signos gastrointestinales asociados a antibióticos usando una mezcla de simbióticos en perros sanos de investigación

Whittemore JC, Moyers TD, Price JM.
J Vet Intern Med. 2019 Jul;33(4):1619-1626

  • Los simbióticos disminuyen los signos gastrointestinales asociados a antibióticos en gatos, pero faltan datos que respalden su uso para mejorar los signos gastrointestinales asociados a antibióticos en perros.
  • El objetivo del estudio era determinar si la administración de simbióticos atenúa los signos gastrointestinales asociados a antibióticos en perros.
  • Se seleccionaron 22 perros de investigación sanos para un estudio cruzado aleatorizado, doble ciego, controlado con placebo, en 2 períodos, con un período de lavado de 8 semanas. Cada período incluyó un periodo basal de 1 semana y una fase de tratamiento de 3 semanas. Los perros recibieron enrofloxacina (10 mg / kg PO cada 24 h) y metronidazol (12,5 mg / kg PO cada 12 h), seguidos 1 hora después, por una combinación bacteriana / levaduras de simbióticos o placebo. Se compararon la ingesta de alimentos, los vómitos y la puntuación fecal
  • Un 41% (intervalo de confianza [IC] del 95%, 21-64), 77% (IC 95%, 55-92) y 100% (IC 95%, 85-100) de perros mostraron hiporexia, vómitos y diarrea, respectivamente, durante el primer período de tratamiento. Los trastornos en la ingesta de alimentos fueron menores en los dos períodos para los perros que recibieron simbióticos (valor F, 5.1; P = .04) con interacciones dependiendo del periodo de tratamiento (valor F, 6.0; P = .02). Los días de vómitos diferían con el tiempo (valor F, 4.7; P = .006). Las puntuaciones fecales aumentaron con el tiempo (valor F, 33.5; P <.001), fueron más bajas durante el período 2 (valor F, 14.5; P = .001) y hubo un efecto dependiendo del periodo de tratamiento (valor F, 4.8 ; P = .04).
  • Los autores concluyen que la administración de enrofloxacina / metronidazol se asocia con una alta frecuencia de signos gastrointestinales asociados a antibióticos. La administración de simbióticos disminuye los trastornos en la ingesta de alimentos. La presencia de signos gastrointestinales asociados a antibióticos más leves en el período 2 sugiere que los efectos clínicos de los simbióticos persisten más de 9 semanas después de su supresión, ya que se atenúan estos signos gastrointestinales en los perros tratados con antibióticos seguidos de placebo.

 

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Evaluación retrospectiva de la ciclosporina en el tratamiento de la hepatitis crónica en perros

Ullal T, Ambrosini Y, Rao S, Webster CRL, Twedt D.
J Vet Intern Med. 2019 Aug 8

  • Aunque la etiología de la hepatitis crónica idiopática (ICH) en perros es poco conocida, la evidencia respalda la existencia de una patogénesis inmunomediada en algunos perros.
  • El objetivo de este estudio era describir una serie de casos de perros con una presunta ICH tratados con ciclosporina (CsA) con o sin medicamentos concurrentes y documentar, la incidencia de la remisión de parámetros bioquímicos, y los factores asociados a fracaso para lograr la remisión.
  • Se planteó una serie de casos retrospectivos en dos centros veterinarios entre 2010 y 2017, y se incluyeron 48 perros con diagnóstico presuntivo de ICH, cuyo tratamiento incluyó CsA. Todos los perros fueron tratados con CsA, con o sin medicamentos concurrentes, durante ≥2 semanas. Los datos fueron recogidos a partir de los registros médicos.
  • La remisión bioquímica (entendida como <1.1 veces el límite superior normal de la actividad de la alanina aminotransferasa) se alcanzó en el 79% de los perros (38/48). La dosis media de CsA para esta remisión fue de 7.9 mg / kg / d (rango, 2.5-12.7 mg / kg / d) y la mediana del tiempo hasta la remisión fue de 2.5 meses (rango, 0.75-18 meses). El tratamiento concomitante con hepatoprotectores no se asoció con la probabilidad de remisión. La puntuación clínica, la ascitis, la hipoalbuminemia, la hiperbilirrubinemia, los tiempos de coagulación prolongados, la dosis y la duración del tratamiento no se asociaron con la probabilidad de remisión o el tiempo para la remisión. Los efectos adversos comunes de la CsA fueron signos gastrointestinales en el 38% (18/48) e hiperplasia gingival en el 25% (12/48) de los perros tratados.
  • Los autores sugieren que un régimen de tratamiento que incluya CsA y el uso frecuente de hepatoprotectores comunes lleva a una remisión bioquímica de ICH en la mayoría de los perros. Ninguno de los factores evaluados, incluido el uso de hepatoprotectores, se asoció significativamente con la probabilidad de remisión. Serían necesarios estudios prospectivos futuros para evaluar la monoterapia con CsA en perros con ICH.