Se encuentra usted aquí

Se encuentra usted aquí

Reproducción

PATOLOGÍAS

Síndrome del Ovario Remanente

El síndrome del remanente ovárico (SRO) se refiere a la existencia de signos clínicos de celo en una hembra previamente esterilizada. Este síndrome puede ser causado por un fallo en la extirpación de algunos o todos los ovarios, o por el autotransplante de tejido ovárico. En esta última situación, una pequeña cantidad de tejido ovárico que haya caído inadvertidamente en el abdomen puede revascularizarse y volverse activo.

ETIOLOGIA

Las posibles causas del SRO incluyen un error quirúrgico, la no eliminación del tejido extraovárico ectópico en el momento de la ovariohisterectomía (OHE) y el autotransplante de tejido ovárico. En un informe de 21 casos caninos y felinos, se encontraron restos ováricos en ubicaciones típicas de los ovarios, lo que hace que la causa más probable sea un error quirúrgico.1 El ovario derecho suele ser el más afectado. Las razones más probables pueden estar relacionadas con la ubicación más craneal de este ovario, que hace más difícil su exteriorización durante la OHE. Ocasionalmente de puede detectar tejido ovárico bilateral. En la perra, otros factores que pueden contribuir a que el tejido ovárico quede en el abdomen son, la presencia de tejido adiposo alrededor de los ovarios que puede ocultar la exposición, un ligamento suspensorio fuerte que puede ser difícil de romper, y una cavidad abdominal profunda en algunas pacientes.

DIAGNOSTICO

Hallazgos de la exploración física/historia, signos clínicos: En el momento de la presentación la perra puede estar en proestro o con signos de celo, que pueden incluir hinchazón vulvar, secreción vaginal serosanguinolenta, posturas de apareamiento y cambios de comportamiento. En la gata los signos clínicos pueden incluir maullidos, lordosis, balanceo, movimiento de pisada, posturas de apareamiento y cambios de comportamiento. Los propietarios suelen reportar una historia de episodios repetidos de comportamiento de proestro/estro. En gatas, los signos de son poco comunes ya que son ovuladoras inducidas; sin embargo, pueden aparecer signos si la gata es estimulada. El intervalo entre la OHE y los signos de SRO es variable. Posteriormente pueden aparecer incluso signos de pseudoembarazo.

Citología vaginal: Se puede realizar una citología vaginal durante los signos clínicos de celo. La presencia de células cornificadas en la citología vaginal indica la influencia de los estrógenos (por un remanente ovárico o por la exposición exógena a los estrógenos), ya que los estrógenos hacen que la pared vaginal se engrose y las células epiteliales vaginales se deshidraten o cornifiquen. También deberían considerarse los tumores ováricos y el hiperadrenocorticismo atípico. Puede ser necesario realizar citologías seriadas para asegurar la confirmación de un ciclo de celo (definiendo el celo citológicamente como >90% de células superficiales).

Medición de la progesterona: La citología vaginal con la evaluación simultánea de la progesterona en sangre puede ayudar a determinar si los cambios citológicos están causados por un remanente ovárico o por otra fuente de estrógenos. Una progesterona medida cuando la perra está mostrando signos de celo (o en un plazo de 50-80 días) >2 ng/mL indica cuerpos lúteos funcionales. Una perra con células cornificadas y progesterona en sangre elevada probablemente tenga un remanente ovárico, mientras que una perra con células cornificadas y progesterona en sangre baja puede estar expuesta a una fuente exógena de estrógeno. Es importante tener en cuenta que no todos los ovarios remanentes ovulan, por lo que el hecho de que la progesterona no aumente después de un ciclo estral aparente no descarta el SRO.

Dado que las gatas son ovuladoras inducidas, el hecho de que la progesterona no aumente después de un presunto ciclo de celo es típico y no descarta un remanente ovárico. Al mismo tiemo, dado que algunas gatas son fácilmente estimuladas para ovular, la progesterona sérica puede ser útil en algunas de estas gatas.

Prueba de la hormona antimülleriana (AMH): La AMH es un indicador fiable de la presencia de gónadas. Su medición es útil en perra y gata para diagnosticar la presencia de un remanente ovárico. Los niveles de la hormona antimülleriana no se ven influidos por la presencia de estrógenos exógenos. La evaluación simultánea de los niveles de AMH y progesterona proporciona una alta confianza diagnóstica para la presencia de SRO. Los niveles de AMH no deben evaluarse durante una fase lútea con progesterona elevada porque la producción de AMH está suprimida. Ocasionalmente, los remanentes muy pequeños pueden no identificarse con la medición de AMH.

Medición de la hormona luteinizante (LH): En mascotas esterilizadas es esperable una concentración basal de LH elevada. El uso de esta prueba no está muy extendido comercialmente. Una única concentración baja de LH es consistente con la exposición a estrógenos, aunque no distingue si el estrógeno proviene de un remanente ovárico o de una fuente exógena de estrógenos. Un valor único y elevado no elimina de forma fiable el SRO. Además, algunas pacientes con SRO tienen valores de LH constantemente elevados, aunque se hayan encontrado remanentes de ovario en la cirugía.

Medición de estradiol: La concentración de estradiol >20 pg/mL puede ser una evidencia de síndrome de remanente ovárico, pero no están tan fiable como la medición de progesterona para el diagnóstico del SRO por varias razones. En primer lugar, el estradiol suele ser difícil de analizar debido a las concentraciones relativamente bajas en sangre y a la interferencia de los lípidos circulantes. Además, los niveles de estradiol varían significativamente durante el proestro y suelen ser bajos durante el mismo. La citología vaginal es un indicador más fiable de la presencia de estrógenos.

Prueba de estimulación con gonadotropina coriónica humana (HCG) o GnRH: Se puede utilizar una prueba de estimulación con HCG o GnRH para detectar la presencia de tejido ovárico funcional. Se administra HCG (perra 250-1000 UI IM; gata 50-100 UI IM) o GnRH durante un episodio de celo aparente (confirmado con citología). Se recoge sangre 2 horas después y se evalúa la presencia de estradiol. Un aumento del estradiol en sangre indica la presencia de tejido ovárico funcional. Alternativamente, puede medirse la progesterona en suero 1-2 semanas después para confirmar la ovulación.

Ecografía: En la ecografía abdominal se puede identificar tejido ovárico, pero los resultados pueden verse afectados por la fase del ciclo estral, la experiencia del ecografista y el tamaño/volumen del tejido residual. Los restos ováricos se han descrito como masas hipoecoicas o estructuras quísticas. Algunos remanentes pueden contener líquido ecogénico, septaciones hiperecoicas, folículos anecoicos y realce acústico. La ecografía también puede ser útil para identificar la neoplasia ovárica, pero una ecografía negativa no descarta el SRO o la neoplasia ovárica.

Exploración quirúrgica/histopatología: En algunos casos, puede ser necesaria la exploración quirúrgica para confirmar el diagnóstico. Si no se localizan remanentes ováricos en uno o ambos pedículos, es necesario realizar una exploración abdominal meticulosa para buscar el remanente reubicado. En los animales más viejos que comienzan a mostrar signos de celo mucho después de la OHE, debe considerarse la posibilidad de una neoplasia del tejido ovárico retenido (por ejemplo, luteoma, tumor de células de la granulosa). Cualquier tejido que se extraiga debe someterse a histopatología.

TRATAMIENTO

La extirpación quirúrgica es el único tratamiento disponible. El tratamiento médico de por vida con fármacos supresores del celo (por ejemplo, acetato de megestrol, mibolerona) no es seguro, práctico ni recomendable. La extirpación puede realizarse mediante laparoscopia o laparotomía exploratoria. La cirugía se debería realizar cuando el animal muestra signos de celo o durante la fase lútea ya que el remanente ovárico es más visible cuando hay folículos (celo) o cuerpos lúteos (diestro). Se deben examinar ambos pedículos, ya que se ha informado de la existencia de remanentes bilaterales hasta en un 35% de los casos de SRO.2 En un estudio de 46 casos de SRO, todos los remanentes se encontraron en el pedículo2. Si no hay tejido ovárico funcional manifiesto, debe extirparse el tejido cicatricial en ambos pedículos ováricos y realizarse una exploración abdominal completa. Si cuando se extirpa el remanente hay tejido lúteo funcional, podrían aparecer signos de pseudoembarazo en el postoperatorio. Estos signos suelen remitir sin tratamiento en 4-8 semanas.

El pronóstico es excelente con la extirpación quirúrgica de todos los tejidos remanentes. Los signos clínicos deberían remitir rápidamente tras la cirugía.

Para evitar los remanentes ováricos, es importante obtener una buena exposición de los ovarios en el momento de la OHE. 

  1. Ball RL, Birchard SJ, May LR, et al: Ovarian remnant syndrome in dogs and cats: 21 cases (2000-2007). J Am Vet Med Assoc 2010 Vol 236 (5) pp. 548-53.
  2. Miller DM: Ovarian remnant syndrome in dogs and cats: 46 cases (1988-1992). J Vet Diagn Invest 1995 Vol 7 (4) pp. 572-4.
PATOLOGÍAS

Vaginitis

 

DEFINICIÓN Y ETIOLOGÍA

La vaginitis es una inflamación de la vagina y/o del vestíbulo vaginal y puede aparecer a cualquier edad, tanto en hembras intactas como esterilizadas.  La vaginitis es más común en perros que en gatos. No se ha descrito una predisposición de raza

Puede ser idiopática en algunos casos o surgir como consecuencia de algunos factores predisponentes. Entre los posibles factores contribuyentes se encuentran las anomalías anatómicas (por ejemplo, uréter ectópico, hipoplasia vaginal, himen persistente, vaginas dobles, estenosis vaginal, hipertrofia del clítoris, vulva retraida, fístula recto-vaginal); dermatitis perivulvar secundaria a pliegues vulvares dorsales y laterales excesivoss; cuerpo extraño vaginal (por ejemplo, espigas) fragmentos óseos de restos fetales); traumatismo vaginal (p. ej. apareamiento, parto); hematoma o absceso vaginal; neoplasia vaginal o vestibular; infección por herpesvirus; exposición a andrógenos exógenos; disminución de los niveles de estrógenos; acumulación de orina; e infección del tracto urinario (ITU).

La vaginitis bacteriana primaria es poco frecuente. Muchas bacterias oportunistas habitan normalmente en la vagina y el vestíbulo vaginal, como E. coli, Streptococcus, Pasteurella, Ureaplasma, Staphylococcus y Mycoplasma spp. La vaginitis bacteriana puede producirse cuando las especies patógenas crecen en exceso y alteran la flora normal. El uso de antibióticos de forma empírica puede contribuir al crecimiento excesivo de especies patógenas. La vaginitis primaria causada por Brucella canis es una etiología importante en el perro. Coxiella burnetii es una causa descrita poco frecuente de vaginitis en los gatos. La vaginitis bacteriana también puede ocurrir como una extensión de la cistitis bacteriana.

La vaginitis juvenil (vaginitis prepuberal) es una forma común de vaginitis que se produce en cachorros prepúberes (<1 año). Suele resolverse espontáneamente después del primer celo. Se desconoce la causa exacta, pero puede estar asociada a la inmadurez de la pared vaginal.

Diagnóstico Hallazgos del examen físico/Historia, signos clínicos

Los signos clínicos pueden incluir secreción vulvar, polaquiuria, estranguria, lamido persistente de la vulva, rozamiento o frotamiento de la región perineal, dermatitis perineal o perivulvar, oposición a aparearse y atracción de los machos. La secreción vulvar puede ser mucoide, hemorrágica y/o purulenta. Los pacientes afectados suelen estar sanos y los signos sistémicos son infrecuentes. La vaginitis juvenil se caracteriza por una secreción mucoide amarilla o blanca que es crónica o intermitente y no suele haber otros signos clínicos de vaginitis.

Mediante el análisis de orina se puede descartar una infección del tracto urinario. Las muestras de orina se deben obtener por cistocentesis para evitar la contaminación de la flora vaginal. En perras maduras con vaginitis la infección del tracto urinario puede llegar al 20%.

La citología vaginal suele mostrar un número elevado de neutrófilos degenerativos, no degenerativos, linfocitos y macrófagos (normalmente en los casos crónicos), bacterias intracitoplasmáticas, y un número elevado de bacterias. Es importante resaltar que en las muestras de citología recogidas durante los primeros días del diestro el número de leucocitos suele ser numeroso. Este número de leucocitos debe disminuir a las 24-48 horas del diestro, pero persistirá si hay vaginitis.

La radiografía de contraste de la vagina puede utilizarse para buscar masas vaginales, cuerpos extraños y otras anomalías anatómicas.

Se puede realizar una ecografía abdominal para ayudar a descartar factores predisponentes.

Se puede realizar un cultivo de orina en caso de sospecha de infección del tracto urinario. Los resultados deben interpretarse con cuidado, ya que la vagina y el vestíbulo no son estériles. Los hallazgos potencialmente significativos incluyen el crecimiento excesivo de especies florales atípicas (por ejemplo, un cultivo puro de gramnegativos), la presencia de organismos resistentes a los antibióticos o Pseudomonas spp. Para el cultivo de Mycoplasma y Ureaplasma spp. se requieren medios especiales

 Las anomalías observadas en la vaginosocpia pueden incluir eritema, edema, secreción, vesículas, úlceras, hiperplasia del folículo linfoide, hematomas, abscesos, masas, cuerpos extraños, evidencia de traumatismo y/o anomalías anatómicas vaginales. La vaginoscopia ayuda a localizar la fuente de cualquier flujo vaginal (por ejemplo, el útero, el muñón uterino, el tracto urinario). Se pueden tomar muestras de biopsia y someterlas a histopatología.

Biopsia/Histopatología: Además de la evidencia de inflamación, la histopatología puede proporcionar un diagnóstico etiológico como la neoplasia.

Otras pruebas: Se pueden realizar pruebas en laboratorio para detectar Brucella canis.

TRATAMIENTO

El tratamiento varía en función de la causa subyacente y a veces puede ser frustrante. Las anomalías anatómicas, los cuerpos extraños vaginales o las neoplasias pueden requerir cirugía. Solo se deben administrar antibióticos sistémicos en los casos en que los patógenos desplazan la flora vaginal normal y son la causa principal de la vaginitis. Dada la presencia de un flora vaginal normal, es fundamental la interpretación adecuada de los cultivos vaginales. Los antibióticos sistémicos también están indicados para las ITU, y la selección del antibiótico se basa idealmente en los resultados del cultivo y la sensibilidad. La elección inicial de antibióticos puede incluir ampicilina, trimetoprim-sulfonamida, amoxicilina-clavulanato, cefalosporinas o cloranfenicol.

La vaginitis juvenil suele resolverse tras el primer celo o tras la ovariohisterectomía (OHE). La OHE puede posponerse hasta después de la finalización del primer celo en los cachorros más gravemente afectados. Los antibióticos sistémicos no están indicados.

En algunas pacientes con vaginitis idiopática crónica se puede usar terapia de sustitución de estrógenos por vía oral (por ejemplo, dietilbestrol [DES]), que ayuda a establecer la integridad normal de la mucosa vaginal. Las dosis para la vaginitis son empíricas y son las mismas que para la incontinencia urinaria.  Aunque se dispone de dosis disponibles para los gatos, la literatura no es clara sobre la eficacia del DES en esta especie.

Se puede realizar la limpieza de la zona perivulvar con limpiadores suaves. No se recomienda el lavado con soluciones antisépticas, aunque el lavado con solución salina fisiológica puede ser útil para fluidificar y eliminar el exudado. A menudo es necesario prevenir los autotraumatismos con un collar isabelino, analgésicos y antiinflamatorios. Algunos informes indican que la administración de probióticos por vía oral puede ayudar al retorno de la microflora normal.

PRONÓSTICO

Si los signos clínicos de la vaginitis persisten después de la terapia, se debe re-evaluar a la paciente en busca de un diagnóstico alternativo. El pronóstico es bueno cuando las causas o factores subyacentes se identifican y tratan con éxito. La vaginitis juvenil suele resolverse después del primer celo

PATOLOGÍAS

Tumores de las Glándulas Mamarias

La mayoría de los tumores de la glándula mamaria surgen de estructuras glandulares o de soporte y son primarios. Su clasificación se basa en los hallazgos histopatológicos y es bastante compleja.

Perros: Los tumores de la glándula mamaria son el tumor más común en las perras intactas. La mayoría de los tumores mamarios caninos se clasifican como neoplasias epiteliales y se dividen en tipos benignos y malignos. Los tumores epiteliales benignos incluyen el adenoma y el tumor mixto benigno. Los tumores epiteliales malignos incluyen los siguientes: 1) Carcinoma in situ 2) Carcinoma simple: tipos tubular, tubulopapilar, quístico-papilar, cribiforme 3) Carcinoma sólido 4) Comedocarcinoma 5) Carcinoma anaplásico 6) Carcinoma complejo. Las neoplasias caninas menos comunes incluyen el carcinoma de células escamosas, el carcinoma adenoescamoso, el carcinoma de células fusiformes, las neoplasias mesenquimales malignas, los carcinosarcomas (tumores mamarios mixtos malignos) y las neoplasias del pezón.

Gatos: Los tumores de la glándula mamaria son el tercer tumor más común de los gatos. La mayoría de los tumores mamarios (80-96%) son malignos y la mayoría de los tumores malignos son adenocarcinomas. Los sarcomas son raros. Suelen ser de crecimiento rápido y las metástasis son comunes.

Los esquemas de clasificación histopatológica en gatos son menos detallados que en el perro. Las neoplasias mamarias felinas suelen agruparse y clasificarse como bien diferenciadas (grado I), moderadamente diferenciadas (grado II) o mal diferenciadas (grado III).

INCIDENCIA / PREDISPOSICIÓN 

Perros

Las perras de edad mediana y avanzada son las más afectadas. El riesgo de neoplasia mamaria se vuelve significativo alrededor de los 7-8 años y continúa aumentando hasta alrededor de los 11-13 años de edad. Dentro de ese rango de edad, los tumores malignos pueden ser más comunes en los perros de más edad y los tumores benignos más comunes en los perros relativamente jóvenes. Estas neoplasias son extremadamente raras en las perras de menos de 5 años de edad

Los tumores mamarios son la neoplasia más común de las perras intactas, representando el 50-70% de todos los tumores que aparecen en esta hembras. La neoplasia mamaria es muy poco frecuente en los perros macho.

Aproximadamente el 50% de los tumores mamarios son benignos y el 50% son malignos. Los factores de riesgo que predisponen a un perro a padecer un tumor mamario también aumentan el riesgo de padecer otros tumores mamarios.

El comportamiento de un tumor mamario no predice el comportamiento de otro tumor mamario en la misma paciente, es decir antecedentes de un tumor mamario benigno no indican que los tumores posteriores sean también benignos. Las perras con antecedentes de tumores mamarios benignos incluso pueden tener una mayor probabilidad de desarrollar masas malignas.

Los lugares más comunes de metástasis son los ganglios linfáticos regionales, los pulmones, el hígado, los riñones y los huesos. Los tumores con indicadores de malignidad (por ejemplo, invasión vascular/linfática, metástasis en los ganglios linfáticos regionales) tienen más probabilidades de hacer metástasis en lugares distantes.

Las razas descritas con mayor riesgo son el caniche, el chihuahua, el perro salchicha, el yorkshire terrier, el maltés, el cocker spaniel, el springer spaniel inglés, el setter inglés, el spaniel bretón, el pastor alemán, el pointer, el doberman y el boston terrier. Existen datos contradictorios sobre el bóxer y el fox terrier, ya que algunos estudios sugieren un aumento del riesgo y otros una disminución del mismo.

Gatos

La incidencia de los tumores mamarios aumenta sustancialmente después de los 6 años, y la edad media de diagnóstico es de 10 a 12 años. Esporádicamente se han reportado neoplasias mamarias en gatas de tan sólo 9 meses de edad.

Se ha descrito una mayor incidencia en gatas domésticas de pelo corto, persas y siamesas, pudiendo ser la edad media de diagnóstico menor en estas últimas. Los machos pueden tener un incidencia de entre el 1 y el 5%              .

ETIOLOGÍA Y FISIOPATOLOGÍA

La exposición hormonal es importante en el desarrollo de los tumores mamarios. Las hormonas ováricas predisponen irreversiblemente a las glándulas mamarias al desarrollo de tumores. Las perras y las gatas que se esterilizan pronto (es decir, antes del primer ciclo estral) tienen un riesgo mucho menor de neoplasia mamaria en comparación con los animales intactos o los que se esterilizan más tarde. Un estudio demostró que las perras esterilizadas antes de su primer ciclo estral tenían un 0,5% del riesgo de desarrollar una neoplasia mamaria en comparación con los animales intactos. Las que se esterilizan después de un solo ciclo estral tenían un 8% del riesgo, y las que tienen ≥2 ciclos estrales antes de la esterilización tenían un 26% del riesgo. En las gatas, el riesgo de neoplasia mamaria es del 9% en las esterilizadas antes de los 6 meses y del 14% en las esterilizadas entre los 6 y los 12 meses de edad (en comparación con las gatas intactas).

La exposición a estrógenos o progestágenos exógenos también aumenta el riesgo de desarrollo de tumores, así como la dosis y el calendario de administración

La mayor prevalencia en determinadas razas de perros y gatos sugiere un componente genético en el desarrollo de los tumores mamarios. Los patrones de subexpresión o sobreexpresión de genes, que son factores de riesgo conocidos en el cáncer de mama humano, parecen ser similares a los patrones de los tumores mamarios caninos.

La obesidad en las primeras etapas de la vida de una perra se asocia con un mayor riesgo de neoplasia mamaria en comparación con los animales que tienen un peso inferior al normal en el momento de la pubertad. Esta asociación también podría darse en las gatas, pero no se ha reportado.

SIGNOS CLÍNICOS

Perro:

Las perras suelen presentarse por al menos una masa palpable en la zona de la cadena mamaria. Muchas hembras intactas (70%) con neoplasia mamaria tienen más de un tumor en el momento del diagnóstico. En el momento del diagnóstico, la mayoría de las perras afectadas están por lo demás sanas, y la enfermedad se limita a la glándula mamaria.

En el caso de los carcinomas mamarios inflamatorios, éstos suelen ser rojos, hinchados y dolorosos. Pueden exudar líquido o provocar una obstrucción linfática, con hinchazón y cojera de las extremidades adyacentes. Los perros con estos tumores inflamatorios tienen más probabilidades de presentar metástasis a distancia y signos de enfermedad sistémica (por ejemplo, letargia, anorexia, disnea, coagulopatía).

Gato:

La neoplasia mamaria suele presentarse como masas discretas y palpables dentro de la cadena mamaria. En el 25% de los gatos afectados pueden acompañarse de ulceración y necrosis tumoral extensa. Los pezones de las glándulas mamarias afectadas pueden estar eritematosos, edematosos y/o exudar líquido. Los tumores de las glándulas más caudales pueden estar asociados a edema de las extremidades posteriores, debido a la formación de trombos tumorales en las arterias femorales o a la disminución del retorno vascular de las venas femorales. Los gatos con metástasis de tumores mamarios pueden mostrar signos sistémicos (por ejemplo, pérdida de peso, inapetencia, letargo) y/o respiratorios (por ejemplo, intolerancia al ejercicio, disnea, cianosis).

DIAGNÓSTICO

Hallazgos de la exploración física/historia:

Normalmente, hay por lo menos una masa palpable en la cadena mamaria. Puede observarse un aumento de tamaño de los ganglios linfáticos regionales. La mayoría de las pacientes con masas mamarias están intactas desde el punto de vista reproductivo o si se les ha realizado una ovariohisterectomía, ha sido después de varios ciclos estrales

Pruebas de laboratorio:

Aunque los análisis sanguíneos suelen ser normales, son importantes para establecer los datos de referencia.

Algunos perros con carcinoma mamario no tratado y avanzado presentan anomalías en uno o más parámetros de coagulación (por ejemplo, tiempo de protrombina, tiempo de tromboplastina parcial activada, recuento de plaquetas, productos de degradación del fibrinógeno, actividad de la antitrombina III). Se desconoce el significado clínico de estas anomalías, pero es recomendable realizar pruebas de coagulación si hay o se sospecha una hemorragia. Una enfermedad neoplásica ya más avanzada se correlaciona con un mayor riesgo de coagulopatía. En perros y gatos con carcinoma mamario inflamatorio se han observado episodios de coagulación intravascular diseminada.

Radiografía torácica:

La radiografía torácica (3 vistas: ventrodorsal, lateral derecha e izquierda) se utiliza para buscar metástasis pulmonares o linfoadenopatía intratorácica. Se han reportado metástasis pulmonares en el 6-35% de los perros en el momento del diagnóstico. Los estudios más antiguos tienden a mostrar más perros con metástasis en el momento del diagnóstico inicial, probablemente porque el diagnóstico se hizo más tarde en el curso de la enfermedad (en comparación con los años más recientes).

En los gatos, el adenocarcinoma mamario es uno de los tumores que produce metástasis pulmonar más frecuentemente. Radiográficamente, el carcinoma mamario felino metastásico suele aparecer como nódulos pulmonares mal definidos, aunque también pueden aparecer nódulos bien definidos o patrones difusos (por ejemplo, pulmón consolidado, patrón pulmonar alveolar, derrame pleural.

Ecografía abdominal:

La ecografía abdominal tiene menos probabilidades de revelar anomalías que la radiografía torácica, pero es útil para buscar linfoadenopatías intraabdominales o metástasis. En los perros, los carcinomas mamarios inflamatorios pueden llegar a producir metástasis en la vejiga urinaria o en el aparato reproductor. En los tumores mamarios caninos no inflamatorios se han reportado metástasis renales y/o hepáticas en el 20-25% de los casos.

Citología:

La citología de las masas mamarias no siempre puede distinguir con precisión los tumores benignos de los malignos, pero sí que suele ser útil para descartar otros tumores (por ejemplo, lipoma, mastocitoma, tumor de células basales). Para evaluar si hay metástasis es importante la citología del ganglio linfático regional, incluso si el ganglio es normal a la palpación.

El drenaje linfático de los ganglios mamarios es complejo, especialmente en presencia de neoplasia. La metástasis puede producirse en varios ganglios linfáticos, incluidos los contralaterales, por lo que también se deben aspirar los ganglios linfáticos inguinales o axilares agrandados, independientemente de la localización del tumor primario. Si no hay linfoadenopatía, la ecografía puede ayudar a identificar y aislar los ganglios linfáticos que no son palpables.

Histopatología:

La histopatología es el estándar de oro para diagnosticar la neoplasia mamaria. Dependiendo del tamaño de la masa mamaria y de la disponibilidad de los resultados de las pruebas de estadificación antes de la cirugía, la histopatología puede realizarse en muestras de biopsia por incisión o por escisión. En la gata, la clasificación de los tumores se basa en características como la formación de túbulos, la atipia nuclear y celular, y el índice mitótico. También se han utilizado criterios generales de clasificación similares en los perros. La invasión en los sistemas linfático y/o vascular (27-57%) y/o el estroma circundante (42-88%) es común en los gatos.

TRATAMIENTO

La cirugía es el principal tratamiento para la neoplasia mamaria sin metástasis a distancia. Las técnicas quirúrgicas para la extirpación de tumores mamarios incluyen la lumpectomía (extirpación de la masa dejando gran parte de la glándula mamaria), la mamectomía (extirpación de una sola glándula mamaria), la mastectomía (extirpación de varias glándulas contiguas) regional, unilateral, bilateral y la mastectomía radical. La técnica ideal para cada caso depende de la especie y del número, tamaño y localización de los tumores mamarios.

En todos los procedimientos, la herida quirúrgica debe cerrarse en 2 ó 3 capas (tejido SC profundo, tejido SC, piel).

Perro:

Aproximadamente el 50% de las masas mamarias malignas en perros harán metástasis. Por lo tanto, todos los tumores mamarios sospechosos o confirmados deben someterse a una evaluación exhaustiva en busca de evidencias de enfermedad metastásica

Los tumores mamarios en las perras deben extirparse con el método más sencillo que elimine toda la enfermedad con márgenes limpios. Los tumores mamarios benignos y muchos tumores mamarios con potencial metastásico no hacen metástasis y se resuelven sólo con tratamiento local.

Para los perros con un solo tumor mamario, el objetivo es extirpar completamente la neoplasia, incluida la enfermedad microscópica en el margen del tumor. La anchura del margen no está bien definida para los tumores mamarios caninos. Una recomendación típica es incluir un margen lateral de alrededor de 2 cm y un plano fascial profundo. Este margen profundo puede incluir la fascia muscular abdominal y/o partes de la pared abdominal. Los márgenes adecuados pueden variar en función del tamaño total del tumor y del tamaño del tumor en relación con la paciente.

A menudo, se utilizan combinaciones de técnicas para tratar la enfermedad en cadenas mamarias opuestas y cuando existen múltiples tumores.

En los perros, normalmente la primera y la segunda glándulas mamarias (craneales) drenan al ganglio linfático axilar ipsilateral. La cuarta y la quinta glándulas mamarias (caudales) drenan al ganglio linfático inguinal superficial. La tercera glándula mamaria puede drenar al ganglio linfático axilar o al inguinal. El ganglio linfático inguinal suele extirparse con la quinta glándula. Los ganglios linfáticos axilares son de difícil acceso y normalmente sólo se extirpan si están agrandados o si la citología ha demostrado la existencia de metástasis.

En el caso de los tumores pequeños, la tumorectomía suele ser suficiente. Para los tumores más grandes, fijados o ulcerados, se suele realizar una mamectomía o una mastectomía regional. La mastectomía radical en cadena, unilateral o bilateral, puede realizarse cuando hay múltiples tumores mamarios. Las perras jóvenes con múltiples tumores pueden beneficiarse de las mastectomías en cadena bilaterales en un intento de prevenir el desarrollo de futuros tumores mamarios. Sin embargo, el uso de este enfoque está relativamente poco probado y no elimina el 100% del tejido mamario. Para perras que están intactas en el momento del diagnóstico suele recomendarse la ovariohisterectomía. Para evitar que el tumor penetre en la cavidad abdominal, primero se realiza la ovariohisterectomía y luego se extirpa la masa mamaria tras el cierre abdominal.

Una vez anestesiada la paciente y preparada la zona quirúrgica, es frecuente encontrar tumores mamarios adicionales que no eran fácilmente palpables con la perra despierta. Se debe informar a los propietarios de las mascotas de que puede ser necesario revisar el plan quirúrgico si se descubren masas mamarias adicionales. Es importante obtener el permiso del propietario para una cirugía adicional.

Los beneficios de la cirugía para el carcinoma mamario inflamatorio no están claros y muchos cirujanos oncológicos consideran que la cirugía está contraindicada para este tipo de tumor. Este tumor suele extenderse microscópicamente lejos de la masa palpable y las metástasis son muy frecuentes. La cicatrización de la herida también puede verse significativamente comprometida, y la CID es común con estos tumores, lo que aumenta enormemente el riesgo quirúrgico.

Gatos

En los gatos, más del 80% de los tumores mamarios son malignos, y un alto porcentaje de estas masas hacen metástasis. En las gatas, la metástasis entre las glándulas mamarias puede producirse a través de los sistemas linfático o vascular. Por lo tanto, se recomienda la escisión amplia de la masa mamaria y debería extirparse todo el tejido mamario (bilateral) en las gatas con tumores mamarios. Muchos gatos que desarrollan tumores mamarios desarrollan rápidamente tumores adicionales.

Para determinar el estadio de la enfermedad es esencial realizar una estadificación exhaustiva (p. ej., radiografías torácicas de 3 vistas y ecografía abdominal) tras la exploración inicial y las pruebas de laboratorio.

Si se realiza una mastectomía en cadena bilateral, puede hacerse como un procedimiento único o por etapas (es decir, dos mastectomías unilaterales realizadas con un intervalo de 3 a 5 semanas). La idoneidad para una mastectomía bilateral simultánea puede evaluarse pellizcando la piel ventral para ver si la piel lateral de cada glándula/cadena puede encontrarse en la línea media. La mastectomía por etapas permite que la piel se estire entre los procedimientos, evitando la dificultad respiratoria y el dolor excesivo asociados a la mastectomía bilateral en un único procedimiento quirúrgico

Además de eliminar los posibles focos de metástasis, estos procedimientos radicales reducen significativamente el riesgo de recidiva local. Los objetivos de la cirugía son eliminar 1) un margen de ≥1 cm alrededor de la masa y alrededor de los pezones no implicados, 2) todo el tejido mamario y 3) la fascia del músculo abdominal en cuanto a la profundidad de la masa (para conseguir márgenes profundos).

En los gatos, la primera glándula mamaria (craneal) drena siempre cranealmente al ganglio linfático axilar y la cuarta glándula (caudal) drena caudalmente al ganglio linfático inguinal superficial. Las glándulas segunda y tercera pueden drenar craneal o caudalmente. El drenaje a los ganglios linfáticos esternales puede producirse desde cualquier glándula, al menos en los gatos. Los ganglios linfáticos inguinales se extirpan de forma rutinaria con la escisión de la cuarta glándula. Los ganglios linfáticos axilares sólo se suelen extirpar si están aumentados de tamaño o si la citología revela metástasis.

Las pacientes obesas o con tumores muy grandes tienen más probabilidades de requerir dos cirugías. La muestra quirúrgica completa se somete a histopatología, con los márgenes marcados. Si no se ha realizado previamente, a veces se recomienda la ovariohisterectomía en el momento de la mastectomía en cadena.

Quimioterapia

A pesar de que los tumores mamarios son comunes, hay poca información disponible sobre la eficacia de la quimioterapia para los tumores de la glándula mamaria caninos o felinos.  La mayoría de los tratamientos médicos se consideran experimentales, especialmente los que se aplican como adyuvantes después de la cirugía.

Perro: En perros con tumores mamarios malignos y factores adicionales de mal pronóstico, enfermedad localmente avanzada o metastásica, o un tipo histológico biológicamente agresivo, el tratamiento adyuvante como la quimioterapia o la terapia antiangiogénica puede ser beneficioso. Se han utilizado varios fármacos como agentes únicos o en protocolos combinados en el entorno macroscópico con resultados modestos y tasas de respuesta en torno al 20%, siendo los más comunes la doxorrubicina, el carboplatino, la mitoxantrona, el 5-fluorouracilo y la ciclofosfamida

El paclitaxel y el docetaxel son difíciles de usar en perros porque los excipientes de las formulaciones comerciales pueden causar reacciones de hipersensibilidad en la administración intravenosa.

Gato: En la mayoría de los casos se recomienda quimioterapia postoperatoria. Para el tratamiento de carcinomas o adenocarcinomas, lo más habitual es recomendar protocolos basados en la doxorrubicina. A veces también se utilizan protocolos basados en la mitoxantrona o en el carboplatino.

Otros tratamientos médicos

Perros: La expresión de la COX-2 está aumentada en los tumores de la glándula mamaria malignos en comparación con los tumores de la glándula mamaria benignos o el tejido mamario normal y se asocia con un peor pronóstico. Los inhibidores de la COX-2 (piroxicam) sólo se han descrito en casos de carcinoma mamario inflamatorio como parte de un tratamiento multiterapéutico para mejorar la calidad de vida y aumentar la tasa de supervivencia en comparación con la quimioterapia sola. El piroxicam u otros AINE también pueden ser útiles para otros tipos de neoplasia mamaria. Se necesitan más estudios en otros tumores mamarios caninos antes de poder recomendar de forma rutinaria el uso de inhibidores de la COX-2 como terapia adyuvante

Se cree que la desmopresina (1 mcg/kg de desmopresina IV 30 minutos antes de la cirugía y 24 horas después de la misma), minimiza la propagación y la supervivencia de las células cancerosas mamarias residuales.

El tamoxifeno y los antagonistas hormonales relacionados se utilizan habitualmente en mujeres con cáncer de mama, pero sus beneficios no están probados en perros. El tamoxifeno no suele ser tolerado por las perras debido a sus importantes efectos secundarios pro-estrogénicos, como piometra, hinchazón y secreción vulvar, y cambios de comportamiento.

Gatos: En los pacientes felinos suele recomendarse la quimioterapia postoperatoria. La doxorrubicina se utiliza habitualmente en pacientes felinos, aunque existen informes contradictorios sobre su papel en la prolongación de la supervivencia. Muchos carcinomas mamarios felinos expresan la ciclooxigenasa-2 (COX-2), por lo que la inhibición de esta enzima por parte de los AINEs puede ser útil en los gatos. Sin embargo, los AINEs no se han evaluado ampliamente para los tumores mamarios felinos.

TERAPIA DE APOYO

Perro: El carcinoma mamario inflamatorio se asocia a menudo con edema localizado, ulceración y dolor. Los AINE pueden ayudar con el dolor y la inflamación, además de tener efectos antitumorales. Pueden ser necesarios analgésicos adicionales en casos graves o con metástasis óseas. En el caso de los tumores mamarios ulcerados, pueden estar indicados los antibióticos para la infección bacteriana secundaria.

Gato: Se necesita una analgesia adecuada para los gatos que se someten a una mastectomía radical en cadena. En combinación con la analgesia sistémica, la infiltración de la herida quirúrgica con bupivacaína antes del cierre de la herida parece disminuir el dolor en el postoperatorio inmediato después de la mastectomía radical bilateral. Algunos autores prefieren colocar un catéter permanente que permita la administración de bupivacaína cada 4 horas durante 24-48 horas en el postoperatorio. Los analgésicos (por ejemplo, AINE, opioides) también pueden ser necesarios para las gatas con tumores grandes, voluminosos y ulcerados o con metástasis óseas dolorosas. En el caso de los tumores mamarios ulcerados, pueden estar indicados los antibióticos para la infección bacteriana secundaria.

SEGUIMIENTO

Tras la extirpación quirúrgica, se recomiendan radiografías torácicas (3 vistas) y una posible ecografía abdominal cada 3 meses durante el primer año y cada 4-6 meses después. Para los animales tratados con quimioterapia, el protocolo de quimioterapia dicta la frecuencia de seguimiento. En cada tratamiento de quimioterapia deben realizarse una exploración física, y análisis sanguíneos como hemograma y perfil bioquímico.  

PRONÓSTICO

Perro: Los perros que tienen tumores mamarios con un diámetro <3 cm sobreviven más tiempo que aquellos cuyos tumores son más grandes. Los tumores bien diferenciados (de bajo grado) tienen un mejor desenlace que los mal diferenciados (de alto grado). Además del grado, hay otras características histológicas asociadas a un pronóstico más reservado como la invasión vascular, la invasión del estroma y un alto índice AgNOR .

El pronóstico empeora a medida que avanza el estadio de la enfermedad. Los perros con enfermedad localizada obtienen mejores resultados que los que tienen metástasis en los ganglios linfáticos (estadio IV de la enfermedad), y ambos grupos obtienen mejores resultados que los perros con metástasis a distancia (estadio V de la enfermedad).

Los perros con las formas más comunes de carcinoma mamario suelen tener un mejor pronóstico que los que tienen sarcoma mamario o carcinoma mamario inflamatorio..

Gatos: Los tumores malignos suelen crecer rápidamente y se reportan metástasis en el 50-90% de los pacientes. Los lugares más frecuentes de metástasis incluyen los ganglios linfáticos regionales y los pulmones. Las metástasis hepáticas y pleurales también son comunes. También se ha informado de metástasis en las glándulas suprarrenales, el diafragma, los riñones, el bazo, el cerebro y los huesos.

El pronóstico de las gatas con neoplasia mamaria metastásica es muy pobre. La metástasis pulmonar es la causa más común de muertes relacionadas con el carcinoma mamario.

El tamaño del tumor afecta al pronóstico. Las gatas operadas de tumores mamarios con un volumen ≤8 cm3 tienen un MST de 4,5 años, comparado con 2 años para las que tienen un volumen tumoral de 9-27 cm3 y 6 meses para los tumores >28 cm3.

Los tumores malignos de bajo grado son infrecuentes, pero la mayoría de los gatos (dependiendo del estudio, el 50-100%) con tumores de bajo grado o bien diferenciados sobreviven durante más de 1 año. Sólo el 10% de los gatos con tumores de alto grado están vivos al año después del tratamiento sólo con cirugía.

Los tumores con componentes tanto mioepiteliales como epiteliales (por ejemplo, adenomioepitelioma, carcinoma adenoide quístico, carcinoma mioepitelial bifásico [complejo]) parecen tener un mejor pronóstico a largo plazo en comparación con las neoplasias puramente epiteliales.

ABSTRACTS

Influencia de los factores maternos, anestésicos y quirúrgicos en la supervivencia neonatal tras una cesárea de urgencia en 78 perros: Un estudio retrospectivo (2002 a 2020).

Schmidt K, Feng C, Wu T, Duke-Novakovski T.
Can Vet J. 2021 Sep;62(9):961-968

  • La tasa de mortalidad neonatal (TMN) puede verse afectada por el estado físico de la madre, la anestesia y la incisión uterina o la extracción en bloque del neonato.
  • En este estudio, se revisaron los informes de 78 perras que ingresaron para cesárea de urgencia y se evaluó la asociación de los factores seleccionados con el número de cachorros muertos en el momento del alta hospitalaria. Los datos obtenidos en el momento del ingreso incluían: edad, tamaño corporal pequeño o grande, temperatura rectal, hematocrito, proteínas totales en suero, urea en sangre, glucosa, cachorro en el canal pélvico y frecuencia cardíaca. Se evaluaron asociaciones entre las variables, administración de opioides, propofol, alfaxalona, isoflurano y sevoflurano, y los tiempos de anestesia/cirugía y la técnica quirúrgica.
  • Hubo 238 cachorros vivos y 38 perras tuvieron 58 cachorros muertos; la TMN fue del 19,6%. La mortalidad se asoció a la presencia de los cachorros en el canal pélvico (P = 0,003) y a la duración de la anestesia > 80 minutos (P = 0,029). La edad > 8 años (P = 0,054) y el tiempo de inducción hasta el inicio de la cirugía > 30 minutos (P = 0,17) podrían estar asociados a la mortalidad.
  • Los resultados sugieren que, frente a una distocia obstructiva, realizar la cesárea en el momento oportuno y de forma expeditiva y un tiempo de inducción hasta el inicio de la cirugía < 30 minutos son importantes para la supervivencia de los cachorros.
ABSTRACTS

Efecto a largo plazo del tratamiento repetido con acetato de deslorelina en perras para el control de la reproducción.

Sp B, J P, Mp K, Im R.
Theriogenology. 2021 Jul 26;173:73-82

  • Los análogos de la hormona liberadora de gonadotropina (GnRH) de acción prolongada, se han utilizado fuera de etiqueta para suprimir el celo en perras predispuestas a los efectos secundarios de la esterilización.
  • En este estudio se evaluaron los datos sobre la salud de los últimos 12 años de perras sin tratamiento previo con progestágenos que recibieron acetato de deslorelina (DA) para suprimir el celo por primera vez antes de los 4,5 años de edad. La población del estudio incluyó 32 perras con propietario tratadas repetidamente con implantes de 4,7 mg o 9,4 mg de DA durante un periodo de 5,3 ± 3,4 años (rango 0,5-11,3 años). Mediante un cuestionario, se valoró la información de seguimiento relativa a los efectos secundarios inmediatos de la DA que se produjeron en los cinco meses siguientes al primer tratamiento con DA (n = 23), así como los efectos secundarios a largo plazo de la supresión gonadal sostenida que se produjeron después de cinco meses hasta tres años (n = 2), de tres años hasta cinco años (n = 2) o más de cinco años (n = 8).
  • El tratamiento se consideró exitoso, es decir, no se habían producido efectos secundarios importantes que requirieran tratamiento médico, en 26 de 32 (81 %) perras. En las seis perras restantes, los siguientes efectos secundarios importantes llevaron a la interrupción del tratamiento: incontinencia urinaria persistente (n = 1), celo inducido recurrente (n = 1), enfermedad uterina (n = 3) y/o tumor ovárico (n = 3). Las perras se recuperaron completamente tras la esterilización quirúrgica y/o la retirada del implante DA. Los efectos secundarios menores que no requirieron terapia ni afectaron al bienestar de los animales incluyeron cambios de peso corporal (n = 18), cambios sutiles de comportamiento (n = 13), celo inducido (n = 12), cambios en el pelaje (n = 11), pseudociesis (n = 6), incontinencia urinaria transitoria (n = 4), y/o engrosamiento temporal de la pared uterina con poco contenido anecogénico (n = 2).
  • Para valorar una posible relación causal entre los efectos secundarios adversos y el tratamiento con DA se deberían realizar otros estudios entre grupos de perras tratadas con GnRH, intactas y esterilizadas, de razas y edades similares. No obstante, la aplicación de DA antes de los 4,5 años de edad puede ser un medio para posponer la esterilización quirúrgica durante varios años en razas con alto riesgo de desarrollar incontinencia urinaria. Es importante que, antes de utilizar la DA en las perras, los propietarios deben estar completamente informados de los posibles efectos secundarios.
ABSTRACTS

La privación de estrógenos induce una alteración del perfil lipídico pero no una disfunción cardíaca en perras ovariohisterectomizadas.

Boonyapakorn C, Punyapornwithaya V, Sawatphakdee G, Poolsawat N, Pongkan W.
Pol J Vet Sci. 2020 Dec;23(4):521-528

  • Estudios en medicina humana han demostrado que, además de su relación con el sistema reproductor, los estrógenos también tienen efectos cardioprotectores.
  • El objetivo del estudio era valorar si las perras ovario histerectomizadas (OVH) tendrían una mayor incidencia de disfunción cardíaca y deterioro de los perfiles lipídicos en comparación con las perras intactas.
  • Se incluyeron 30 perras sanas y se dividieron en dos grupos, 15 perras intactas y 15 perras OVH. Todas las perras fueron sometidas a un examen físico, extracción de sangre para la medición del perfil lipídico, radiografía torácica, electrocardiografía y ecocardiografía.
  • La exploración física, los parámetros electrocardiográficos, el tamaño del corazón y la función cardíaca en las perras con OVH no eran diferentes en comparación con las hembras intactas. Sin embargo, en las perras con OVH, los niveles de triglicéridos y de lipoproteínas de muy baja densidad estaban aumentados, mientras que los de lipoproteínas de alta densidad estaban significativamente disminuidos en comparación con las perras intactas (P〈0,05). Las diferencias entre los grupos en el colesterol total y la lipoproteína de baja densidad no alcanzaron significación estadística.
  • Los autores concluyen que la privación de estrógenos en las perras puede inducir un deterioro del perfil lipídico, pero no del rendimiento cardíaco 1 año después de una ovariohisterectomía.

 

ABSTRACTS

Asociación entre el peso al nacer y el riesgo de sobrepeso en la edad adulta en perros labradores.

Mugnier A, Morin A, Cellard F, Devaux L, Delmas M, Adib-Lesaux A, Flanagan J, Laxalde J, Chastant S, Grellet A
PLoS One. 2020 Dec 10;15(12):

  • Varios estudios realizados en humanos indican que un peso bajo al nacer predispone a los individuos a padecer obesidad en su vida posterior. A pesar del constante aumento de la prevalencia de la obesidad en la población canina y de las importantes consecuencias para la salud de este fenómeno, se han realizado pocas investigaciones sobre la asociación entre el peso al nacer y el desarrollo del sobrepeso en perros.
  • El objetivo de este estudio era examinar la asociación entre el peso al nacer, y algunas otras características neonatales, y el sobrepeso en la edad adulta en una población de perros labradores de raza pura.
  • Se recogió información sobre el sexo, la edad, el estado de esterilización, el peso al nacer y las tasas de crecimiento (entre 0 y 2 días y entre 2 y 15 días de edad) en 93 perros labradores criados en condiciones ambientales similares hasta los dos meses de edad. Se registraron las puntuaciones de la condición corporal (BCS, escala de 1 a 9) de estos perros cuando ya fueron adultos, y se clasificó como sobrepeso una BCS igual o superior a 6. Los perros se dividieron en dos grupos en función de la mediana del peso al nacer de la población: inferior a la mediana (LTM) y superior a la mediana (HTM). Se analizaron las asociaciones entre las características generales de los perros (sexo, edad, estado de esterilización), los parámetros de los primeros años de vida (peso al nacer, tasas de crecimiento) y el sobrepeso en la edad adulta.
  • El peso al nacer fue el único parámetro de las primeras etapas de la vida que se asoció con el sobrepeso (valor p = 0,032) en edad adulta. La prevalencia de sobrepeso fue del 70% entre los perros con peso al nacer LTM frente al 47% en los perros nacidos con peso al nacer HTM. El sobrepeso también se asoció con la edad y el estado de esterilización (valor p = 0,029 y 0,005 respectivamente).
  • Los resultados del estudio sugieren que, al igual que en los humanos, los perros con los pesos más bajos al nacer tienen más probabilidades de tener sobrepeso en la edad adulta. Se necesitarían más estudios para profundizar en esta relación y explorar los mecanismos subyacentes. Un objetivo posterior podría ser identificar estrategias preventivas, como un programa de nutrición temprana adaptado para los individuos de riesgo.
ABSTRACTS

Prevalencia de patologías uterinas subclínicas diagnosticadas por biopsia y hallazgos citológicos y bacteriológicos en perras cíclicas.

Bukowska B, Jurczak A, Tobolski D, Janowski T.
Pol J Vet Sci. 2020 Dec;23(4):595-603

  • Los objetivos de este estudio eran 1) determinar el estado de salud del endometrio en diferentes fases del ciclo estral comparando los hallazgos citológicos, bacteriológicos y de biopsia uterina en perras clínicamente sanas, y 2) establecer un patrón citológico de corte para el endometrio canino sano y no sano, centrándose en la endometritis.
  • Se incluyeron 45 perras en diferentes fases del ciclo estral que se dividieron en los siguientes grupos: anestro (grupo I, n=15), celo (pro-estro (n=7) o estro (n=8); grupo II, n=15) y metaestro (grupo III, n=15). Además, todas las perras se agruparon según su edad: menores de 5 años (n=35) y mayores de 5 años (n=10). El estado del endometrio se evaluó mediante muestras citológicas, bacteriológicas y biopsias obtenidas tras la ovariohisterectomía.
  • La principal patología uterina diagnosticada por biopsia fue la endometritis, ya que el 40%-66% de las perras, independientemente del grupo en que estaban clasificadas, desarrollaron esta condición. No se encontraron diferencias significativas entre los grupos según la fase de ciclo (p>0,05). Por el contrario, se encontraron diferencias significativas en los grupos de edad; la prevalencia de endometritis fue mayor en las perras de mayor edad (p=0,0019). La prevalencia general de la hiperplasia endometrial quística (HCE) y del endometrio normal (EN) fue menor (6,7-26,7% vs 26,7-53,3%) en todos los grupos, y no se encontraron diferencias estadísticamente significativas entre ciertos grupos (p>0,05). El porcentaje de neutrófilos en la citología endometrial fue generalmente bajo (〈 2%) y no difirió significativamente entre los grupos (p=0,142). En general, se encontró un bajo grado de correlación entre los resultados del diagnóstico por citología endometrial y la biopsia (Coeficiente Kappa= 0,046). Se encontraron resultados bacteriológicos positivos en aproximadamente el 50% de las perras, independientemente de la fase del ciclo y del estado de salud del endometrio. No se encontró correlación entre los hallazgos bacteriológicos e histopatológicos (p=0,883).
  • Los resultados de este estudio indican que la citología uterina no es un método de diagnóstico fiable para detectar las patologías uterinas inflamatorias y degenerativas subclínicas en las perras cíclicas.
ABSTRACTS

Estudio retrospectivo sobre la aparición de anticuerpos contra Coxiella burnetii en perros de Italia central.

Ebani VV
Pathogens. 2020 Dec 20;9(12):1068

  • Coxiella burnetii, causa de infección en el ser humano y en varias especies animales, se transmite por inhalación y vía oral, pero también por picadura de garrapata. Su propagación en rumiantes ha sido considerablemente investigada, mientras que los datos sobre la aparición de esta infección en perros son escasos.
  • En este estudio retrospectivo, se analizaron muestras de suero sanguíneo de 516 perros mediante inmunofluorescencia indirecta para detectar anticuerpos contra C. burnetii;
  • Un total de 42 (8,13%) perros fueron positivos con títulos que oscilaban entre 1:64 y 1:512. Las mayores seroprevalencias se detectaron en perros de más de 5 años, empleados en la actividad cinegética y que vivían en un entorno periurbano/rural.
  • El estudio concluye que en perras con trastornos reproductivos se debería realizar siempre el abordaje diagnóstico de la infección por C. burnetii. Además, en vista de la importancia zoonótica de esta infección, los perros asintomáticos expuestos a las picaduras de garrapatas y/o al contacto con animales de granja infectados también deberían ser examinados.
ABSTRACTS

Efectos de dos dietas comerciales sobre varios parámetros reproductivos en perras, desde el ciclo estral hasta el parto.

Orlandi R, Vallesi E, Calabrò S, Vastolo A, Musco N, Troisi A, Polisca A, Lombardi P, Cutrignelli MI.
Animals (Basel). 2020 Dec 25;11

  • El estrecho vínculo entre la gestión de la nutrición y la eficiencia reproductiva, aunque es bien conocido, se dispone de muy pocos datos sobre este tema en perros.
  • El objetivo de este estudio era comparar el efecto de dos dietas diferentes sobre el período folicular y la gestación en perras.
  • Se reclutaron dieciocho perras pluríparas de tamaño medio y grande, que se dividieron en dos grupos, grupo control (CTR) y grupo experimental (EX) y se alimentaron, respectivamente, con una dieta de croquetas comercial (CTR: harina de aves, arroz, maíz, grasa de ave, harina de pescado, pulpa de remolacha, aceite de pescado, aceite de semillas, cloruro de sodio y Saccharomyces cerevisiae deshidratado. EM 16,47 Mj/kg MS)  y otra especialmente formulada (EX: harina de aves, espelta, avena, patata, harina de pescado, proteína de pescado hidrolizada, pulpa de remolacha, huevos deshidratados, aceite de pescado, semillas de lino, carbonato de calcio, fosfato monocálcico, cloruro de potasio, psilio, MOS, cloruro de sodio y Saccharomyces cerevisiae deshidratado. EM 17,04 Mj/kg MS) desde dos meses antes del esperado inicio del proestro hasta el final del ensayo.  Ambas dietas se complementaron con una mezcla de vitaminas y microminerales en proporción a sus niveles energéticos específicos. Además, ambas dietas se complementaron con diferentes niveles de folato, y ácidos grasos EPA y DHA
  • Se pudo observar cómo el grupo EX tuvo una mejor presentación clínica de la fase de estro, un mayor número de folículos ováricos (p < 0,05), un menor porcentaje de reabsorción fetal (p < 0,05), y un menor stress oxidativo, según el test d-ROMs (p < 0,01), en el momento del diagnóstico del embarazo en comparación con el grupo CTR. Además, el grupo EX mostró una menor tasa de reabsorción fetal y un mayor tamaño de la camada (p < 0,05).
  • Los resultados de este estudio ponen de manifiesto cómo una dieta caracterizada por un alto contenido en proteínas y grasas y más rica en ácidos grasos esenciales puede mejorar el rendimiento reproductivo de las perras.