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Urología

PATOLOGÍAS

Uroloitiasis por Oxalato Cálcico

Los urolitos de oxalato de calcio suelen estar compuestos al 100% por oxalato de calcio, aunque algunos contienen algunas cantidades de fosfato o carbonato de calcio. El oxalato de calcio puede encontrarse en dos formas cristalinas, oxalato de calcio monohidrato y oxalato de calcio dihidrato.

Prevalencia

  • Junto con los urolitos de estruvita, los de oxalato cálcico son uno de los más comunes en perros y gatos.
  • En varios informes, los urolitos de oxalato cálcico representan el 42% de 25.499 y el 44,5% de 468 urolitos caninos. El porcentaje de envíos de oxalato cálcico de perros al Minnesota Urolith Center aumentó del 5% en 1981 al 41% en 2007. La proporción de envíos de urolitos de oxalato cálcico en perros aumentó en 2009 y 2010 en comparación con 1999 y 2000 en todos los continentes excepto en Europa. Según varios informes, los urolitos de oxalato cálcico representan entre el 38,7 y el 51,4% de los envíos de urolitos en felinos. La prevalencia de los urolitos de oxalato cálcico en los gatos ha aumentado drásticamente desde la década de 1980. Entre 1981 y 2004, la frecuencia de envíos de urolitos de oxalato de calcio felinos al Minnesota Urolith Center aumentó más de 50 veces.

Etiología

  • Se han identificado numerosos factores de riesgo para el desarrollo de la urolitiasis de oxalato cálcico. Los pacientes que forman urolitos de oxalato cálcico tienen una mayor excreción urinaria de calcio (hipercalciuria) y oxalato (hiperoxaluria).
  • La hipercalciuria puede producirse por diversos mecanismos como la hipercalcemia sérica, el aumento de la absorción intestinal de calcio, la alteración de la reabsorción tubular renal de calcio y el aumento de la desmineralización ósea. La hipercalciuria se ha asociado a diversos trastornos en perros y gatos, como el hiperadrenocorticismo, el uso de glucocorticoides exógenos, el hiperparatiroidismo primario o secundario, la neoplasia u otros trastornos que pueden provocar hipercalcemia.
  • Un estudio de razas caninas con predisposición a la formación de oxalato de calcio (por ejemplo, schnauzer miniatura, bichon frise, shih tzu) mostró que las relaciones calcio:creatinina en la orina eran mayores en los perros con antecedentes de urolitos en comparación con los controles. También se cree que la hiperoxaluria está implicada en la formación de cristales de oxalato de calcio y urolitos.
  • El oxalato urinario se deriva de la producción endógena en el hígado a partir del metabolismo del ácido ascórbico, el glioxilato y la glicina. Las fuentes de proteínas de la dieta también aportan aminoácidos que se metabolizan en oxalato. La absorción intestinal excesiva de oxalato por una deficiencia de Oxalobacter formigenes puede estar implicada en la hiperoxaluria. O. formigenes forma parte de la flora entérica normal y degrada el oxalato en el tracto intestinal. Existen estudios que describen que la microbiota fecal de los perros con urolitos de oxalato cálcico difiere de la de los perros sin urolitos de oxalato cálcico.
  • Sin embargo, otros estudios ponen en duda el papel de la hiperoxaluria (en ciertas razas caninas) en base a que la relación oxalato:creatinina en orina no era diferente en los perros con urolitos de oxalato cálcico en comparación con los controles emparejados por raza. Los gatos con urolitos de oxalato cálcico excretan cantidades similares de oxalato en la orina que los gatos sin urolitos.
  • Los factores dietéticos también pueden conducir a una mayor formación de urolitos de oxalato de calcio. En diversos estudios, los perros con urolitos de oxalato cálcico fueron alimentados con dietas más bajas en proteínas, grasas, sodio, calcio, fósforo, humedad, magnesio, potasio y cloruro en comparación con los pacientes sin urolitos de oxalato cálcico. Las dietas más ricas en carbohidratos se han asociado a un mayor riesgo de formación de urolitos de oxalato cálcico en perros. En el gato la influencia de la dieta en la formación de urolitos no está bien definida. Se ha demostrado que la obesidad es un factor de riesgo para la formación de urolitos de oxalato cálcico en perros y gatos.
  • Existen unas razas más predispuestas
  • Gatos: Birmano, Devon rex, Doméstico de pelo largo, Himalayo, Persa, Ragdoll, Siamés, Tonkinés
  • Perros: Bichon fries, Cairn terrier, Chihuahua, Lhasa apso, Maltés, Caniche miniature, Schnauzer miniature, Pomerania, Caniche, Shih tzu, Yorkshire terrier
  • También son más frecuentes animales maduros y de mediana edad, tanto en perro como en gato

Diagnóstico

Hallazgos de la historia/examen físico:

Algunos pacientes con urolitiasis de oxalato cálcico son asintomáticos. Los signos más comunes son los del tracto urinario inferior y pueden incluir hematuria, disuria, estranguria, polaquiuria e incontinencia urinaria. Otras anomalías podrían reflejar otra enfermedad subyacente (por ejemplo, hipercalcemia, hiperadrenocorticismo). En los animales con obstrucción uretral pueden aparecer signos clínicos asociados más graves (por ejemplo, vómitos, depresión, dolor abdominal, bradicardia, arritmias cardíacas). Pueden presentarse signos clínicos de enfermedad renal en pacientes con nefro o ureterolitiasis.

Análisis bioquímica sanguínea:

 Aproximadamente el 25-30% de los gatos con urolitos de oxalato cálcico son hipercalcémicos. La hipercalcemia idiopática es la causa más común. Aproximadamente el 4% de los perros con urolitos de oxalato cálcico son hipercalcémicos, siendo el hiperparatiroidismo primario la causa más común. Puede haber azotemia renal con nefro o ureterolitiasis.

Análisis de orina:

Las anomalías pueden incluir hematuria, piuria, proteinuria y bacteriuria. Los cristales de oxalato de calcio están presentes en la orina de aproximadamente el 50% de los animales con urolitos de oxalato de calcio. Los cristales de oxalato de calcio y los urolitos tienden a formarse en orinas ácidas o neutras. Los cristales de oxalato cálcico suelen aparecer como envolturas cuadradas en la forma de cristal dihidratado o como formas de mancuernas o piquetes en la forma monohidratada.

Cultivo de orina:

Se debe realizar un cultivo de orina para determinar si existe una infección secundaria del tracto urinario.

Índice de riesgo de oxalato cálcico: La evaluación del CORI puede ser útil para predecir qué pacientes son más propensos a formar urolitos de oxalato cálcico.

Imágenes abdominales:

Los urolitos de oxalato cálcico son entre moderada a marcadamente radiopacos. Pueden presentarse como cálculos únicos o múltiples. Los urolitos de oxalato cálcico se encuentran con más frecuencia en la vejiga urinaria y la uretra que en el uréter y la pelvis renal. Sin embargo, los urolitos de oxalato cálcico son la forma más común de nefrolitos y ureterolitos, especialmente en gatos. Los urolitos pequeños pueden no detectarse en las radiografías de screening siendo la tasa de fracaso entre 2 y 27% a en la detección de urolitos en estas radiografías. La ecografía abdominal o la radiografía de contraste pueden ser útiles para visualizar algunos urolitos.

Cistoscopia:

La cistoscopia puede utilizarse para visualizar los urolitos en el tracto urinario inferior de las gatas.

Análisis mineral de los urolitos:

El análisis mineral cuantitativo se utiliza para confirmar la composición de los urolitos extraídos quirúrgicamente. Los urolitos no deben colocarse en formol cuando se envían a los laboratorios, ya que esto puede llevar a un diagnóstico erróneo de la composición mineral

Diagnóstico diferencial:

Cistitis: bacteriana, idiopática felina. Otros tipos de urolitos: estruvita, cistina, sílice, urato, xantina, sangre seca solidificada. Uretritis. Neoplasia vesical y uretral. Traumatismo del tracto urinario

Tratamiento / Manejo

  • Los urolitos de oxalato de calcio no se pueden disolver médicamente, por lo que deben eliminarse físicamente. Los urolitos pequeños pueden eliminar mediante urohidropropulsión miccional, induciendo la micción y llevando a los urolitos a pasar a través de la uretra con la orina que se evacúa. La vejiga urinaria se distiende con una solución salina estéril, ya sea mediante cistoscopia o cateterismo uretral. El paciente se coloca en posición vertical de modo que la columna vertebral esté 25° caudal a una línea perpendicular a efectos de la fuerza de la gravedad. Se agita la vejiga para permitir que los urolitos caigan en el trígono vesical y, a continuación, se exprime la vejiga para favorecer la evacuación de los urolitos. El proceso se repite hasta que no se observan urolitos en las imágenes (cistoscopia, ultrasonografía, radiografía). Aunque la anestesia o la sedación no suelen ser necesarias, sí pueden ser útiles para realizar el procedimiento. Los urolitos de menos de 5 mm suelen poder extraerse mediante urohidropropulsión miccional en las gatas, mientras que en machos sólo se pueden extraer los de menos de 1 mm.
  • También puede realizarse la extracción cistoscópica de pequeños urolitos o fragmentos de urolitos. Se utiliza una cesta de urolitos para atrapar los urolitos que son más pequeños que el diámetro de la uretra distendida.
  • La litotricia con láser consiste en colocar un láser en contacto directo con los urolitos (mediante cistoscopia) para su fragmentación. Los trozos fragmentados se extraen entonces mediante cistoscopia o urohidropropulsión miccional. La litotricia con láser tiene una tasa de éxito del 83-100% en perros y gatos hembra y no se utiliza en los gatos machos.
  • También puede considerarse la extracción quirúrgica mediante una cistotomía (por ejemplo, mediante incisión abdominal, asistida por laparoscopia), ureterotomía o uretrotomía. Las complicaciones de la cistotomía son infrecuentes, pero la ureterotomía y la uretrotomía tienen más complicaciones potenciales (por ejemplo, formación de estenosis, hemorragia, fuga de orina, dehiscencia quirúrgica).
  • Los diuréticos tiazídicos (p. ej. Hidroclorotiazida 1 mg/kg PO q 12 horas) han demostrado disminuir la excreción de calcio en la orina en gatos sanos, pero no se sabe si son beneficiosos para reducir el riesgo de urolitiasis por oxalato cálcico y además están contraindicados en gatos con hipercalcemia.
  • Las enfermedades subyacentes que contribuyen a aumentar el riesgo de urolitiasis por oxalato cálcico se pueden tratar. Entre el 20 y el 35% de los gatos con urolitiasis de oxalato cálcico tienen hipercalcemia, y suele ser idiopática. En un estudio, la prednisona oral (10 mg PO q 24 hrs) hrs) no causó hipercalciuria ni hiperoxaluria en gatos normales, pero se desconoce si este hallazgo puede extrapolarse a los gatos con hipercalcemia.

Seguimiento y manejo

  • Los urolitos de oxalato cálcico tienen una alta tasa de recurrencia. Se deben hacer análisis de orina seriados, con examen del sedimento urinario, para asegurar que se consigue el pH deseado de 7,5-8,0 y una gravedad específica de la orina de <1,030. Las radiografías abdominales se evalúan cada 6 meses como parte del control rutinario de las recidivas.                   

Medidas preventivas

  • En gatos los urolitos de oxalato cálcico pueden reaparecer, por lo que están justificadas las medidas preventivas. El tratamiento dietético se recomienda con frecuencia en los gatos, aunque su eficacia es incierta. En los perros, los factores dietéticos asociados a un menor riesgo de urolitiasis de oxalato cálcico incluyen un aumento del agua, las proteínas, el calcio, el fósforo, el magnesio, el sodio, el potasio y el cloruro en la dieta, mientras que el aumento de los carbohidratos en la dieta, la restricción del fósforo y las dietas acidificantes se asocian a un mayor riesgo.
  • El aumento de la ingesta de agua es un componente importante de la prevención de los urolitos de oxalato de calcio.

 

 

 

 

PATOLOGÍAS

Urolitiasis por estruvita

INTRODUCCION

La urolitiasis de estruvita es uno de los urolitos más comunes en perros y gatos. Los cálculos de estruvita suelen estar compuestos al 100% por fosfato amónico de magnesio hexahidratado. Los urolitos de estruvita aparecen con mayor frecuencia en la vejiga urinaria y la uretra, y solo alrededor del 5% se encuentran en el tracto urinario superior.

1.- Urolitos inducidos por infección

En perros, la mayoría de los urolitos de estruvita están causados por una infección del tracto urinario (ITU) con un microorganismo productor de ureasa, siendo los microbios más comunes Staphylococcus spp., seguidos de Proteus spp. y otras bacterias productoras de ureasa menos comunes como son Pseudomonas spp.

La ureasa producida por estas bacterias descompone la urea (muy abundante en la orina) en amonio y bicarbonato.

El amonio se combina con el magnesio y el fosfato en la orina para formar cristales de fosfato de magnesio hexahidratado (estruvita). El bicarbonato aumenta el pH de la orina y hace que los cristales de estruvita sean menos solubles. El amonio daña el revestimiento de glicosaminoglicanos del urotelio y permite que los cristales de estruvita y las bacterias se adhieran al urotelio. Los cristales de estruvita adheridos se agregan y forman urolitos. Las bacterias van quedando atrapadas dentro de las capas del urolito de estruvita en crecimiento.

2.- Urolitos de estruvita estériles:

Este tipo de urolitiasis de estruvita es poco frecuente en los perros, pero no inexistente. Al contrario, en gatos la mayoría de los urolitos de estruvita encontrados se consideran estériles y no están causados por ITU por bacterias productoras de ureasa. Los urolitos de estruvita inducidos por infecciones son más probables en gatos de edad avanzada y en gatitos. Los gatos senior (>10 años) pueden ser más propensos a padecer urolitos de estruvita inducidos por infecciones, ya que tienen un mayor riesgo de padecer ITU en comparación con los gatos adultos jóvenes. No se ha observado ninguna predisposición por sexo o raza. Se ha informado de que la edad media es de 8 años. La etiología exacta de la urolitiasis de estruvita estéril en los gatos no es del todo conocida, pero se han descrito algunos factores de predisposición como la orina alcalina, los niveles elevados de magnesio y fósforo en la orina, la orina muy concentrada, los antecedentes familiares de urolitos de estruvita y la acidosis tubular renal distal.

Junto con los urolitos de oxalato de calcio, los urolitos de estruvita son uno de los urolitos más comunes aislados de los gatos. Los urolitos de estruvita representaron el 43% de los urolitos felinos enviados al Minnesota Urolith Center entre 1981 y 2007. Otros informes muestran una incidencia similar en los gatos. El número de urolitos de estruvita en gatos disminuyó durante un período de 10 años (1998-2008) en un estudio de Canadá. Otros laboratorios han informado de un aumento reciente de envíos de estruvita felina en comparación con la década de 1990.

SIGNOS CLINICOS

Algunos pacientes con urolitiasis de estruvita son asintomáticos. Los signos del tracto urinario inferior son las anomalías clínicas más comunes. Puede haber hematuria, polaquiuria, estranguria, incontinencia urinaria y disuria. Si se produce una obstrucción uretral secundaria a la urolitiasis de estruvita, los signos son más graves y pueden incluir vómitos, deshidratación, letargo, depresión, dolor abdominal y arritmias cardíacas.

DIAGNOSTICO

Hallazgos de la historia/examen físico

Algunos pacientes con urolitiasis de estruvita son asintomáticos. Las anomalías más comunes son los signos del tracto urinario inferior e incluyen hematuria, disuria, polaquiuria, estranguria e incontinencia urinaria. Cuando ocasionalmente los urolitos de estruvita se localizan en la uretra pueden provocar una obstrucción uretral, provocando trastornos más graves, como vómitos, dolor abdominal, deshidratación, depresión, arritmias cardíacas y colapso.

Análisis de orina

Los cristales de estruvita tienen una apariencia de tapa de ataúd. La cristaluria de estruvita es común con la urolitiasis de estruvita. Sin embargo, hasta el 50% de las muestras de orina de perros normales pueden contener cristales de estruvita, por lo que la presencia de cristales de estruvita no indica necesariamente una urolitiasis de estruvita. Los cristales de estruvita también pueden formarse después de la recogida de una muestra de orina cuando ésta se enfría por debajo de la temperatura corporal. Los cristales de estruvita tienden a formarse en la orina alcalina. Otras anomalías que pueden observarse en el análisis de orina son hematuria, proteinuria, piuria y bacteriuria. Dado que la mayoría de los urolitos de estruvita en perros y algunos en gatos son inducidos por infecciones, se recomienda realizar un cultivo de orina.

Radiografía abdominal/Ultrasonografía:

Los urolitos de estruvita son de moderada a marcadamente radiopacos, pueden existir como cálculos únicos o múltiples y se encuentran con mayor frecuencia en la vejiga urinaria y la uretra. Raramente se encuentran en el uréter o en la pelvis renal. Los urolitos pequeños de estruvita pueden no detectarse en las radiografías de screening. La tasa de fracaso en la detección de urolitos en las radiografías de screening oscila entre el 2 y el 27%. La ecografía abdominal o la radiografía de contraste pueden ser útiles para visualizar algunos urolitos.

Cistoscopia: La cistoscopia puede utilizarse para visualizar los urolitos de estruvita en el tracto urinario inferior.

Análisis mineral de los urolitos:

El análisis mineral cuantitativo se utiliza para confirmar la composición de los urolitos extraídos. Los urolitos no deben colocarse en formol cuando se envían a los laboratorios, ya que esto puede conducir a un diagnóstico erróneo de la composición mineral.

Cultivo del urolito:

Los urolitos extraídos en el momento de la cirugía pueden someterse a un cultivo, especialmente si el cultivo de orina fue negativo. En un estudio, el 18% de los casos con cultivos de orina negativos tenían cultivos de urolitos positivos. Se puede cultivar el núcleo del urolito o el material lavado sobre el urolito 1-4 veces.

Diagnóstico diferencial

Cistitis: bacteriana, idiopática felina

Otros tipos de urolitos: oxalato de calcio, cistina, sílice, urato, xantina, sangre seca solidificada

Uretritis

Neoplasia de la vejiga urinaria y de la uretra

Traumatismos del tracto urinario

TERAPIA ESPECÍFICA

Disolución médica

Los urolitos de estruvita inducidos por la infección son modificables para la disolución médica con dieta calculolítica y terapia antimicrobiana.

La terapia antimicrobiana es esencial para el tratamiento de los urolitos de estruvita inducidos por la infección, pero no es necesaria para los urolitos de estruvita estériles. Los urolitos de estruvita inducidos por la infección son menos comunes en los gatos que los urolitos estériles. La terapia antibiótica debe basarse en los resultados del cultivo de orina y las pruebas de sensibilidad antimicrobiana. A medida que se disuelven las capas externas de los urolitos de estruvita, se liberan las bacterias que estaban atrapadas en el interior del cálculo. Los antibióticos deben administrarse durante todo el tiempo de disolución médica, y si no se administran antibióticos durante un tiempo suficiente, el tratamiento fracasa. Los urolitos de estruvita inducidos por infecciones suelen estar causados por bacterias productoras de ureasa (por ejemplo, Staphylococcus spp.). En cambio, una ITU causada por bacterias no productoras de ureasa (por ejemplo, E. coli) puede presentar urolitos de estruvita estériles.

Además del tratamiento antimicrobiano, se debe administrar una dieta calculolítica formulada para disolver específicamente los urolitos de estruvita. Los componentes clave de las dietas calculolíticas incluyen la restricción de magnesio y fósforo; la capacidad de acidificar la orina; la disminución de los niveles de proteínas (para reducir las fuentes de urea); y la capacidad de estimular la diuresis.

Los tiempos medios de disolución oscilan entre los 40-50 días

Eliminación física de los urolitos

Para eliminar pequeños urolitos se puede llevar acabo la induciendo la micción por urohidropropulsión para ayudar a los urolitos a pasar por la uretra con la orina miccionada. La vejiga urinaria se distiende con una solución salina estéril, ya sea mediante cistoscopia o cateterismo uretral. El paciente se coloca en posición vertical de modo que la columna vertebral esté 25° caudal a una línea perpendicular a los efectos de la gravedad. Se agita la vejiga para permitir que los urolitos caigan en el trígono vesical, y luego se exprime la vejiga para promover la evacuación de los urolitos. El proceso se repite hasta que no se observen urolitos en las imágenes (es decir, cistoscopia, ultrasonografía, radiografía). La anestesia o la sedación son innecesarias, pero son útiles para realizar el procedimiento. En gatas se pueden extraer urolitos de <5 mm y en gatos machos <1 mm

También puede realizarse la extracción cistoscópica de pequeños urolitos o fragmentos de urolitos. Se utiliza una cesta de urolitos para atrapar los urolitos que son más pequeños que el diámetro de la uretra distendida.

La litotricia láser consiste en colocar un láser específico en contacto directo con los urolitos (mediante cistoscopia) para fragmentarlos. Los trozos fragmentados se extraen después mediante cistoscopia o urohidropropulsión miccional. La litotricia láser tiene una tasa de éxito del 83-100% en gatas. Algunas gatas son demasiado pequeñas para que la litotricia láser tenga éxito. La litotricia láser no se puede realizar en gatos machos.

Puede considerarse la extirpación quirúrgica a través de una cistotomía (por ejemplo, mediante incisión abdominal, asistida por laparoscopia), ureterotomía o uretrotomía. Las complicaciones de la cistotomía son infrecuentes, pero los procedimientos de ureterotomía y uretrotomía tienen potencialmente más complicaciones (por ejemplo, formación de estenosis, hemorragia, fuga de orina, dehiscencia quirúrgica).

La urohidropropulsión retrógrada consiste en expulsar los urolitos de la uretra a la vejiga urinaria. La urohidropropulsión retrógrada no elimina los urolitos, sino que los traslada a la vejiga, donde se pueden eliminar mediante una cistotomía o por disolución médica. Normalmente se requiere anestesia. Si está demasiado distendida, la vejiga urinaria se vacía primero mediante una cistocentesis descompresiva suave para reducir la presión uretral, lo que facilita el movimiento retrógrado de los urolitos. Se coloca un catéter urinario en la uretra distal y se inyecta solución salina estéril (5 mL/kg) en la uretra.

MONITORIZACIÓN, PROGNÓSTICO Y MEDIDAS PREVENTIVAS

Durante el transcurso de la disolución médica, se deben realizar un análisis de orina y un urocultivo 5-7 días después de iniciar la terapia antimicrobiana, y luego cada 4 semanas hasta que la disolución sea completa. En el análisis de orina, el pH de la orina debe estar por debajo de 6,8 y debe desaparecer la cristaluria. Se deberían realizar radiografías de screening cada 4 semanas para determinar si los urolitos están disminuyendo en tamaño y/o número. Se continúa el tratamiento médico de disolución durante al menos 2-4 semanas después de la evidencia radiográfica de disolución para asegurar que todos los cálculos se han disuelto. Las causas más comunes de fracaso del tratamiento médico de disolución suelen ser un tratamiento inadecuado de las ITU, presencia de urolitos de composición mixta o no estruvita, y un mal cumplimiento por parte del propietario.

Después de que los urolitos de estruvita inducidos por la infección se disuelvan médicamente o se eliminen mecánicamente, se realiza un cultivo de orina 5-7 días después de finalizar la terapia antimicrobiana y de nuevo 3-4 semanas después. Es aconsejable monitorizar periódicamente a los gatos que tienen un historial de urolitiasis de estruvita con análisis de orina de evaluación, cultivos de orina e imágenes abdominales.

La medida preventiva más eficaz para los urolitos de estruvita inducidos por la infección es evitar las ITU recurrentes. La prevención de los urolitos de estruvita estériles se realiza principalmente a través de la terapia dietética. Las dietas de prescripción para la prevención de la estruvita suelen ser más bajas en proteínas, fósforo y magnesio. También tienen como objetivo mantener la orina en un pH ácido y promover la diuresis. La administración de una dieta de prevención de estruvita recetada es beneficiosa para reducir la tasa de recurrencia de la urolitiasis de estruvita en los gatos. Fomentar el consumo de agua (por ejemplo, alimentando con una dieta enlatada, añadiendo agua a la comida seca) también es beneficioso.

 

 

ABSTRACTS

Eficacia de la disolución médica de la sospecha de cistolitos de estruvita en perros

Wingert AM, Murray OA, Lulich JP, Hoelmer AM, Merkel LK, Furrow E.
J Vet Intern Med. 2021 Sep 1

  • Aunque habitualmente se recomienda la disolución médica de los urolitos de estruvita, los datos sobre las tasas de éxito y las complicaciones son escasos. 
  • El objetivo de este estudio era evaluar la eficacia de la disolución médica para la sospecha de cistolitos de estruvita en perros. 
  • Se planteó una serie de casos retrospectiva de una sola institución. Se revisaron los informes médicos de los perros con al menos una visita de seguimiento y se identificaron e incluyeron 50 perros con propietario alimentados con una dieta de disolución terapéutica, con o sin administración de antimicrobianos, para el tratamiento de la sospecha de cistolitos de estruvita. Se evaluó el éxito de la disolución, las complicaciones y los posibles predictores del éxito. 
  • Se consiguió la disolución completa de los cistolitos en el 58% (29/50) de los perros en una media de 35 días (rango, 13-167). De los 21 perros sin éxito, 7 tuvieron una disolución parcial, ninguna disolución o un desenlace indeterminado. En el grupo sin éxito los urolitos que contenían >10% de mineral no estruvita eran comunes (11/16 analizados). El diámetro máximo de los urolitos, el número de urolitos y el pH inicial de la orina no difirieron significativamente entre los perros con y sin éxito. La disolución fue más común en los perros que recibieron terapia antimicrobiana (OR = 16,3, intervalo de confianza del 95%: 1,9-787,4, P = 0,002). Se produjeron acontecimientos adversos en 9 perros (18%); las obstrucciones uretrales fueron las más comunes, pero 3 de 4 perros con esta complicación estaban obstruidos en el momento de la presentación, antes del inicio del ensayo. 
  • Los resultados de este estudio apoyan el realizar un ensayo de disolución médica en perros con sospecha de cistolitos de estruvita. Si no se produce una reducción del tamaño o el número de urolitos al cabo de 1 mes, es probable que se trate de una composición no estruvítica, y deberían considerarse intervenciones alternativas. Los perros que presentan obstrucciones uretrales no deberían considerarse candidatos a la disolución médica
ABSTRACTS

Eficacia de la disolución médica de la sospecha de cistolitos de estruvita en perros

Wingert AM, Murray OA, Lulich JP, Hoelmer AM, Merkel LK, Furrow E.
J Vet Intern Med. 2021 Sep 1

  • Aunque habitualmente se recomienda la disolución médica de los urolitos de estruvita, los datos sobre las tasas de éxito y las complicaciones son escasos. 
  • El objetivo de este estudio era evaluar la eficacia de la disolución médica para la sospecha de cistolitos de estruvita en perros. 
  • Se planteó una serie de casos retrospectiva de una sola institución. Se revisaron los informes médicos de los perros con al menos una visita de seguimiento y se identificaron e incluyeron 50 perros con propietario alimentados con una dieta de disolución terapéutica, con o sin administración de antimicrobianos, para el tratamiento de la sospecha de cistolitos de estruvita. Se evaluó el éxito de la disolución, las complicaciones y los posibles predictores del éxito. 
  • Se consiguió la disolución completa de los cistolitos en el 58% (29/50) de los perros en una media de 35 días (rango, 13-167). De los 21 perros sin éxito, 7 tuvieron una disolución parcial, ninguna disolución o un desenlace indeterminado. En el grupo sin éxito los urolitos que contenían >10% de mineral no estruvita eran comunes (11/16 analizados). El diámetro máximo de los urolitos, el número de urolitos y el pH inicial de la orina no difirieron significativamente entre los perros con y sin éxito. La disolución fue más común en los perros que recibieron terapia antimicrobiana (OR = 16,3, intervalo de confianza del 95%: 1,9-787,4, P = 0,002). Se produjeron acontecimientos adversos en 9 perros (18%); las obstrucciones uretrales fueron las más comunes, pero 3 de 4 perros con esta complicación estaban obstruidos en el momento de la presentación, antes del inicio del ensayo. 
  • Los resultados de este estudio apoyan el realizar un ensayo de disolución médica en perros con sospecha de cistolitos de estruvita. Si no se produce una reducción del tamaño o el número de urolitos al cabo de 1 mes, es probable que se trate de una composición no estruvítica, y deberían considerarse intervenciones alternativas. Los perros que presentan obstrucciones uretrales no deberían considerarse candidatos a la disolución médica
ABSTRACTS

Resultados de los cultivos bacterianos urinarios y pruebas de susceptibilidad a los antibióticos de perros y gatos en el Reino Unido.

Fonseca JD, Mavrides DE, Graham PA, McHugh TD.
J Small Anim Pract. 2021 Aug 31

  • Las infecciones bacterianas del tracto urinario son un diagnóstico frecuente en pequeños animales y los antibióticos se administran a menudo de forma empírica. 
  • El objetivo de este estudio era investigar la etiología y la resistencia a los antibióticos de los uropatógenos en perros y gatos en el Reino Unido. 
  • Se trata de un estudio retrospectivo de los resultados de los urocultivos y pruebas de susceptibilidad a los antibióticos por difusión en disco (n=808) procesados en un laboratorio de patología veterinaria entre 2011 y 2012. 
  • Se detectó bacteriuria significativa en el 18,4% de las muestras de perros y en el 10,0% de las de gatos, la mayoría de las cuales (>90%) presentaron un único organismo. La especie bacteriana más prevalente fue Escherichia coli (54,7% y 55,6% de los aislados felinos y caninos, respectivamente), seguida de Proteus mirabilis en las muestras de perros (22,7%) y Enterococcus spp. en las de gatos (23,2%). Aproximadamente un tercio de los aislados de E. coli eran resistentes a la ampicilina, pero la resistencia era mucho menor entre Enterococcus spp. y P. mirabilis. La resistencia a la amoxicilina-ácido clavulánico también parecía estar surgiendo, especialmente en E. coli (casi un 20% de resistencia). En cambio, la resistencia al trimetoprim-sulfametoxazol para los uropatógenos se mantuvo en un porcentaje inferior al 13%, excepto para P. mirabilis (19,4%). En general, las fluoroquinolonas mostraron la mejor actividad in vitro (resistencia mayoritariamente inferior al 10% para la enrofloxacina y la marbofloxacina). 
  • Los resultados de este estudio aportan evidencia de la aparición de resistencias a los antibióticos utilizados habitualmente para tratar las infecciones bacterianas del tracto urinario. Se hace necesario un seguimiento continuado de los patrones de resistencia a los antibióticos en los uropatógenos para evaluar la conveniencia de las recomendaciones sobre el tratamiento empírico de estas infecciones.
ABSTRACTS

Urolitiasis de oxalato cálcico en perros jóvenes

Saver A, Lulich JP, Van Buren S, Furrow E.
Vet Rec. 2021 Aug;189(3):e141

  • Hasta ahora no hay información sobre las características de la urolitiasis de oxalato cálcico de inicio juvenil en perros.
  • En este estudio se analizaron los urolitos de oxalato cálcico enviados al Minnesota Urolith Center entre 2012 y 2016 para identificar los procedentes de perros jóvenes (≤2 años, n = 510) o maduros (7-9 años, n = 39.093). 
  • Se compararon entre grupos la raza, el sexo, el tipo de sal del urolito y la localización del urolito. Entre las razas representadas en ambos grupo, también se compararon el sexo, el tipo de sal del urolito y la localización del urolito.
  • Los Bulldogs franceses (odds ratios [OR] = 14,7, p < 0,001) e ingleses (OR = 14,3, p < 0,001) estaban sobrerrepresentados en los perros jóvenes. Todos los Bulldogs franceses e ingleses jóvenes eran machos. En todas las razas, los perros jóvenes tenían más probabilidades de ser machos (89%, p < 0,001) que los perros maduros (79%). Los perros jóvenes también eran más propensos a formar cálculos dihidrato en comparación con los perros maduros (33% frente al 14%, respectivamente; p < 0,001). Se descubrieron diferencias de raza en cuanto al sexo, el tipo de sal del urolito y la localización del cálculo. 
  • Los autores constatan que los Bulldogs franceses e ingleses comprenden una mayor proporción de los urolitos remitidos de oxalato cálcico de perros jóvenes de lo que se esperaba en base a su rareza en los perros maduros. Deberían investigarse los factores de riesgo heredados, en particular las variantes del cromosoma X, debido a las fuertes predisposiciones de raza y sexo identificadas.
ABSTRACTS

Urolitiasis de oxalato cálcico en perros jóvenes

Saver A, Lulich JP, Van Buren S, Furrow E.
Vet Rec. 2021 Aug;189(3):e141

  • Hasta ahora no hay información sobre las características de la urolitiasis de oxalato cálcico de inicio juvenil en perros.
  • En este estudio se analizaron los urolitos de oxalato cálcico enviados al Minnesota Urolith Center entre 2012 y 2016 para identificar los procedentes de perros jóvenes (≤2 años, n = 510) o maduros (7-9 años, n = 39.093). 
  • Se compararon entre grupos la raza, el sexo, el tipo de sal del urolito y la localización del urolito. Entre las razas representadas en ambos grupo, también se compararon el sexo, el tipo de sal del urolito y la localización del urolito.
  • Los Bulldogs franceses (odds ratios [OR] = 14,7, p < 0,001) e ingleses (OR = 14,3, p < 0,001) estaban sobrerrepresentados en los perros jóvenes. Todos los Bulldogs franceses e ingleses jóvenes eran machos. En todas las razas, los perros jóvenes tenían más probabilidades de ser machos (89%, p < 0,001) que los perros maduros (79%). Los perros jóvenes también eran más propensos a formar cálculos dihidrato en comparación con los perros maduros (33% frente al 14%, respectivamente; p < 0,001). Se descubrieron diferencias de raza en cuanto al sexo, el tipo de sal del urolito y la localización del cálculo. 
  • Los autores constatan que los Bulldogs franceses e ingleses comprenden una mayor proporción de los urolitos remitidos de oxalato cálcico de perros jóvenes de lo que se esperaba en base a su rareza en los perros maduros. Deberían investigarse los factores de riesgo heredados, en particular las variantes del cromosoma X, debido a las fuertes predisposiciones de raza y sexo identificadas.
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Precisión diagnóstica de un tests rápido en muestras de orina para la detección de bacteriuria en perros con signos de enfermedad del tracto urinario inferior.

J Vet Intern Med. 2021 Feb 1
Grant DC, Nappier MT, Corrigan VK.

  • La recomendación en perros con sospecha de infección del tracto urinario (ITU) es realizar un cultivo de orina bacteriano, pero la obtención de estos resultados es costosa y tardía.
  • El objetivo de este estudio era determinar el rendimiento diagnóstico de una tira rápida de inmunoensayo (RAI) para la detección de bacteriuria utilizando orina de perros obtenida de chorro con signos clínicos de ITU inferior.
  • Se incluyeron 24 perros con propietario. Se recogió la orina y se realizó la tira en los siguientes 30 minutos. La orina en que se realizó un urocultivo aeróbico fue recogida por cistocentesis.
  • En 9/21 perros (43%) se verificó la ITU por el cultivo de orina aeróbico. Hubo 1 falso negativo y ningún falso positivo en los resultados de la tira. La sensibilidad, especificidad, valor predictivo positivo y valor predictivo negativo de la tira fueron del 89%, 100%, 100% y 92%, respectivamente.
  • Los autores concluyen que esta tira rápida es prometedora para identificar correctamente si las muestras de orina de perros con signos clínicos del tracto urinario inferior tienen o no una verdadera bacteriuria de forma rápida y barata. Deberían incluirse más pacientes en un estudio similar para determinar si el rendimiento del diagnóstico es consistente en una población más grande.
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Incontinencia urinaria felina: una serie de casos retrospectiva (2009-2019).

Mérindol I, Dunn M, Vachon C.
J Feline Med Surg. 2021 Aug 4

  • El objetivo de este estudio retrospectivo era describir la población felina presentada por incontinencia urinaria en un hospital universitario veterinario entre 2009 y 2019, con un enfoque particular en los gatos con una causa subyacente no neurológica.
  • Se evaluaron retrospectivamente las historias clínicas de los gatos diagnosticados de incontinencia urinaria. Se recogieron datos sobre la identificación, la presentación clínica, los resultados de las pruebas diagnósticas, el diagnóstico de la causa subyacente y los tratamientos. Cuando se disponía de información, se recogieron los resultados y se dividieron los seguimientos en tres rangos temporales (0-1 semana, 1 semana a 3 meses y >3 meses).
  • Se presentaron 35 gatos con incontinencia urinaria. De ellos, 18 gatos con historial médico completo presentaban incontinencia urinaria de origen no neurológico. Los signos clínicos más comunes en el momento de la presentación clínica eran pérdidas de orina en reposo (12/18), perineo manchado de orina (8/18), goteo de orina (8/18) y ausencia de micción espontánea (5/18). La causa subyacente más común fue la obstrucción uretral (67%; 12/18), y la mayoría por estenosis uretral (58%; 7/12). Otras causas fueron sospecha de inflamación (2/12), neoplasia (1/12), urolitiasis (1/12) y cuerpo extraño (1/12). En 10 gatos se les realizó cistoscopia y cistouretrografía de contraste, y en 8 de ellos se llegó al diagnóstico por estos métodos. Doce gatos con obstrucción uretral fueron sometidos a procedimientos de intervención, resultando en la resolución completa de la incontinencia en 7/12 y en mejora en 1/12. La infección del tracto urinario fue una complicación común después de 3 meses (4/18).
  • El estudio sugiere que, cuando se sospecha de incontinencia de origen no neurológico en un gato, debería considerarse la obstrucción uretral como causa. Los estudios de imagen avanzados (cistoscopia y estudios de contraste) son útiles para el diagnóstico. En este estudio hubo un buen pronóstico en los gatos sometidos a procedimientos intervencionistas sin tratamiento a largo plazo.
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El impacto de la enfermedad periodontal y los procedimientos de limpieza dental sobre los biomarcadores renales en suero y orina en perros y gatos.

Hall JA, Forman FJ, Bobe G, Farace G, Yerramilli M.
PLoS One. 2021 Jul 29;16(7)

  • El objetivo de este estudio era evaluar los beneficios y los riesgos inherentes a los procedimientos de limpieza dental, en base a ciertos biomarcadores en suero y orina para la función renal y el daño tisular, en perros y gatos.
  • En un estudio prospectivo se evaluaron 31 perros asintomáticos, en su mayoría de edad avanzada (14 machos castrados y 17 hembras ovariohisterectomizadas de varias razas de entre 3 y 14 años) y 31 gatos (19 machos castrados y 12 hembras ovariohisterectomizadas de pelo corto doméstico de entre 2 y 16 años) diagnosticados de enfermedad periodontal en el examen físico, y a los que su veterinario había recomendado una limpieza dental bajo anestesia general. De todos los animales, se recogieron muestras de suero y orina 1 semana antes, 6 horas después, y 1 semana después del procedimiento de limpieza dental. Se analizaron las muestras para los biomarcadores de la función renal [creatinina sérica (Cr), dimetilarginina simétrica (SDMA), y nitrógeno ureico en sangre (BUN), y la orina para la gravedad específica (USG) y la relación proteína:creatinina (UPC)]. También se evaluó un panel de biomarcadores de daño tisular renal [ácido β-aminoisobutírico (BAIB) en suero, y cistatina B y clusterina en orina].
  • Las muestras recogidas una semana antes de los procedimientos de limpieza dental mostraron que el aumento de la edad y la gravedad de la enfermedad dental estaban relacionados con valores anormales de biomarcadores de la función renal (edad: concentraciones elevadas de SDMA y Cr y valores de USG isostenúricos; gravedad de la enfermedad: ratios elevados de UPC), así como concentraciones elevadas de cistatina B y clusterina en orina. En las muestras recogidas directamente después del procedimiento de limpieza dental, se observó un mayor número de gatos con concentraciones elevadas de SDMA (específicamente en los gatos con mayor duración de los procedimientos dentales). La duración prolongada de los procedimientos dentales (≥60 min) se relacionó con un aumento de las concentraciones de cistatina B y clusterina en orina, mientras que los procedimientos de menor duración se relacionaron con una disminución de la cistatina B y la clusterina en orina. Las concentraciones más altas de SDMA persistieron en los gatos una semana después de los procedimientos de limpieza dental y se relacionaron con ratios elevados de UPC una semana antes de los procedimientos de limpieza.
  • Los resultados de este estudio indican una relación entre la gravedad de la enfermedad dental, la lesión del tejido renal y el deterioro de la función renal. Además, los procedimientos dentales de larga duración en gatos pueden conllevar riesgos inherentes de lesión renal y deterioro de la función renal.