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Urología

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Hipertensión, retinopatía y lesión renal aguda en perros: un estudio prospectivo

Cole LP, Jepson R, Dawson C, Humm K.
J Vet Intern Med. 2020 Jul 17

  • La hipertensión sistémica (HS) es una complicación potencial de la lesión renal aguda (AKI) en perros.
  • El objetivo del estudio era describir la prevalencia de la HS y la retinopatía hipertensiva en perros con AKI, investigar la relación entre la HS y la severidad del AKI y evaluar los posibles factores asociados con la HS.
  • Se planteó un estudio observacional prospectivo que incluyó 52 perros con AKI que se presentaron a un centro de referencia que para el diagnóstico de AKI se basó en las directrices de la Sociedad Internacional de Interés Renal (IRIS). Posteriormente se evaluó la medición de la presión arterial sistólica, la relación proteína/creatinina en la orina (UPC), la producción de orina, la presencia de retinopatía hipertensiva y sobrecarga de líquidos (fluid overload: FO), la supervivencia hasta el alta y la duración de la hospitalización. Se calculó la prevalencia de la HS y se examinó la relación entre la HS y los factores registrados
  • La prevalencia de la HS (≥160 mm Hg) en el momento del ingreso o durante la hospitalización fue del 75% (39/52) y en el 56% (22/39) de los casos fue grave (≥180 mm Hg). El 16%(7/43) de los perros tenían evidencia de retinopatía hipertensiva y el 77% (24/31) de los perros tenían UPC >0.5. El 42% (22/52) de los perros tenían FO en la admisión o durante la hospitalización. No hubo asociación entre la HS y el grado AKI según IRIS, oligo/anuria, supervivencia hasta el momento de alta, duración de la hospitalización o la proteinuria. Los perros con FO en el momento de la presentación tenían más probabilidades de ser hipertensos en el momento del ingreso en comparación con los perros sin FO (P = 0,02). Los perros que no sobrevivieron al alta mostraron mayor probabilidad de tener FO (P = .007).
  • El estudio concluye que la hipertensión sistémica es común en los perros con AKI. La hipertensión sistémica podría estar asociada con el FO, que a su vez está asociado con la no supervivencia. Por lo tanto, se debería realizar la monitorización de la HS y el FO en los perros con AKI
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Estudio retrospectivo multicéntrico para comparar las duraciones de la cirugía y la anestesia y las probabilidades de complicaciones postoperatorias a corto y largo plazo entre gatos sometidos a uretrostomía perineal en posición de decúbito esternal versu

Nye AK, Luther JK, Mann FA, Thieman Mankin K, Phillips H, Goode KJ, Schwartz P, Squire NT, Runge JJ, Swanson EA, Dugat DR.
J Am Vet Med Assoc. 2020 Jul 15;257(2):176-182

  • El objetivo del estudio era comparar las duraciones de la cirugía y la anestesia, y las probabilidades de complicaciones postoperatorias a corto y largo plazo entre gatos sometidos a uretrostomía perineal (PU) en posición de decúbito esternal versus decúbito dorsal. Se incluyeron 247 gatos con propietario que habían sido sometidos a una PU entre enero de 2004 y diciembre de 2015 en 6 hospitales universitarios y 1 hospital privado de referencia.
  • Se revisaron las historias clínicas y se registraron datos acerca de la reseña del animal, los motivos de consulta, los antecedentes de obstrucción uretral o PU, la alimentación, los medicamentos administrados, la indicación de la PU, la duración de la cirugía y la anestesia para la PU, el tipo y tamaño de las suturas, el patrón de sutura cutánea y las complicaciones postoperatorias a corto y largo plazo. Se analizaron las diferencias en la duración de la cirugía y la anestesia y las probabilidades de que se produjeran complicaciones a corto y largo plazo entre los gatos en posición de decúbito esternal y los que estaban en posición de decúbito dorsal.
  • La posición del paciente no se asoció ni con la duración de la cirugía y ni de la anestesia para la PU, incluso cuando fue necesaria una cistotomía concurrente o si el paciente requirió ser reposicionado de decúbito esternal a decúbito dorsal. Asimismo, la posición del paciente no se asoció con la probabilidad de complicaciones a corto y largo plazo.
  • En este estudio no se observaron diferencias en los resultados entre el decúbito esternal y el dorsal para la realización de una PU y se sugiere deberían ser las consideraciones logísticas y la preferencia personal para posicionar a los gatos a la hora de realizar una PU.
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Efecto de una dosis baja de meloxicam en gatos con enfermedad renal crónica

KuKanich K, George C, Roush JK, Sharp S, Farace G, Yerramilli M, Peterson S, Grauer GF.
J Feline Med Surg. 2020 Jun 29

  • La terapia con meloxicam puede beneficiar a los gatos con enfermedades degenerativas de las articulaciones. Existen estudios retrospectivos que sugieren que podría retrasar la progresión de la enfermedad renal y aumentar la supervivencia.
  • El objetivo de este estudio es evaluar prospectivamente los efectos renales del tratamiento con meloxicam en dosis bajas (0,02 mg/kg/día) durante 6 meses en gatos con enfermedad renal crónica (ERC).
  • Se incluyeron 21 gatos con ERC estable en estadiaje IRIS 2 o 3 y se asignaron al azar a dos grupos, placebo o meloxicam. Los gatos fueron evaluados al inicio y a los 1, 3 y 6 meses, y se incluyó presión arterial, análisis bioquímicos, dimetilarginina simétrica (SDMA), tasa de filtración glomerular (GFR), análisis de orina, ratio proteína/creatinina en orina (UPC), ratio TGF ß: creatinina en orina, clusterina en orina, cistatina B en orina e inosina en suero.
  • No se observó ninguna diferencia estadística en la presión arterial sistólica, nitrógeno ureico en sangre, creatinina, SDMA, GFR, ratio TGF ß: creatinina en orina, clusterina en orina, cistatina B en orina e inosina en suero en los gatos que recibieron meloxicam vs. placebo. La media de UPC fue mayor en el grupo de meloxicam (0,33) que en el grupo de placebo (0,1) a los 6 meses (P = 0,006). A cuatro gatos se les suspendió el meloxicam debido a los posibles efectos adversos (principalmente gastrointestinales).
  • En este estudio, no se observó ninguna disminución en la función renal excretora cuando se administró meloxicam a gatos con ERC. Sin embargo, se observaron efectos adversos gastrointestinales, y los gatos que recibieron meloxicam mostraron una proteinuria mayor a los 6 meses que los gatos que recibieron placebo. Este hallazgo sugiere que, en gatos con ERC, el meloxicam debe utilizarse con precaución y monitorizar el UPC, ya que la proteinuria se asocia con resultados negativos (progresión de la azotemia y de la hipertensión). Hasta que se disponga de más investigaciones, se debería sopesar el riesgo de un posible aumento de la proteinuria frente a los beneficios sobre la calidad de vida cuando se considere la posibilidad de utilizar meloxicam como analgésico en gatos con enfermedades renales.
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Farmacocinética de la Gabapentina en gatos con enfermedad renal crónica

Jessica M. Quimby; Sarah Lorbach; Ashlie Saffire; Amanda Kennedy; Luke Wittenburg; Sarah Jones; Rene Paschall; Karen van Haaften
2020 Foro ACVIM

  • La gabapentina (20 mg/kg por vía oral una vez 1-2 horas antes de la visita) se ha hecho popular como medicamento prescrito para reducir el estrés y mejorar el comportamiento en los pacientes felinos durante las visitas al veterinario. Sin embargo, esta dosis podría ser inapropiada para los gatos de edad avanzada, específicamente los que tienen una Enfermedad Renal Crónica (ERC), ya que la gabapentina se elimina sólo por excreción renal.
  • El objetivo de este estudio fue evaluar la farmacocinética de la gabapentina en gatos con ERC en comparación con gatos clínicamente sanos utilizando una muestra de animales limitada. ´
  • Se incluyeron gatos aparentemente sanos y gatos con Enfermedad Renal Crónica estable en etapas IRIS 2 y 3. Se realizaron pruebas diagnósticas como hemograma y perfil bioquímico completo, análisis de orina, tiroxina total en el suero y medición de la presión sanguínea. La sangre se extrajo 3 y 8 horas después de la administración de gabapentina (cápsula de 10 mg/kg por vía oral una vez seguida de 3 ml de agua). Se midió la concentración sérica de gabapentina, y su vida media se determinó calculando la tasa de eliminación de gabapentina entre los puntos temporales de 3 y 8 horas. Se comparó la vida media entre los gatos con ERC y los gatos clínicamente sanos, y la correlación entre la vida media de la creatinina sérica y la gabapentina.
  • Cinco gatos aparentemente sanos y nueve gatos con ERC (4 IRIS Etapa 2, 5 IRIS Etapa 3) completaron el estudio. Los gatos con ERC tenían una edad media de 15 años (rango 5-18) y una media de creatinina sérica de 2,6 mg/dL (2,4-3,3). Los gatos aparentemente sanos tenían una edad mediana de 1,6 años (rango 1-7) y una mediana de creatinina sérica de 0,9 mg/dL (0,9-1,3). Tras la administración de una dosis única oral de 10 mg/kg de gabapentina (mediana 10, rango 9,6-10,3 mg/kg), los gatos con ERC tenían una mediana de vida media de la droga en sangre significativamente más larga (13,1 horas, rango 7,3-19,9) en comparación con los gatos normales (4,3 horas, rango 3,9-6,9)(p=0,001). La creatinina sérica se correlacionó significativamente con la vida media de la gabapentina calculada (p=0,0002, r=0,86).
  • Los autores concluyen que la ERC retrasa significativamente la eliminación renal de la gabapentina y esta información debería ser tenida en cuenta cuando se prescriba esta medicación a pacientes con ERC.
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Factores que afectan la supervivencia en el momento del alta en 53 gatos diagnosticados de uroabdomen: un análisis retrospectivo de un único centro

Hornsey SJ, Halfacree Z, Kulendra E, Parker S, Kulendra N.
J Feline Med Surg. 2020 Jun 23

  • El objetivo de este estudio fue evaluar los resultados en gatos diagnosticados con uroabdomen en un solo centro de referencia.
  • Entre junio de 2003 y septiembre de 2016 se identificaron 53 gatos a los que se les había diagnosticado uroabdomen en un hospital clínico universitario. Los datos recopilados incluyeron la reseña del animal, los signos clínicos en la presentación, la etiología, la ubicación de la ruptura del tracto urinario, la presencia de lesiones concurrentes, el resultado del urocultivo, la presencia de urolitos y los valores de hematocrito, creatinina y potasio en la presentación. Se incluyeron tanto los gatos sometidos a tratamiento médico como quirúrgico, y se registró el uso de catéteres urinarios, tubos de cistotomía y drenajes abdominales. Se determinó si los pacientes sobrevivieron al alta o si se les practicó la eutanasia o murieron.
  • El 74% (n = 39) de los gatos sobrevivieron al alta. Las elevaciones de creatinina (P = 0,03) mostraron estar significativamente correlacionadas con la supervivencia en el momento del alta. El sexo, la edad, la ubicación de la ruptura, la presencia de urolitos, el resultado del urocultivo, la presencia de lesiones concurrentes, el potasio y hematocrito en la presentación no se asociaron con la supervivencia en el momento del alta. No hubo diferencias en la supervivencia entre los gatos que fueron tratados médica o quirúrgicamente.
  • Los autores concluyen que los gatos que desarrollan uroabdomen tienen una buena probabilidad de sobrevivir. En el momento de la presentación deben evaluarse los valores electrolíticos y bioquímicos, además de la presencia de lesiones concurrentes.
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Evaluación de las prescripciones antimicrobianas en perros con presuntas enfermedades bacterianas del tracto urinario

J. Scott Weese; Dennis Ballance; Philip Bergman; Talon McKee; Jinelle Webb
Proceedings ACVIM 2020

  • La administración de antimicrobianos está recibiendo cada vez más atención en medicina veterinaria y la evaluación de las prácticas de uso de antimicrobianos es un asunto importante al que cada vez se le presta más atención.
  • En este estudio se realizó una revisión retrospectiva de las prescripciones de productos antimicrobianos a perros a los que se les había diagnosticado una enfermedad infecciosa del tracto urinario en centros veterinarios de los Estados Unidos y el Canadá para evaluar su prescripción.
  • Se evaluaron un total de 7803 prescripciones antimicrobianas de 7387 perros; 7127 perros de 673 clínicas de los Estados Unidos y 260 perros de 50 clínicas de Canadá. Los principales trastornos clínicos fueron la cistitis aguda (n=6582), la cistitis recurrente (n=428) y la pielonefritis (n=326).
  • Los antimicrobianos más comúnmente prescritos para la cistitis aguda fueron la amoxicilina/ácido clavulánico (2702, 41%), la cefpodoxima (1024, 16%) y la amoxicilina (874, 13%). La duración media fue de 12 d (rango de 3 a 60 días, rango intercuartil (IQR) 4 días).
  • Hubo una diferencia significativa en la duración entre 2016 - 2018, y 2016 y 2018 (ambos p<0,001), con una duración menor en 2018. El 55% (3634) de los perros fueron tratados con antimicrobianos de primera línea que eran recomendados pasando del 52% (736/1410) en 2016, al 53% (1348/2536) en 2017 y al 59% (1550/2636) en 2018 (p<0,0001). Hubo diferencias significativas en los patrones de prescripción y en el uso general de "antimicrobianos de importancia crítica de máxima prioridad" entre el Canadá y los Estados Unidos, e incluso entre las diferentes regiones de los Estados Unidos. La amoxicilina/ácido clavulánico (146, 33%), la marbofloxacina (95, 21%) y la cefpodoxima (65, 14%) se recetaron con mayor frecuencia para la cistitis recurrente, con una duración media de 14 d (rango 3-77, IQR 10,5). La amoxicilina/ácido clavulánico (86, 26%), la marbofloxacina (56, 17%) y la enrofloxacina (36, 11%) se recetaron con mayor frecuencia para la pielonefritis; sin embargo, 91 perros (28%) recibieron dos antimicrobianos y dos (0,6%) tres antimicrobianos. La duración media del tratamiento fue de 14 d (rango 3-77 d, IQR 11 d). Las fluoroquinolonas se prescribieron con una frecuencia significativamente mayor (p<0,0001) a los perros con pielonefritis en comparación con los perros con cistitis aguda, mientras que las cefalosporinas de primera (p=0,018) y tercera generación (p=0,009) y las penicilinas (p=0,0007) se prescribieron con mayor frecuencia a los casos de cistitis aguda.
  • Los autores concluyen que las disminuciones en la duración de los tratamientos, y el aumento del uso de antimicrobianos de primera línea recomendados durante el período de este estudio, es más bien alentador, pero aún queda trabajo por hacer respecto a la optimización del uso de antimicrobianos.
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Evaluación de biomarcadores séricos y de la proteinuria para la detección temprana de daño renal en perros con Dirofilariosis (Dirofilaria immitis)

Carretón E, Falcón-Cordón Y, Rodon J, Matos JI, Morchón R, Montoya-Alonso JA.
Vet Parasitol. 2020 Jun 1;283

  • La glomerulonefropatía asociada a la Dirofilaria immitis es relativamente frecuente en los perros infectados.
  • Dada la importancia y la escasez de estudios centrados en su prevalencia y diagnóstico, el objetivo de este era determinar la prevalencia de la proteinuria y los indicadores funcionales de la tasa de filtración glomerular en perros con Dirofilariosis y discutir su utilidad en la detección de la insuficiencia renal.
  • En un laboratorio de referencia se analizaron, para suero y orina, los siguientes parámetros de 47 perros infectados Dirofilaria immitis: urea, creatinina, proteínas plasmáticas, SDMA y ratio creatinina/proteína en orina (UPC). Se evaluaron además los perros para detectar la presencia/ausencia de microfilarias, hipertensión pulmonar y sistémica, y se evaluó la carga parasitaria.
  • Los resultados mostraron que el 19,1 % de los perros presentaban proteinuria (UPC > 0,5) y el 17 % presentaba una proteinuria limítrofe (UPC 0,2-0,5). La creatinina y la SDMA estaban elevadas (>1,8 mg/dl y ≥18 μg/dl, respectivamente) en el 4,2% de los perros. La UPC estaba aumentada significativamente en los perros con una alta carga parasitaria y en los perros con microfilariemia (p < 0,05). Los perros con hipertensión pulmonar también mostraron un mayor aumento de la proteinuria, lo que probablemente se debió a la cronicidad de la infección. No se encontraron diferencias significativas respecto a la presión arterial sistémica. A pesar de las limitaciones de este estudio, la proteinuria o proteinuria limítrofe estaban presentes en el 36,2 % de los perros con Dirofilariosis, y esto podría deberse a la enfermedad glomerular.
  • El estudio concluye que, la detección de la proteinuria, junto con otros biomarcadores renales en los protocolos de diagnóstico, podría ayudar a identificar las alteraciones renales o el riesgo de daño renal en la Dirofilariosis.
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Prevalencia y factores asociados con cultivos de orina positivos en gatos hipertiroideos que se presentaron para terapia de yodo radioactivo

Keebaugh AE, DeMonaco SM, Grant DC, Panciera DL.
J Feline Med Surg. 2020 Jun

  • Estudios previos han reportado que en gatos hipertiroideos las infecciones del tracto urinario son relativamente comunes, con tasas de prevalencia que oscilan entre el 12% y el 22%. Entre los factores que se asocian con estas infecciones del tracto urinario se encuentran la edad, la disminución del peso corporal y los sedimentos urinarios activos.
  • El propósito de este estudio fue investigar la prevalencia de los cultivos de orina positivos (COP) en gatos hipertiroideos y los factores de riesgo asociados a los COP. De forma prospectiva se realizaron cultivos de orina en muestras de cistocentesis a un total de 197 gatos hipertiroideos que se presentaban a terapia de yodo radioactivo. También se evaluaron los datos relativos a los signos clínicos, el historial de medicamentos, la edad, el peso, concentraciones sanguíneas de nitrógeno ureico, creatinina, tiroxina y análisis de orina.
  • La prevalencia de COP en esta población de gatos hipertiroideos fue del 5,1% y todos los gatos eran subclínicos. La bacteriuria microscópica se asoció significativamente con un COP (60%) en comparación con un cultivo de orina negativo (1,6%). La edad, el peso, la gravedad específica de la orina <1.020, el pH de la orina, la hematuria, la piuria, la concentración de tiroxina, la raza y el sexo no se asociaron con tener un COP.
  •  La prevalencia de COPs en esta población de gatos fue menor que estudios previos de gatos con hipertiroidismo. Los gatos con COP eran subclínicos en el momento del cultivo, independientemente de las anomalías en los sedimentos de orina. Se necesitarían más estudios para determinar la importancia clínica de la bacteriuria subclínica en gatos con hipertiroidismo
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Características clínico-patológicas y patológicas de gatos con enfermedad renal proteinúrica

Rayhel LH, Quimby JM, Cianciolo RE, Cléroux A, McLeland SM, Franken T.
J Feline Med Surg. 2020 May 27

  • El objetivo de este estudio fue describir las causas, las características clínico-patológicas y la evolución de la nefropatía con pérdida de proteínas en felinos (proteinuria secundaria a la enfermedad glomerular [PLN]).
  • Se revisaron retrospectivamente las muestras de necropsia/biopsia de riñón de los gatos proteinúricos enviados al Servicio Internacional de Patología Renal Veterinaria. Los diagnósticos histopatológicos fueron categorizados según el componente de la enfermedad primaria. Se compararon las variables clínico-patológicas en el momento del diagnóstico, el desarrollo de hipoalbuminemia, anemia, hipertensión, azotemia y derrame/edema, y la supervivencia entre los gatos con glomerulonefritis por inmunocomplejos (ICGN) y otras causas de PLN
  • El 58% (n = 31/53) de los gatos proteinúricos tuvieron ICGN y el 74% (n = 31/42) de los gatos con PLN tuvieron ICGN. Los gatos con enfermedades glomerulares distintas a la ICGN tuvieron un valor medio de ratio proteína:creatinina en orina mayor que los gatos con ICGN (14,5 vs 6,5; P <0,001). El inicio de la PLN se produjo a una edad temprana; la edad media en el momento del diagnóstico fue de 3,5 años en los gatos con ICGN frente a 1,3 años en los gatos con otras enfermedades glomerulares (P = 0,026). El desarrollo de complicaciones como la hipoalbuminemia, la anemia, la hipertensión, la azotemia y el derrame/edema fueron comunes, independientemente de la causa de la PLN, y no fueron diferentes entre la ICGN y los gatos con otras enfermedades glomerulares. Los gatos machos estaban sobrerrepresentados en el grupo de ICGN (P = 0,003). El tiempo medio de supervivencia (MST) para todos los gatos con PLN fue de 94 días (rango 3-1848 días). La supervivencia no fue diferente entre los gatos con ICGN y los gatos con otras enfermedades glomerulares. El MST en los gatos con ICGN que desarrollaron efusión fue más corto (94 días) que en los gatos que no la desarrollaron (700 días; P = 0,035). La MST en los gatos con ICGN que recibieron medicamentos inmunosupresores fue más larga (244 días) que en los gatos que no los recibieron (17 días; P = 0,039).
  • Valorando estos datos en conjunto, se sugiere que la sospecha clínica de un proteinuria glomerular debería ser mayor en los gatos machos jóvenes con mayores valores de proteinuria, y donde la enfermedad inmunomediada sea común. Se necesitan más estudios para determinar si la identificación temprana de la enfermedad glomerular y la inmunosupresión en casos de gatos con ICGN podría mejorar la evolución
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El hipertiroidismo no es un factor de riesgo para la bacteriuria subclínica en gatos: Un estudio de cohorte prospectivo.

Peterson ME, Li A, Soboroff P, Bilbrough GE, Rishniw M.
J Vet Intern Med 2020 Apr 11

  • La bacteriuria subclínica se entiende como un urocultivo positivo en ausencia de signos clínicos de infección del tracto urinario (ITU). Diversos estudios informan que los gatos hipertiroideos sufren ITUs (en su mayoría subclínicas) con tasas de prevalencia del 12% al 22%, por lo tanto, se podría considerar que el hipertiroidismo es una factor de riesgo para el desarrollo de la bacteriuria subclínica, y existen recomendaciones de realizar un cultivo de orina cuando se evalúan los gatos hipertiroideos.
  • El objetivo del estudio era valorar la prevalencia de la bacteriuria subclínica (en base a un cultivo de orina positivo) en gatos con hipertiroidismo no tratado y comparar con la prevalencia en gatos eutiroideos de edad y sexo similares.
  • Se incluyeron prospectivamente, 393 gatos hipertiroideos presentados para tratamiento con yodo radiactivo y 131 gatos eutiroideos (≥7 años de edad) presentados para un examen de rutina. Se excluyeron los gatos con signos de enfermedad del tracto urinario inferior. A todos los gatos se les tomó muestra por cistocentesis para un análisis completo de orina y un cultivo. Se recogieron datos relacionados con la edad, el sexo, la condición corporal y las concentraciones séricas de tiroxina y creatinina, y se evaluaron los posibles factores de riesgo de la bacteriuria subclínica mediante una regresión logística
  • Los gatos hipertiroideos mostraron una baja prevalencia de bacteriuria subclínica (4,3%), que no difirió de la encontrada en los gatos eutiroideos (4,6%). De los factores evaluados, sólo el sexo femenino fue un factor de riesgo significativo (odds ratio [OR], 6.9; P = .002). Además, los cultivos de orina positivos se observaron con mayor frecuencia en muestras con concentración de orina diluida (<1.035), piuria, o bacteriuria microscópica.
  • Los autores concluyen que los gatos hipertiroideos no tienen riesgo de bacteriuria subclínica. En ausencia de signos en el tracto urinario inferior, la realización rutinaria de cultivos de orina cuando se evalúan gatos hipertiroideos, no aportaría ningún beneficio clínico.