Patologías

Complejo Colangiohepatitis Felina

ETIOLOGÍA: Esta es una de las enfermedades hepáticas más frecuentes en la especie felina, a diferencia de lo que sucede en la especie canina. Se considera un complejo integrado por tres patologías diferentes que son probablemente una evolución las unas de las otras, en el tiempo. En primer lugar se produce una inflamación en las células de los conductos biliares (colangitis) que posteriormente afecta a los hepatocitos (colangiohepatitis). Las colangiohepatitis se pueden presentar en forma supurativa y no supurativa. En las supurativas hay un componente de infección bacteriana, principalmente E. coli, aunque se desconoce si su presencia es causa o consecuencia del proceso inflamatorio. La colangiohepatitis no supurativa o linfocítica se caracteriza por la presencia de un infiltrado de linfocitos y células plasmáticas en los conductos biliares, sugiriendo un origen inmunomediado de la enfermedad. Se considera un estadio más avanzado en el tiempo del proceso anterior, indicando cronicidad. Si el proceso inflamatorio persiste durante años, finalmente se establece una cirrosis biliar. Hay cierta asociación entre este grupo de enfermedades y la presentación de [pancreatitis leve crónica], duodenitis, [colecistitis] y, en raras ocasiones, [enfermedad intestinal crónica].

PRONÓSTICO: El pronóstico es variable. En general, si se realiza el diagnóstico en la fase supurativa, la antibioterapia puede conseguir una respuesta total. Algunos animales pueden morir, pero otros pueden continuar durante tiempo (meses y años) con enfermedad hepática. En fase no supurativa, en ocasiones se requiere la administración de prednisona continuamente, para el control. El pronóstico de gatos con cirrosis biliar es grave. SÍNTOMAS: Los signos más frecuentes son anorexia, depresión, adelgazamiento, vómitos, deshidratación, fiebre, ictericia de aparición aguda (forma supurativa) o crónica (linfocítica), hepatomegalia, etc. Con menor frecuencia hay ascitis, [signos de encefalopatía hepática] en fase de cirrosis biliar, hepatomegalia, linfadenopatía. El adelgazamiento y la anorexia son menos frecuentes en esta fase. TRATAMIENTO: El tratamiento de elección de la colangiohepatitis supurativa es la administración de antibioterapia durante 3 a 6 semanas, ( a veces hay que alrgarlo a 3 meses) según resultados del cultivo bacteriológico de la bilis, aunque la ampicilina es generalmente eficaz en estos casos. Un protocolo usado es ampicilina ( 20-40 mg/kg PO cada 8 h) cloranfenicol ( 50 mg PO cada 12 h ) y metronidazol ( 10-25 mg/kg, PO cada 24 h ) En la forma linfocítica es muy útil la [prednisona/olona] a 2-4 mg/kg e ir disminuyendo a partir de 1 a 2 semanas si hay mejoría clínica. Puede añadirse el metronidazol 7.5-10 mg/kg cada 12 h , ya que ayuda modificar la respuesta inflamatoria y es efectivo frente a muchas bacterias anaeróbicas intestinales. En algunos casos se deben mantener dosis mínimas para el control de la inflamación. En casos donde hay éstasis biliar intra o extrahepático pueden administrarse fármacos coleréticos como [ácido ursodeoxicólico] a 10-15 mg/kg cada 24h. Tratamiento de soporte, fluidoterapia, nutrición adecuada y forzada en los casos que se requiera, complejos vitamínicos.