Patologías

Hipertrofia Antro Pilorico, Sindrome

ETIOLOGÍA: Se caracteriza por la disminución de la luz del canal pilórico, produciendo una obstrucción parcial y, en consecuencia, retraso en el vaciado del contenido gástrico y vómitos crónicos. Hay numerosas causas que, como consecuencia secundaria, provocan este síndrome, como son neoplasia infiltrativa, úlceras gastroduodenales, cuerpos extraños o masas compresivas extraluminales (absceso o neoplasia pancreática), pero aquí nos referiremos básicamente a la presencia de un píloro con hipertrofia de la musculatura y/o hiperplasia de la mucosa. Hay dos presentaciones clínicamente diferentes: una es la hipertrofia congénita de la musculatura o estenosis pilórica congénita, caracterizada por una hipertrofia de la musculatura lisa, con predisposición alta en razas braquiocefálicas (Boxer, Boston Terrier); la segunda es hipertrofia de la musculatura con hiperplasia mucosa, adquirida, en perros adultos, con predisposición en razas pequeñas y conocida como estenosis pilórica adquirida o gastritis hipertrófica. La causa en ambas es desconocida, aunque influyen la predisposición genética, factores ambientales e inflamación crónica gástrica.

PRONÓSTICO: El pronóstico suele ser bueno con la técnica quirúrgica adecuada. SÍNTOMAS: Estenosis pilórica adquirida: Se presenta normalmente en perros pura raza de menos de 10 kg, por ejemplo Lasa Apso, Shih Tzu y Caniche adultos. Más frecuente en machos. Cuadro clínico de vómitos crónicos, intermitentes unas horas después de la ingestión de comida, pudiendo ser vómitos en proyectil, con alimentos digeridos o no y sin bilis. Puede haber, tras la comida, eructos, incomodidad y distensión abdominal que desaparecen tras el vómito. En casos crónicos, puede haber anorexia y adelgazamiento y normalmente no hay alteraciones en electrolitos ni en el equilibrio ácido-base. En casos severos se puede palpar engrosamiento en la zona pilórica. TRATAMIENTO: A diferencia de problemas de motilidad que también causan retraso en el vaciado gástrico, los perros con hipertrofia pilórica no mejoran con agentes procinéticos como la [metoclopramida]. El tratamiento es quirúrgico con diversas técnicas de piroloplastia y en algunos casos la pilorrectomía y gastroduodenostomía.