Patologías

Moquillo Canino

ETIOLOGÍA: Es una enfermedad causada por un virus RNA del género Morbillivirus perteneciente a la familia Paramyxoviridae. El contagio es por contacto directo con animales enfermos. Se replica en tejido linfoide inicialmente y provoca un estado de inmunosupresión severo. Después infecta al resto de vísceras incluyendo al sistema nervioso central. El período de incubación es de 14 a 18 días. Existen diferentes cepas con virulencia desigual que provocan cuadros clínicos de distinta evolución y severidad. Afecta principalmente a perros jóvenes de 3 a 6 meses aunque se han descrito casos en animales mayores y hay cuadros de encefalitis crónicas en animales adultos.

PRONÓSTICO: El pronóstico es reservado especialmente si hay signos neurológicos asociados. La mortalidad se estipula entorno al 50%-90% dependiendo de la virulencia de la cepa. SÍNTOMAS: Fiebre, conjuntivitis, rinitis, tos, diarrea, vómitos, anorexia, deshidratación, adelgazamiento, descarga mucopurulenta, neumonía (infecciones bacterianas secundarias por Bordetella), hiperqueratosis almohadillas e impétigo, signos de encefalitis con mioclonos, ataxia, torneo, hiperestesia, rigidez muscular, gritos, convulsiones, ceguera. Los signos neurológicos en ocasiones pueden aparecer de manera retardada semanas a meses después de la recuperación de una fase aguda de moquillo o tras infecciones subclínicas. Hay dos formas de encefalitis crónicas que afectan a animales adultos. Una es la encefalitis multifocal caracterizada por incoordinación, debilidad en extremidades posteriores, déficit en el reflejo de amenaza, cabeza ladeada, nistagmus, parálisis facial y temblores de la cabeza sin mioclonus. Se da en perros de 4 a 8 años y tiene un curso progresivo lento, de aproximadamente un año. El cuadro suele evolucionar hacia una parálisis. El otro es la llamada encefalitis del perro viejo, cuadro infrecuente, descrito en perros mayores de 6 años caracterizada por déficit visual y en el reflejo de amenaza, apareciendo progresivamente signos de depresión mental, cambios de personalidad graves, torneo e incapacidad para sostener la cabeza. TRATAMIENTO: Se basa en un tratamiento de soporte con antibioterapia de amplio espectro, complejo vitamínico, fluidoterapia y nutrición forzada. La prevención se basa en la vacunación a partir de la 6ª-8ª semana, revacunación a las 3-4 semanas y anualmente.