Patologías

Renal/Ureteral, Neoplasia

ETIOLOGÍA: Las neoplasias renales primarias son infrecuentes en el perro y el gato siendo más habitual la presentación de metástasis de otras neoplasias. El 90% de las neoplasias primarias son malignas. En el perro las más frecuentes son el carcinoma y el carcinoma de células de transición. En el gato la neoplasia primaria más frecuente es el linfoma renal. Suelen presentarse en animales adultos y viejos y en el perro hay una clara predisposición sexual estando afectados los machos el doble que las hembras indicando un posible papel de las hormonas sexuales en la patogenia. En ocasiones se asocian a síndromes paraneoplásicos, especialmente a la presencia de una osteopatía hipertrófica, policitemia por excesiva síntesis de eritropoyetina, neutrofilia severa y caquexia tumoral. Las neoplasias ureterales son muy raras en el perro y en el gato y es más frecuente que puedan estar invadidos por tumores de estructuras vecinas.

PRONÓSTICO: Es variable y depende del tipo de tumor así como de la región con una infiltración. SÍNTOMAS: Los signos clínicos más frecuentes son hematuria macro o microscópica (30%), presencia de una masa abdominal (50%) y adelgazamiento. Otros signos son depresión, anorexia, vómitos, fiebre y cojeras, dolor abdominal o lumbar. TRATAMIENTO: El tratamiento de elección en el carcinoma renal y de células de transición es quirúrgico mediante nefrectomía del riñón afectado, siendo la superviviencia promedio de pocos meses. El pronóstico es malo y en muchas ocasiones hay metástasis en el momento del diagnóstico y afectación bilateral en un 30% de los casos. En pacientes en los que la cirugía no es posible la quimioterapia con mejores resultados es la vinblastina aunque con un porcentaje de respuesta inferior al 10%. El tratamiento de elección en el linfoma renal felino son los protocolos de quimioterapia para linfoma/leucemias. Es conveniente utilizar protocolos con citosina arabinosa.