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    Insuficiencia renal en perros tras la ingestión de pasas o uvas

    La ingestión de uvas o pasas puede causar una insuficiencia renal en los perros debido a su toxicidad. Tras la ingestión aparecen síntomas como diarrea, vómitos, letargo y alteraciones renales. El pronóstico varía de un caso a otro, pero a menudo es desfavorable, sobre todo cuando se acompaña de signos como la oliguria o la anuria.

    Tanto las uvas como las pasas son alimentos muy peligrosos para los perros y son una causa frecuente de intoxicación, como comprobó un estudio1 realizado entre agosto de 1994 y septiembre de 2007, por investigadores del Veterinary Poisons Information Service en Londres, en el que se analizó la evolución clínica de 169 casos de intoxicación en perros por uvas y pasas de la Vitis vinífera

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    Los resultados mostraron que cuanto mayor era la ingestión de uvas o pasas, más graves eran los signos de toxicidad que presentaban los animales, independientemente de su edad, sexo o raza. Como cabe esperar, las pasas fueron más dañinas que las uvas, lo cual se debe a que tienen una mayor concentración de las toxinas que se encuentran presentes de forma natural en la uva.

    La ingesta de uvas y pasas también aumenta la concentración de nitrógeno ureico y/o creatinina sérica, lo que puede desencadenar insuficiencia renal en perros, una enfermedad caracterizada por la alteración de la función de los riñones que afecta a la adecuada eliminación de los líquidos del cuerpo.

    Signos de insuficiencia renal canina como consecuencia de la ingestión de uvas y pasas

    Los síntomas de una intoxicación por uvas o pasas se empiezan a manifestar unas 6 horas tras la ingestión. El cuadro clínico se caracteriza por:

    • Vómitos
    • Diarreas
    • Sensibilidad abdominal
    • Letargo
    • Falta de apetito o anorexia
    • Deshidratación
    • Restos de uvas o pasas en las heces o vómito
    • Polidipsia
    • Oliguria
    • Anuria

    Los exámenes de laboratorio suelen mostrar un aumento de la urea o creatinina en sangre, como constató un estudio2 realizado por la American Society for the Prevention of Cruelty to Animals, en Estados Unidos, en el que se revisó una base de datos toxicológica canina que incluía 43 animales intoxicados por uvas, pasas o ambas.

    Asimismo, el 95 % de los perros intoxicados con las uvas o pasas presentó un aumento en el producto calcio-fósforo, mientras que el 90 % manifestó hiperfosfatemia, un trastorno hidroelectrolítico caracterizado por una elevación anormal del nivel de fosfato en sangre, y el 62 % sufrió de hipercalcemia, otro trastorno hidroelectrolítico que consiste en la elevación de los niveles plasmáticos de calcio.

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    Vale aclarar que el principio tóxico y el mecanismo exacto de la nefrotoxicidad inducida por la uva no se conocen, pero se hipotetiza que sus efectos dañinos están relacionados con un agente nefrotóxico o una reacción idiosincrásica, que conduce a su vez a un shock hipovolémico o isquemia renal.

    Consecuencias y pronóstico de la insuficiencia renal canina como resultado de la ingestión de uvas y pasas

    La consecuencia más evidente de la insuficiencia renal en perros tras la ingesta de uvas y pasas es la alteración de la función renal, que se traduce en la incapacidad para expulsar las toxinas del cuerpo a través de la orina. En algunos casos, el animal puede orinar muy poco y oscuro o dejar de hacerlo completamente o, por el contrario, orinar demasiado y con un color muy claro. Ambos casos son un síntoma de que los riñones no funcionan bien.

    En la citada investigación realizada por expertos de la American Society for the Prevention of Cruelty to Animals 2, la necrosis renal tubular proximal, que afecta a las células de los túbulos de los riñones, fue la consecuencia histológica más frecuente en los animales intoxicados por uvas o pasas. La insuficiencia renal en los perros también afecta a la presión arterial del animal, y en los casos más graves puede inducir un estado comatoso o, en el peor de los escenarios, conducir a la muerte del animal.

    De hecho, de los 43 perros analizados, solo 23 sobrevivieron y 15 tuvieron una remisión completa de los síntomas clínicos. Cinco de ellos murieron de forma natural como consecuencia de la intoxicación con las uvas y pasas y 15 tuvieron que ser sometidos a eutanasia.

    En los casos de perros con oliguria o anuria, el pronóstico suele ser desfavorable. La elevada concentración de calcio y del producto calcio-fósforo son indicadores de un pronóstico negativo. De hecho, la insuficiencia renal en perros como resultado de una ingestión de uvas o pasas tiene un índice de mortalidad bastante elevado, se estima que alrededor del 50 % de los perros muere por insuficiencia renal tras comer esta fruta.

    No obstante, si el nivel de tolerancia del animal a las uvas y pasas es elevado y se recurre a un tratamiento temprano, el pronóstico puede ser favorable. Un estudio realizado en la Universidad de Milán3 desveló que existe una gran variabilidad en el nivel de tolerancia canino a la fruta: mientras algunos animales permanecen asintomáticos tras consumir un kilo de pasas otros pueden morir por la ingestión de unas pocas uvas. En estos casos, una vez que el animal se ha recuperado puede llevar una vida normal, aunque si ha sufrido daño renal hay que introducir algunos cambios en su estilo de vida, sobre todo en su dieta.

    Tratamiento de la insuficiencia renal canina tras la ingestión de uvas y pasas

    El tiempo es un factor crucial en el tratamiento de la insuficiencia renal en perros como consecuencia de una ingesta de uvas o pasas. Se realizarán exámenes clínicos y de laboratorio para corroborar el diagnóstico.

    El tratamiento de elección suele ser el uso de eméticos, como el carbón activado para provocar el vómito, de manera que el animal pueda expulsar la mayor cantidad de toxinas posible. Se recomienda además la administración intravenosa de líquidos durante un mínimo de 48 a 72 horas para regular la función renal y equilibrio hídrico del perro. También se debe dar seguimiento a la función renal del animal durante al menos 72 horas.

    Cuando el animal regrese a casa, es importante apostar por una dieta renal que ayude a regular el funcionamiento de los riñones, sobre todo si el perro ha sufrido un daño renal. Advance Veterinary Diets Renal es una buena solución ya que cuenta con un alto contenido en fibra soluble y es baja en fósforo, sodio y proteínas, por lo que contribuye a reducir la carga renal y controlar la acidosis.

    Sutton N. et. Al. (2009) Factors influencing outcome of Vitis vinifera (grapes, raisins, currants and sultanas) intoxication in dogs. Veterinary Record; 164 (14): 430-431.
    Eubig, P. et. Al. (2005) Acute renal failure in dogs after the ingestion of grapes or raisins: a retrospective evaluation of 43 dogs (1992-2002). Journal of Veterinary Internal Medicine; 19 (5): 663-74.
    Cortinovis, C. y Caloni, F. (2016) Household Food items Toxic to Dogs and Cats. Frontiers in Veterinary Science; 3 (26): 1-7.

     

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