Neumonía en gatos: Hallazgos clínicos y radiográficos

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Neumonía en gatos: Hallazgos clínicos y radiográficos

La neumonía en gatos no es una enfermedad común, pero si no se detecta y trata a tiempo, puede tener consecuencias fatales. Analizamos la fiabilidad de pruebas como la hematología y radiografía para su diagnóstico.

Medicina y cuidados veterinarios

La neumonía en gatos es menos común que en perros, pero si no se detecta durante las primeras etapas de su desarrollo y no se trata a tiempo, puede poner en riesgo la vida del paciente. La hematología y la radiografía son pruebas a las que se recurre con frecuencia para diagnosticar la enfermedad, pero es importante tener en cuenta que sus resultados no siempre son concluyentes.

Etiología y diagnóstico de la neumonía infecciosa en gatos

La neumonía infecciosa puede estar causada por patógenos respiratorios bacterianos primarios como la Bordetella bronchiseptica, virus, hongos, protozoos y parásitos.

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Sin embargo, la mayoría de los casos son el resultado de infecciones oportunistas, entre las que se incluyen patógenos entéricos como la Salmonella typhimurium, como comprobó un estudio realizado por el Dr. S. F. Foster y su equipo1 en el que se analizaron los agentes causantes de 21 infecciones del tracto respiratorio inferior.

La neumonía infecciosa puede ser el resultado de la exposición a patógenos inhalados del medio ambiente, provenientes de otros gatos o de otras partes del cuerpo,ya que los vasos sanguíneos se ramifican en pequeños capilares en los pulmones, permitiendo así que los agentes infecciosos que se mueven a través del torrente sanguíneo lleguen al tejido pulmonar.

No obstante, lo habitual es que el animal desarrolle la neumonía porque se encuentra debilitado o inmunodeprimido. Los signos clínicos más frecuentes que se tienen en cuenta en el diagnóstico son: aumento de la frecuencia respiratoria, latidos cardíacos rápidos, secreción nasal y fiebre. Luego el diagnóstico de neumonía se confirma con la inflamación supurativa séptica en la citología de la vía aérea obtenida mediante lavado broncoalveolar o lavado traqueal, junto con un cultivo de microbiología positivo.

Sin embargo, no siempre se pueden realizar estas pruebas, por lo que en ocasiones se recurre a la hematología puesto que la neumonías bacterianas se han asociado a un leucograma inflamatorio, caracterizado por una neutrofilia y evidencias de cambios tóxicos, como señaló un estudio realizado en la Universidad de California-Davis2, en el que también se mencionan las radiografías torácicas como “pruebas diagnósticas cruciales en la evaluación de las vías respiratorias inferiores”.

Los investigadores indican que en los casos de neumonía puede aparecer un patrón alveolar focal, multifocal o difuso, aunque al inicio de la enfermedad, los infiltrados pueden ser principalmente intersticiales. Los lóbulos pulmonares centrales son los más afectados en la neumonía por aspiración, en la que se suele apreciar un patrón caudodorsal con cuerpos extraños inhalados o diseminación bacteriana hematógena.

La importancia de evaluar el tracto respiratorio

Un estudio retrospectivo desarrollado por Ellen S. Macdonald, Carol R. Norris, Roy B. Berghaus y Stephen M. Griffey3 ha puesto en tela de juicio los hallazgos clínicos y radiográficos comúnmente asociados a la neumonía en gatos. Los investigadores analizaron el historial médico, los signos clínicos, las pruebas de laboratorio, las radiografías y las características histológicas de 39 gatos que padecían neumonía infecciosa confirmada por histología.

Comprobaron que en el 36 % de los gatos no se detectaron síntomas que afectaran el tracto respiratorio. También apreciaron que en el 22 % de los casos los resultados del hemograma no fueron trascendentes y que las radiografías no arrojaron resultados definitorios en el 33 % de los casos.

Aunque el 76 % de los gatos mostró evidencia histológica de enfermedad sistémica, el 41 % de los casos no presentó síntomas. No obstante, los gatos que presentaron síntomas vinculados al tracto respiratorio mostraban cambios histológicos más graves que aquellos que cursaban asintomáticos.

Estos investigadores concluyen que los gatos con neumonía infecciosa no siempre presentan síntomas y que los resultados de la hematología y las radiografías son inconcluyentes, a pesar de que los animales tengan una infección sistémica. Por tanto, recomiendan evaluar el tracto respiratorio como parte de la praxis habitual cuando se detecten infecciones en otros órganos.

Referencias 

1. Foster, S. F. et. Al. (2004) Lower respiratory tract infections in cats: 21 cases (1995–2000). Journal of Feline Medicine & Surgery; 6(3): 167-180.
2. Dear, J. D. (2014) Bacterial pneumonia in dogs and cats. Veterinary Clinics of North America - Small Animal Practice; 44(1): 143-159.
3. Macdonald, E. S. et. Al. (2003) Clinicopathologic and radiographic features and etiologic agents in cats with histologically confirmed infectious pneumonia: 39 cases (1991-2000). J Am Vet Med Assoc; 223(8): 1142-1150.

 

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