El chocolate, ese dulce prohibido para los perros


El chocolate, ese dulce prohibido para los perros

Bombones, trufas, helados, pasteles, galletas, magdalenas, cremas, caramelos… La lista de productos elaborados con chocolate es infinita. Pocas son las personas que no disfrutan con un chocolate calentito en invierno, con un esponjoso pastel de chocolate o con esas delicadas galletitas mitad de mantequilla, mitad cubiertas de cacao. El chocolate es un elemento habitual de nuestra despensa y siempre tenemos a mano una galletita, una tableta o un pastelito. Tomado con moderación es un producto beneficioso para nuestro organismo, pero… ¿lo es también para nuestro perro?

Lamentablemente a esta pregunta tenemos que responder que no, que los perros no deberían ver el chocolate ni en pintura ya que puede producirles una intoxicación. Pero, ¿cómo es posible que algo tan delicioso cause algún daño? ¿Seguro que no es un cuento chino que se han inventado los propietarios más golosos para no compartir tan dulce alimento? Veamos qué hay de cierto en todo esto.

El problema del chocolate radica en dos de sus componentes, la teobromina y la cafeína, que también comparte con el café. Estas sustancias actúan en el sistema nervioso y pueden provocar temblores, vómitos, diarreas y en los casos más graves se ha llegado hasta el coma. Se considera que la dosis tóxica de estas sustancias es de 100-200 mg por kilo de peso del animal, pero si no queremos entrar en engorrosos cálculos matemáticos, más vale no arriesgarse y no dar nada. Si queremos recompensar a nuestras mascotas podemos ofrecerles, siempre con moderación, snacks o golosinas elaborados específicamente para ellos que son sanos y deliciosos.

Así pues, para evitar cualquier disgusto, no ofrezcamos chocolate a los perros. En este caso, lo mejor es seguir la misma recomendación que con los niños y los medicamentos “mantener este producto fuera del alcance de las mascotas”: es decir, guardarlo dentro de cajas bien cerradas y en lugares altos donde no llegue ni la pata del perro ni su agudo olfato.