El perro frente al espejo


El perro frente al espejo

Quién no ha pasado un buen rato riéndose de lo que hace su perro delante de un espejo. Hay perros que invitan a jugar a su imagen refleja, otros se vuelven tensos, erizan el pelo y la miran fijamente. Algunos se asombran ante la respuesta de la imagen e incluso se atreven a acercarse al espejo para ver qué esconde. Y, por último, hay los que simplemente ignoran la imagen reflejada. Sea cual sea su reacción, hay algo que está claro: los perros ven la imagen refleja y reaccionan como si tuvieran delante otro perro. Sin embargo, ¿existe alguna posibilidad de que un perro se reconozca en el espejo?

Para comprobarlo, los expertos han observado el comportamiento de otros animales y también de niños pequeños frente al espejo. Los niños de menos de 1 año, por ejemplo, muestran una reacción parecida pero, hacia el final del segundo año de vida, parecen entender la función de la imagen y muestran comportamientos dirigidos hacia si mismos, como tocarse la cara delante del espejo. La prueba de que los niños se reconocen se consigue con el llamado test de la marca. Sin que el niño se dé cuenta se le marca la nariz con un tinte inodoro. Cuando el niño se ve en el espejo, suele llevarse la mano a la marca o moverse para examinarla mejor. Otras especies superan este test, como chimpancés, delfines, elefantes y urracas, pero los perros no están entre ellas, con lo cual parece que no son capaces de utilizar su reflejo como fuente de información sobre su propio cuerpo. Sin embargo, los perros pueden llegar a utilizar el espejo como herramienta para localizar objetos de interés. Esta capacidad se puede poner a prueba colocándonos detrás del perro, en un sitio donde el perro nos pueda ver sólo utilizando la imagen del espejo y desde esta posición, sin hacer ruido, atraer la atención del perro, por ejemplo, enseñándole un juguete. El perro que mira al espejo y en seguida gira la cabeza hacia nuestra posición real sugiere que sabe cómo funciona la imagen refleja. Sin embargo, todavía se está esperando la posibilidad de saber con seguridad si los perros entienden el sentido de la imagen refleja.

Mientras no se demuestre lo contrario, podemos seguir pasando muy buenos ratos viendo cómo nuestros perros se enfrentan a sí mismos frente al espejo.