Juegos de gato cazador


Juegos de gato cazador

Lo ves todos los días. Hay algo que le llama la atención, que despierta su instinto innato de cazador. Y después de acercarse sigilosamente, fluido y silencioso ¡se lanza a por su presa con una precisión impresionante! Es que tu gato lo lleva en los genes. Domina un nivel del espacio más que el perro: la altura. Y sabe tener paciencia. Lo suyo es moverse sin ser oído y acechar sin ser visto para hacerse con su trofeo. En casa también lo hará por instinto y se lanzará por el objeto de su atención si le resulta lo suficientemente atractivo y si la presa no resulta demasiado fácil. No mostrará interés por un blanco que se le presente ante el mismo hocico. Tiene su orgullo y aprecia un buen reto. Tu gato vendrá a por la presa, por el camino que elija, siempre cuidadoso, captando información con sus bigotes, agazapado para evitar ser visto... Y, cuando llega el momento, hará una carrera corta para abalanzarse sobre su presa o, directamente, ¡saltará sobre ella!. El juego no ha de terminar demasiado pronto. En la naturaleza la presa también puede escapar y, además, a tu gato le viene muy bien ese ejercicio para mantener la forma física y evitar el sobrepeso. No hay que olvidar que un gato doméstico hace menos de un diez por ciento del ejercicio que haría en la naturaleza para obtener su propio sustento. Así que dedicar un mínimo de 15 minutos diarios a realizar con tu gato sesiones de “juegos de caza” no solo le mantendrá en forma sino que también reforzará vuestro vínculo afectivo. Para estas sesiones puedes utilizar ratones de peluche, plumas que al moverlas imiten el vuelo de un pájaro o el juguete por el que tu gato muestre predilección, como puede ser una sencilla pelota de papel o una cuerda. Cuando hayas establecido una rutina diaria de juego, tu gato estará esperando la próxima sesión y no te sorprendas si de vez en cuando te haga saber que ya toca jugar escogiéndote momentáneamente como presa.