¿Qué dicen de nosotros las fotos de nuestras mascotas?


¿Qué dicen de nosotros las fotos de nuestras mascotas?

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A los propietarios de mascotas les suele gustar tener fotos de su propio perro o gato: el gato que duerme, el perro que mira directo a la cámara, el perro con una expresión simpática, el gato jugando, etc. Son fotos que rellenarán los álbumes de familia y que en parte acabarán en las carteras y en las tarjetas de memorias de los móviles, listas para ser enseñadas con orgullo a amigos y conocidos o simplemente para ser contempladas en los momentos de soledad. Y es que llevar siempre encima una foto de un ser querido es un signo inequívoco del vínculo afectivo que une al propietario con su mascota.

 

Estudio

Un estudio realizado entre propietarios de perros ha revelado que entre las personas más unidas afectivamente a su perro se pueden observar con frecuencia algunos comportamientos como dormir juntos en la cama, compartir la comida, celebrar los cumpleaños de la mascota y… tener la foto del perro en la cartera. Los propietarios más unidos a su mascota suelen considerarla como un miembro de la familia y un vínculo afectivo tan fuerte a menudo implica un alto nivel de tolerancia hacia los comportamientos problemáticos de la mascota o hacia las dificultades de convivir con ella. De hecho no es una coincidencia que los propietarios más apegados a su perro o gato también se declaren muy satisfechos con su mascota, en la que suelen encontrar muchos rasgos de la mascota ideal.

 

Recuerdos

Las fotos de las mascotas cuentan la historia de un lazo emocional, pero a menudo los propietarios van más allá y desean tener fotos juntos con ellas, de manera que muchos perros y gatos acaban siendo parte imprescindible de las fotos de familia. El deseo de aparecer junto a la propia mascota no es nuevo y muchos cuadros de otras épocas han inmortalizado para siempre la historia de una amistad, la del hombre y  de los animales de compañía, que empezó hace mucho tiempo. A pesar de las inevitables diferencias, hay algo que une las fotos de hoy y los cuadros del pasado: en muchas imágenes las personas no solo están cerca del animal sino que buscan el contacto estrecho, tanto que en muchos casos la cabeza de la persona casi toca la del animal.
Para un propietario mirar este tipo de foto es una experiencia reconfortante, que trae a la mente recuerdos y emociones y reaviva nuestro apego. Sin embargo, estas fotos pueden tener un efecto también sobre gente desconocida: en general una persona fotografiada con un animal hace mejor impresión que una que aparece sola en la foto. Así pues las personas que posan cerca de un animal suelen dar la sensación de ser generosas, felices, sociables, diligentes y agradables. Esto, en parte, podría explicar el efecto de “facilitador social” que tienen los perros (sobre todo algunos) durante los paseos por la calle.

 

Emociones

En conclusión, las fotos de nuestras mascotas mantienen vivo nuestro apego hacia ellas y pueden ser una ayuda en los momentos de soledad. Pero también revelan a los demás nuestros sentimientos y cuentan qué tipo de personas somos. Así que… ¿estáis preparados para haceros una foto con vuestra mascota?... ¡CLICK!